
Emperadores en su propio continente
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USHUAIA.- El emperador es la variedad más grande de todos los pingüinos que se pueden encontrar en el continente blanco. Por ser el único que no emigra, es considerado el auténtico pingüino antártico.
Los ejemplares de esta especie alcanzan una altura promedio de 1 a 1,2 metro de altura y un peso de alrededor de 30 kilos.
El plumaje exterior de estos especímenes es normalmente azul oscuro, casi negro, y presenta el vientre blanco. Tiene dos manchas amarillas a la altura de las "sienes" que se juntan cerca del pecho.
Como todos los pingüinos, el macho juega un papel fundamental en el cuidado de las crías. Si bien es la hembra quien pone un huevo de unos 400 gramos a fines de mayo, el macho se lo arrebata y lo empolla durante los 66 días más fríos del año.
De baja natalidad
Fuentes científicas consultadas aseguran que la tasa de natalidad de esta especie es "baja", porque las peleas entre adultos por la posesión del huevo suele terminar en la rotura del cascarón en forma prematura.
Mostrando una vocación por el sacrificio y un envidiable sentimiento paternal, mientras empollan el huevo los machos no se alimentan y pueden llegar a perder hasta diez kilos durante el período de la incubación.
Esto ocurre porque este tipo de aves nunca abandona el hielo, por lo tanto no puede anidar en esa resbalosa superficie. Esto obliga al macho a sostener el huevo entre sus patas hasta que se rompa el cascarón y nazca el pichón.
Luego su tarea consiste en proteger a la cría del frío, hasta que pierda el clásico gris del pelaje juvenil y adquiera el plumaje impermeable definitivo, oscuro y grueso.





