El cuento de una chica de Pujato fue elegido el mejor en Barcelona
De Santa Fe a Europa, sin escalas
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PUJATO, Santa Fe.- "Pujato es un pueblo tan pequeño que si te subís a una bicicleta para dar una vuelta, con una sola pedaleada recorrés varias manzanas, y si frenás de golpe, pasás al pueblo vecino. Además demora más el vuelo de un pájaro recorriendo cinco árboles que un chisme cuando va de boca en boca."
El párrafo resuelve con dos acertados giros la vida en este lugar, como la de tantos otros; sintetiza el espacio y el modo de una localidad de sólo 3800 habitantes situada al oeste de Rosario. Pero no se trata de la sentencia de un sabio poblador ni de la descripción de un cronista, sino que forma parte de un cuento, medio fantástico, algo real y decididamente aleccionador con el que una autora local ganó un premio internacional.
"El club de los antiperfectos" tiene por nombre el relato que ganó el premio para cuentos latinoamericanos en el St. Paul´s School de Barcelona y que enorgulleció a toda esta comunidad. Y la distinción llenó también de alegría a la familia de Anaclara Dalla Valle, la pequeña escritora de rulos hasta los hombros, una sonrisa que encanta y adolescentes doce años.
Lo del premio fue reciente y la recompensa se constituyó en 300 euros, un lote de libros y la publicación del cuento por parte del colegio de Barcelona, con un prólogo del mexicano Juan Villorio. Todo fue por esto de la Internet, capaz de unir a Pujato con Barcelona, capaz de permitir que la pedaleada de aquellas bicicletas vayan más allá de unas pocas manzanas y que las palabras escritas corran más rápido que esos pájaros e, incluso, superen la velocidad del chisme.
En realidad, todo fue por esa personalidad atenta, despierta, que escribe, ríe, se responsabiliza y, también, juega: Anaclara.
"El cuento -explica concentrada en la pregunta del cronista- se basa en personajes del pueblo que se dividen en dos grupos, los pésimos y los notables. Siempre unos criticados por los otros hasta que llega el día en que los notables también se equivocan y allí nace "El club de los antiperfectos".
Mientras habla, Anaclara tiene sobre su escritorio libros ya leídos: "El diario de Ana Frank", "Crónica de una muerte anunciada", "El diario de Edith", "El rancho" o "El largo camino a casa". "Lo que escribo tiene un tono dramático, y cuando miro la tele, siempre dibujitos animados, una palabra o una situación me inspiran como para ponerme a escribir, disparan mi imaginación."
Y de esa imaginación salieron otros títulos de su pluma, con temáticas avanzadas para sus doce años: "Soledad eterna", "Pacto de amor", "Mi viaje a la libertad", "El coliseo argentino" o "Luna agujero". Es más, también la poesía "Tu rostro, mi vida", que pronto viajará para un torneo en Cuba y que habla de "una mujer viuda y de otra persona que cuando la mira se refleja en ella", adelanta Anaclara.
Rodeada por toda su familia, abuela, padres y tres hermanos menores, dice que le gustaría ser maestra, periodista y estudiante de Filosofía: "Si se puede hacer todo..., mejor ¿no?" Mientras tanto, el colegio y una pequeña changa como repartidora de una fiambrería.
Claro que cuenta que le gustaría ser escritora, sin darse cuenta de que mucho de lo que cuenta ya lo está contando.



