
El témpano que deriva en el Sur cambió de rumbo
Un fotomontaje permite compararlo con el Río de la Plata
1 minuto de lectura'
Un témpano gigante ocupando una considerable porción del Río de la Plata parece algo poco probable. En realidad, sería un fenómeno completamente imposible.
La ficción fue creada por el doctor Hugo Marraco, encargado del Centro Regional de Datos Satelitales de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales, al superponer una imagen del témpano B10A, que viaja a la deriva a unos 700 kilómetros al sudeste de Tierra del Fuego, dentro de una imagen satelital delRío de la Plata a la altura de la Capital Federal.
Y es una fantasía, no porque estos solitarios gigantes de hielo no lleguen tan al Norte -de hecho, alguno ha terminado de derretirse a la altura de Brasil-, sino porque con su profundidad capaz de superar los 100 metros difícilmente podrían navegar un río tan poco hondo como el que baña las costas de Buenos Aires. Quedarían irremediablemente varados antes de ingresar en las aguas color león.
Aunque es parte de su especialidad, el ingeniero Pedro Skvarca, jefe de la División de Glaciología del Instituto Antártico Argentino, se ofusca cada vez que le mencionan el tema. Ayer, en diálogo con La Nación , repitió una y otra vez que los medios presentan el témpano como producto de una tragedia climatológica (el calentamiento global), cuando en realidad es un fenómeno perfectamente normal.
"Las lenguas de hielo, como la de Thwaites, en el mar de Bellingshausen, desde donde se desprendió este témpano en 1986, van fluyendo y adentrándose cada vez más en las aguas -explicó-. Pero llega un momento en que, por su extensión cada vez mayor, se parten por estar constantemente sometidas al movimiento de las olas y las mareas, formando los témpanos. No ocurre con gran frecuencia, pero es normal."
La punta del iceberg
B10A es un nombre muy poco romántico para un gigante capaz de despertar la menos fértil de las mentes fantasiosas. Pero así lo ha bautizado el Centro Nacional del Hielo de los Estados Unidos, encargado de monitorearlo.
Los datos dicen que mide unos 78 kilómetros de longitud por 39 de ancho. Las dimensiones se vuelven más colosales al considerar que probablemente supere los 100 metros de espesor. Pero, en concordancia con la sabiduría popular que dice que del iceberg sólo se ve la punta, lo único del B10A que asoma sobre el agua es alrededor de una séptima parte. "Es por ello que en su recorrido se ve enormemente influido por las corrientes marinas, mucho más que por el viento", agregó Skvarca.
Con la superficie de nieve y el corazón de hielo compacto es probable que las zonas más frías del B10A estén por debajo de los 20 grados bajo cero. Como es de agua dulce, Hugo Marraco calculó que, con el líquido que contiene, se podría abastecer de agua a toda la ciudad de Buenos Aires por más de un siglo. También es una fantasía, claro, porque no hay máquina capaz de remolcarlo.
Ni siquiera es sencillo predecir dónde terminará el B10A su recorrido. Hasta ayer, atentos al rumbo nordeste que siguió los últimos días, los expertos del Servicio Meteorológico de la Armada presuponían que se dirigía hacia Sudáfrica. Sin embargo, al cierre de esta edición los datos semanales que envía el Centro Nacional de Hielos de Estados Unidos tomó a todos por sorpresa. El témpano cambió de rumbo. Ahora se dirige hacia el Sudoeste; es decir, vuelve a la Antártida, lo cual no significa que en estos días no cambie de rumbo nuevamente.
La única certeza es su muerte. Tarde o temprano se partirá una y mil veces, antes de derretirse por culpa de las olas y las temperaturas.
Preocupante
Al ingeniero Pedro Skvarca lo desvela otro fenómeno. Por eso, la semana próxima partirá a la Antártida. Participa de un proyecto internacional de observación de témpanos que controla la disolución de las barreras de hielo en la península antártica.
"Allí la situación es realmente preocupante -explicó-. Pero es sólo un fenómeno regional. La península es una pequeña porción de la Antártida y en ningún otro punto hemos medido algo así. Más aún, en algunas zonas las temperaturas descendieron levemente."
1
2Inicio de clases: el cambio clave en el rol de los docentes y por qué los enfrenta a un delicado desafío
3Revelador hallazgo: un fósil patagónico cambia la perspectiva sobre un enigmático grupo de pequeños dinosaurios carnívoros
4“¿Está dentro del espectro?”: cómo se llega al diagnóstico de autismo y cuáles son los desafíos


