El maestro del espacio aterrizó en la Antártida
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SANTIAGO, Chile (AFP).- El astrofísico británico Stephen Hawking realizó el sueño de su vida al llegar a la Antártida -"la última frontera del mundo"-, donde dictó una charla a hombres de ciencia de diversas nacionalidades.
Ni el invierno antártico ni su limitación física impidieron a Hawking llegar al continente blanco, ser montado a una moto de nieve y recorrer algunos metros del helado territorio, junto al físico chileno Claudio Teitelboim y a su enfermera.
Postrado en una silla de ruedas, el famoso astrofísico padece esclerosis lateral amiotrófica, una dolencia que paraliza casi todo su cuerpo, y el mal de Lou Gherin, que le impide hablar, pero se comunica con el apoyo de su inseparable computadora, que convierte su pensamiento en palabras y sonidos.
Hawking, de 55 años, llegó en un avión de la fuerza aérea de Chile hasta la base antártica Presidente Eduardo Frei Montalva, donde lo aguardaban científicos de otras bases extranjeras vecinas con quienes dialogó sobre la estructura del universo y los agujeros negros.
"No es un paseo. Es el gesto simbólico de un hombre gigantesco que muestra que la voluntad humana puede lograr casi lo imposible", señaló Teitelboim al referirse al sacrificado viaje de Hawking, de más de 3500 kilómetros.
El martes último, ante unas 4000 personas congregadas en el centro cultural Mapocho, en Santiago, dictó una conferencia sobre los misterios del universo y los agujeros negros.
El autor de "La historia del tiempo" y "Naturaleza del espacio y el tiempo" -libros que ya se agotaron en Santiago- regresó a la capital chilena ayer, y hoy abandonará el país.






