
El cofre no pesaba lo que se esperaba
El dinero robado a los Bredeston sería el remanente por la venta de una casa de Belgrano
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A Guillermo Bredeston le cambió la suerte con el nuevo milenio. Así lo confiesa él mismo. En marzo de 2000, tras una noche ganadora en el Casino de Mar del Plata, se tuteó con la muerte: un sujeto en moto lo interceptó, cuando iba en un taxi, presuntamente para asaltarlo; el chofer reaccionó y le tiró el auto encima. Hubo represalias: tres balazos destrozaron la luneta trasera del auto; él se salvó de milagro.
Sería ése el primero de una serie de sucesos que derivaron en una denuncia por el faltante de 180.000 dólares de su caja de seguridad del Lloyds Bank.
"Fue como otro balazo." Esa fue la metáfora que Bredeston eligió para definir, en diálogo con LA NACION, qué sintió el 11 de mayo último, a las 13.30, cuando abrió la caja y sólo encontró un envoltorio de papel celofán en lugar de los billetes.
El actor relató la trama de sus penurias. Tras el ataque en Mar del Plata, él y su esposa, Nora Cárpena, resolvieron que ya no era seguro vivir en la casa de siempre, en el porteño barrio de Belgrano. Los Bredeston vendieron en abril de 2000 la casa que habitaban en Zabala y Tres de Febrero y compraron un departamento en el mismo barrio, en el que realizaron una serie de refacciones.
El 31 de mayo, Bredeston envió el efectivo -habrían sido 250.000-, con Juncadella, desde el Banco Ciudad hasta la caja de seguridad que desde hace 15 años tiene en la sucursal Cabildo del Lloyds.
El actor dice que fue varias veces a sacar dinero de la caja para financiar obras de refacción en el inmueble adquirido. Ello ocurrió durante los tres meses en que el matrimonio de actores vivió en un apart hotel, mientras los albañiles trabajaban en el departamento.
Siempre según la afirmación del actor, "había un remanente de efectivo, que no usamos". Pero el 11 de mayo último decidió sacar una suma para pagar un viaje de placer. "Cuando el empleado me puso la caja en la mano noté que no pesaba lo que yo esperaba. Me quise morir... Llamé a mi escribano y me hizo redactar un acta a mano denunciando el faltante", recordó.
"El dinero era lo que quedaba de la venta de la casa y es comprobable, como nuestras entradas de dinero y los gastos por la remodelación", afirmó el actor que, dice, siente como "una espina clavada" la acusación del Lloyds, que calificó como "falaz, improcedente y maliciosa" su denuncia y el reclamo de restitución por el faltante en dólares.





