
El temor a que los deportaran causó la tragedia en Miami
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Daniel Vitaver, el comerciante argentino que se suicidó el jueves último en Miami tras asesinar a balazos a su esposa y a sus dos hijos, estaba a punto de ser deportado por las autoridades de inmigración norteamericana.
Esta revelación, que explicaría en parte la trágica determinación del hombre que decidió acabar con sus problemas económicos y de salud, segando su vida y la de toda su familia, fue realizada ayer por su hermano Pablo Vitaver, que el sábado último descubrió a los cuatro cadáveres en una casa del barrio privado The Falls, al norte de la turística ciudad del Estado norteamericano de Florida.
Seis meses atrás, la familia Vitaver vendió todas sus pertenencias y cambió el barrio de Belgrano por un vecindario privado situado de Weston, al sur de Fort Lauderdale. Pero el sueño de prosperidad que perseguían nunca llegó a concretarse.
Pablo Vitaver dijo que su hermano se enfrentaría a la posibilidad de ser deportado a fines de este mes, si no lograba probar que su empresa de venta de equipos de alta tecnología para medicina estaba funcionando y tenía buenas perspectivas de crecimiento.
"Hace una semana, mi hermano recibió 50.000 dólares de una compañía griega como dinero inicial por una transacción, pero esa suma no resultaba suficiente", explicó.
Para el hermano del múltiple asesino y suicida -según la hipótesis policial-, Daniel Vitaver no pudo soportar la creciente presión de las reglas inmigratorias norteamericanas. Por eso, echó parte de la culpa por la tragedia a las autoridades norteamericanas.
"Uno quiere estar en el camino correcto, seguir la corriente principal. Pero ellos no te dejan, porque algunos burócratas te dicen que debés irte", dijo.
Y agregó: "Yo sé que hay millones de personas viviendo con ese miedo. Mi hermano es uno de los que estalló. El quedó completamente destruido con la idea de que lo iban a expulsar del país", sentenció.
Pablo Vitaver, un corredor de bienes raíces radicado en los Estados Unidos hace trece años, dijo además que su hermano mayor tomaba medicamentos para la depresión, y que recientemente había pasado mucho tiempo en cama por esa causa. Aún así, jamás imaginó que la enfermedad podría llevar a Daniel Vitaver a tomar semejante determinación.
"Yo no justifico ni entiendo porqué lo hizo, pero analizándolo de una manera quizás un tanto enfermiza, mi hermano trató de cuidar a su familia", indicó.
"El estaba listo para hacer de este sitio su hogar. Daniel y los suyos no tenían intenciones de regresar. Ellos vivían aquí una vida hermosa, una típica vida americana en los suburbios", aseguró al tiempo que informó que, hasta el momento, no se han hecho los arreglos para el funeral de su familia.
Claves del caso
- La tragedia: el jueves último -según la hipótesis policial- Daniel Vitaver (53) mató a tiros a sus hijos Eduardo y Cynthia, de 16 y 19 años respectivamente, cuando desayunaban. Luego ultimó a su mujer Magalí, que cumpliría 50 años el día de Navidad, y por último se suicidó de un disparo en la boca. El sábado último, Pablo Vitaver, hermano del homicida, encontró a los cuatro cadáveres.





