
El secuestro y homicidio del joven Diego Peralta llega a juicio oral
El fiscal pidió que fueran juzgados ocho acusados; denuncian a dos comisarios
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"La noche en que lo mataron, Diego Peralta fue trasladado hasta una tosquera en Ezpeleta. Uno de los secuestradores le cruzó un brazo por la espalda para ayudarlo a caminar porque le habían suministrado pastillas tranquilizantes para disminuirle el sufrimiento. Al llegar al borde la tosquera, le arrancaron el crucifijo que llevaba en el cuello y le propinaron una terrible tortura. En tres oportunidades le clavaron un cuchillo por la espalda, para después degollarlo con siete incisiones."
El sangriento relato describe cómo fueron los últimos momentos de Diego Peralta, el chico secuestrado el 5 de julio de 2002 en la localidad de El Jagüel y asesinado tres días después en una tosquera de Ezpeleta.
La reconstrucción de los hechos fue realizada por el fiscal federal Carlos Daneri (h.) y consta en el requerimiento de elevación a juicio oral por el crimen del adolescente.
Dicha reconstrucción se concretó a partir de las declaraciones efectuadas por algunos de los imputados.
En su resolución, el representante del Ministerio Público solicitó que ocho acusados fueran sometidos a juicio.
A un grupo de cinco imputados identificados por la Justicia como Julio César Rotela, Marcelo Alejandro Cejas, Rosa Gisella Pistillo, David Pereyra y Enrique Báez; tanto el juez federal de Lomas de Zamora que instruyó la causa, Carlos Ferreiro Pella como el fiscal Daneri, les atribuyeron ser los presuntos responsables de secuestrar a Diego, concretar las negociaciones, cobrar el rescate y matar al joven de 17 años.
Mientras que José Pablo García; Lauro Raúl Shimabukuro y el remisero Fermín Amarilla fueron acusados de supuestos partícipes necesarios de secuestro extorsivo.
Al primero, señalado como supuesto informante policial, le atribuyen ser el sospechoso de aportar el dato equivocado sobre que el padre de Diego tenía una importante suma dinero guardada en su casa.
Un noveno acusado, que estuvo más de dos años prófugo por el caso, Carlos Ramón Garzón, alias "Pipi", fue capturado en Paraguay y desde el Juzgado Federal de Lomas de Zamora se solicitó su extradición para que también fuera juzgado por el asesinato de Diego.
"Luego de asestarle las puñaladas, los malvivientes aseguraron los pies de Diego con alambre a un riel de hierro en forma de T, al que también le anudaron el crucifijo.
"Con las manos y los pies atados con correas lo arrojaron al agua de la cantera, pretendiendo de esta manera sumergir el cuerpo, con el fin de que nunca lo hallaran y ocultar semejante acto aberrante", dice el fiscal en su resolución.
Según informaron fuentes tribunalicias, el juicio estaría a cargo del Tribunal Oral Federal N° 1, de La Plata. Sin embargo, algunos de los abogados defensores interpusieron un recurso para que la causa pasara a la justicia penal provincial.
Consultada por LA NACION, Emilse Peralta, madre de Diego, insistió en que se debe investigar si altos jefes de la policía bonaerense tuvieron relación con el crimen de su hijo y específicamente acusó a un ex comisario general y a un ex comisario.
Cronología del crimen
- Diego Peralta fue secuestrado el 5 de julio de 2002 cuando iba en remise desde su casa, en El Jagüel, partido de Monte Grande, hacia el colegio.
- Luego de pasar tres días en cautiverio en una casa de Plátanos, los secuestradores lo llevaron hasta una tosquera de Ezpeleta donde lo asesinaron y arrojaron su cuerpo al agua.
- El 12 de agosto, el cuerpo de Diego fue hallado flotando en la tosquera. Ante la sospecha de que había policías en la banda de secuestradores, los vecinos incendiaron la comisaría de El Jagüel.


