
El río, un imán que recrea deportes
Exóticas canoas, veloces catamaranes y antiguas tablas de surf con remos forman parte de las nuevas disciplinas
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Hobiecat, stand up paddle surfing y canoas hawaianas son los deportes acuáticos que en los últimos meses comenzaron a sumar adeptos en la costanera de la zona norte del Río de la Plata, donde asisten centenares de personas cada fin de semana.
Ya sea para compartir con amigos, familia e, incluso, desconocidos, la costanera que va desde Olivos hasta San Fernando reúne cada fin de semana a personas que quieren sentir la libertad y la adrenalina que sólo en el agua se pueden conseguir,
"Acá practican windsurf, kitesurfing y, cada vez más, el hobiecat, que está al tope de las preferencias a nivel mundial. Eso es lo nuevo", dijo a La Nacion Rita, de El Aguila Club, situado en Pueyrredón y el río, en San Isidro.
"El hobiecat es un catamarán conformado por dos pontones, un trapecio y tres velas. Como mínimo son dos personas las que van por catamarán ya que, si el agua lo volcase, una sola no lo podría adrizar [dar vuelta]. Ya con el peso de dos personas se los puede poner en marcha y navegar con tranquilidad", detalló Rita y agregó: "El hobiecat comenzó hace un año de a poquito y este verano explotó. Viene de los Estados Unidos y de Europa".
En el Río de La Plata cada vez se ven más de estas embarcaciones, que ya superan las 60 en el país, mientras que hace un año no eran más de 20.
Mariano Heuser tiene 43 años y durante más de 20 años fue un devoto seguidor del windsurf; luego saltó al kitesurf por un lustro, antes de descubrir el hobiecat y, ahora, compite dentro y fuera de la Argentina.
Cuando dialogó con La Nacion no dejó ni un instante de preparar su embarcación negra, que brillaba bajo el intenso sol. "Es un deporte muy adrenalínico, de alta velocidad y performance. Con el barco no necesito tener tanto viento como me pasaba con el kite y con el windsurf. Acá siempre es el día, salgo cuando quiero".
Mariano reconoce que competir en un barco de a dos es diferente: "Es un cambio importante el de pasar a competir solo a hacerlo en equipo. La clave es dar con el compañero indicado con quien te entendés y tenés el mismo nivel de motivación".
"Canoas hawiainas hay muy pocas en la Argentina. Tanto grandes como chicos se engancharon con esta nueva propuesta. Incluso, ya se compite en equipos de seis personas. Allí encontrás gente de todo tipo y edades explicó Gloria Molinari, de Club 7 de San Isidro . Desde un cardiocirujano de 50 años hasta un profesor de educación física, a todos les gusta."
La mujer se mostró sorprendida ante la rápida aceptación de las pintorescas canoas entre los argentinos. "No sé todavía qué es lo que atrae a la gente. Lo que sí sé, es que logró formar grupos, cosa que otros deportes de agua no hicieron", dijo y agregó: "Con las canoas hawaianas es como que la gente pierde el prurito".
El último en llegar
Pero lo más novedoso este año y que espera seguir los pasos de las canoas hawaianas y el hobiecat es el stand up paddle surfing. Aseguraron personas consultadas por La Nacion que trabajan en los diferentes paradores de la zona.
"Este año llegó al país . Se practica con una tabla de windsurf, sin straps, sin nada, como las primitivas de 4 metros de largo y con un remo de una sola pala -dijo Rita-. La gente va parada y acá se la utiliza para hacer travesías en el mar, para surfear."
Los nuevos deportes se pueden aprender en el Río de la Plata. Hay diversos paradores en los que se dictan cursos. Las clases de hobiecat, de 2 horas, cuesta $ 360 pesos y el bautismo de canoas hawaianas oscila en los 50 pesos.
Sin importar el deporte lo que las personas buscan es paz y libertad. "A la gente le atraen los deportes acuáticos porque son los que mayor sensación de libertad generan. Porque si uno está en una cancha de fútbol o de tenis, por ejemplo, estás encerrado", explicó Rita.


