El agua potable del futuro depende de los lagos

Concluyó la 7a. Conferencia sobre Conservación y Gestión de Lagos.
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2 de noviembre de 1997  

SAN MARTIN DE LOS ANDES (De una enviada especial).- La contaminación de los lagos puede y debe ser revertida, teniendo en cuenta que en el próximo milenio el desafío universal será prevenir la falta de agua potable, de la cual el 70 por ciento proviene de los sistemas lacustres y de los ríos que los alimentan.

Esta es una de las conclusiones de la 7a. Conferencia Internacional sobre Conservación y Gestión de Lagos, Lácar 97, que concluyó el viernes último en San Martín de los Andes, Neuquén, con la participación de más de 450 expertos nacionales y extranjeros. Es la primera vez que se realiza en América latina.

Organizada localmente por el Instituto Nacional del Agua y el Ambiente (INA), cuyo presidente es el doctor Mario De Marco Naón, e internacionalmente por el International Lake Environment Committee (ILEC), la conferencia fijó como objetivo la preservación del ambiente lacustre natural para las futuras generaciones.

La reunión fue dividida en siete grandes temarios: Evaluación y monitoreo de recursos lacustres; Manejo de recursos lacustres; Uso sostenible de lagos; Diseño y construcción de embalses (ecosistemas artificiales); Herramientas de modelación para la gestión de lagos y conservación de cosistemas; Formación e información: educación ambiental y participación de la comunidad, y Manejo de recursos lacustres compartidos y cooperación internacional.

Se manejaron con ejemplos concretos de cada región: especialistas italianos hablaron de la cadena alimentaria en el lago Maggiore y del uso de sensores remotos para medir la calidad del agua en el lago Garda; los rusos analizaron los compuestos clororgánicos del lago Baikal; los japoneses, la siembra de juncos en la costa del Biwa.

Uno de los puntos más interesantes fue la disertación del doctor Michael Pollen sobre espejos y embalses de zonas frías. Pollen dirige tres laboratorios de obtención de agua en Anchorage, Fairbanks (Alaska) y en el Artico, en áreas donde abunda la tundra y el suelo está congelado varios metros debajo de la superficie.

Hay reservorios en viejas canteras donde se agrega flúor y cloro a los 7,5 millones de litros en tanques. Las casas tienen tanques separados para agua limpia y servida, una parte del líquido proviene del mar y es desalinizada por ósmosis reversa. Todo el proceso es caro:a 40 dólares norteamericanos el metro cúbico, proviene de plantas privadas con control estatal. Y, por supuesto, como dijo Pollen, se raciona: 50 0 60 litros por persona,"porque nadie riega plantas ni lava el auto". Las aguas servidas del piletón sirven para regar la tundra.

Experiencias locales

El Programa de Educación Ambiental y Ecología Lacustre (Peael), que se lleva a cabo en la laguna de Chascomús, desde la Estación Hidrológica, fue explicado por el biólogo Gustavo Berasain, encargado de la misma y profesor del secundario, y la docente Irma Izurieta, de la escuela Nº2 Domingo F. Sarmiento. Está auspiciado por el ILEC, con sede en Otsu, Japón, desde 1992.

La organización también patrocina el proyecto que llevan a cabo maestras de Concordia en el lago de Salto Grande, quienes se perfeccionaron en el Instituto Nacional de Tecnología de Chascomús con el fin de formar la conciencia ambiental en los alumnos. Las docentes Estela Robin, Gladys Sáenz y Tomy López encararon las tareas prácticas desde el arroyo Concordia, el lago de la represa y extendieron sus estudios hacia Federación. Coordinan sus trabajos los ingenieros Conrado Bauer y Alberto Calcagno.

Durante las jornadas entregaron los galardones japoneses Kasumigaura a los mejores trabajos de este año, entre los que se contaron autores húngaros, filipinos, kenianos, paquistaníes, de Zambia, Lituania y Rusia, además de dos argentinos, uno sobre el estado de la cuenca del río Limay y otro sobre la estructura y dinámica de los lagos andinos de Bariloche.

En una sesión especial, presidida por la intendente Luz María Sapag, se concluyó que se comenzó a descontaminar el Lácar, se puso en marcha la planta depuradora, se amplió la red cloacal del 25 al 90 % de la población, se amplió la provisión de agua potable al 95 % del pueblo y se regularizó el dominio de tierras, devolviendo 11.000 hectáreas a los aborígenes dueños originales de los terrenos, e incorporando 7000 ha al poblado.

También se consiguieron créditos para el tratamiento de residuos sólidos y se creará una estación de captura y reproducción de peces.

Verónica Hullipan, mensajera de los mapuches, dijo: "Cuando se contamina un espacio como el lago Lácar, ¿no se está contaminando un espacio económico, un recurso turístico, si no el origen de nuestra vida, la explicación de nuestra existencia cultural? Hay quienes creen que la Tierra les pertenece, nosotros sabemos que pertenecemos a la Tierra". Y los aplausos resonaron en la sala repleta durante casi dos minutos.

Un proyecto global logró restablecer el lago Lácar

El camino hacia el saneamiento del lago Lácar, contaminado por el flujo de aguas servidas provenientes del ejido urbano de San Martín de los Andes y de las laderas, comenzó con la licitación para la construcción de la planta de tratamiento (tras haber tenido que cerrar las playas en 1991) y la puesta en marcha del complejo, en octubre de 1996.

El proceso, explicado por el biólogo Horacio Botta, de la Cooperativa de Agua Potable y ahora a cargo de la Gestión Ambiental del municipio, es un ciclo cerrado que permite el reflujo de las aguas, nuevamente cristalinas,al arroyo Pocahullo, que alimenta al espejo, y el uso de los barros como mejoradores del suelo. Por el proyecto, Botta obtuvo el premio Mapfre-UCES.

En el proceso realizado por la planta, el líquido crudo es pasado por rejas gruesas, lanzado a un pozo de bombeo y luego tamizado por rejas finas.Una segunda etapa contempla el desarenado, que se realiza en canales.

De allí, el fluido es vertido en los reactores biológicos, con dos zonas diferenciadas: una anóxica y otra aeróbica, donde se remueve para incorporar oxígeno.

"Luego de esta etapa se recircula el líquido, se elimina el nitrógeno y se inyecta sulfato de aluminio, antes de que vaya al sedimentador secundario", asegura Botta. Luego se separa en líquidos y sólidos, de los que se obtiene aproximadamente una tonelada de barro al año.

Sólidos como abono

Desde esta etapa, comienza el tratamiento de los sedimentos sólidos para convertirlos en un mejorador del suelo.

Luego de purgarlos se prepara un mix con el coagulante y se lo prensa pasándolo por prensas de banda. Allí se obtiene el 20 por ciento de materia seca, que luego es transportada en contenedores al vivero municipal.

"Los resultados del barro son compostados con lombrices californianas, que dan como resultado un lombricompost de alta calidad tras un período que va de seis meses a un año. Ese mejorador de suelos se está usando con éxito para forestación de especies exóticas y para plantas de jardín, no para huerta ni productos de consumo humano", asevera el biólogo.

Por otra parte, los líquidos que salieron del sedimentador van a un filtro terciario tras separárseles las espumas (que pasan a la cisterna de drenaje y vuelven al reactor).

El fluido finalmente es pasado por un canal ultravioleta , que es un filtro de tercera, para producir el efecto de desinfección.

"Los rayos UV atacan el material genético de las bacterias y así se logra eliminarlas antes de que el agua sea vertida al arroyo Pocahullo", aclara Raúl Pistales, presidente de la Cooperativa de Aguas.

La producción de la planta tiene picos de 200 metros cúbicos por hora y diariamente salen cristalinos de allí unos 2500 metros cúbicos (promedio) que podrían proveer del elemento a una población estimada en 25.000 personas. Y está previsto ampliarla.

El líquido resultante contiene pocas baterias coliformes, nada de metales pesados y la cantidad permitida de nitrógeno y fósforo total.

Costos y financiación

Silvana Domenech, secretaria de Hacienda del municipio, contó que el financiamiento del proyecto se consiguió a través del Banco Mundial.

"De la Comuna salieron 885.328 pesos y el organismo internacional otorgó las facilidades para los 3.604.860 pesos restantes. De estos valores, el 30 por ciento fue a los estudios preliminares."

El costo de operación de la planta es de 30.000 pesos por mes sin impuestos, de los cuales unos 6000 pesos corresponden a sustancias químicas. Próximamente pasará al municipio.

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