
Empiezo el lunes...
Bajar de peso, mantenerse en los kilos que sabemos nos hacen sentir saludables, y aprender a comer en forma sana y equilibrada son logros que se consiguen en distintos centros, con personal especializado
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Si bien no existen las soluciones mágicas del estilo baje tres kilos en una semana, todo se puede lograr a costa de esfuerzo, compromiso, cambio de mentalidad y, sobre todo, aprender a comer lo que se debe.
Distintos centros para adelgazar ofrecen varias herramientas para hacer las dietas más amenas: grupos de apoyo coordinados por psicólogos, actividad física, baile, tratamientos de belleza o auriculoterapia, todo sirve como complemento para acompañar la ardua tarea de bajar unos kilos de más.
Dieta Club es una institución de la Red Cormillot que trabaja al servicio de las personas con predisposición a engordar y con otros problemas alimentarios. Con más de 30 centros distribuidos por todo el país, hace 18 años que atiende en la sucursal de Martínez.
"Nuestra propuesta está basada en una educación obesológica –cuenta Fernanda González, psicóloga a cargo de la sucursal de Martínez–. Es importante que la persona aprenda a comer en forma saludable y que modifique sus creencias erróneas acerca de la alimentación, para así llegar a un peso saludable, sin atracones ni compensaciones."
El sistema se basa en una entrevista inicial con una nutricionista para planear en forma personalizada el plan de adelgazamiento; hay grupos de apoyo y actividad física que se suma para contribuir a un descenso más rápido.
"Las dietas nunca son de menos de mil calorías, sigue la psicóloga González, pero hay planes de descenso más rápidos que otros. Nuestra propuesta es integral, insistimos mucho en incorporar actividad física que se puede hacer en el lugar, así como tratamientos de belleza."
Excesos, en Lomas de San Isidro, tiene un nombre que alerta y llama a la reflexión, por ex: lo anterior, por ce (sé): una deuda que cada ser tiene, y sos: que remite a la ayuda, a la mano que se tiende para trabajar juntos. Así lo plantea María Amelia Urtubey, psicóloga y psicoanalista que hace varios años está al frente del centro. Con un carisma muy especial, María Amelia cuenta que desde chica se preguntó acerca del cuerpo, el movimiento en los vínculos y el tratamiento social de las diferencias, además de que sus prácticas en el hospital Rivadavia la llevaron a dedicarse a los problemas de abuso en la alimentación.
"Mi forma de trabajar tiene que ver con procesar un adelgazamiento. Por eso tengo una entrevista individual con cada persona, para ver como está y cómo se piensa en su sobrepeso. La licenciada Karina García, nutricionista, ajusta el diseño de la dieta a cada paciente y el doctor Eduardo Coghlan hace lo mismo en relación con el estado clínico", dice María Amelia.
"Trabajamos sobre el concepto de procesar subjetivamente la porción. Al comenzar la dieta les organizamos tres días con viandas. La idea es que después, cada uno aprenda a prepararse su comida y sepa cuál es la porción que le hace bien y le permite estar en su peso. Para reforzar este concepto están los grupos de apoyo, donde trabajamos con distintos discursos la relación de la gente con la comida. La gente puede sostener sus preguntas en el grupo y dejar su impronta."
Actividades rítmicas, elongación y clases de percusión son las novedades que se han incorporado en Excesos para ayudar a las personas en su busca de una vida más sana y equilibrada.
"Si uno pudiera comer lo que quiere y lo que quiere se ajusta a lo que debe, estaríamos todos bien de peso", sostiene Rosario Julianes, nutricionista, con una vasta experiencia en trastornos alimentarios en el hospital Pirovano, desde hace siete años al frente de un consultorio en Acassuso.
Allí trabaja en problemas de sobrepeso con el apoyo de la auriculoterapia, técnica milenaria por medio de la cual se diagnostican y tratan diversas dolencias, utilizando los puntos de reacción que se encuentran individualizados en las orejas y que representan los distintos órganos.
"En mi caso uso la técnica como apoyo para bajar la ansiedad, nivelar la energía y mejorar el metabolismo –cuenta Julianes–, pero sólo un apoyo, lo más importante es el compromiso de la persona con la dieta."
Con el concepto de que lo ideal es enemigo de lo posible, la licenciada Julianes primero apunta a ordenar a sus pacientes, controlarlos y darles una dieta, que va cambiando todas las semanas.
"Mi objetivo es que la alimentación se adapte a la vida social de las personas. Manejo dietas con más y menos proteínas, con más o menos calorías, disociadas o no. Charlo con mis pacientes y sobre la base de sus costumbres negociamos la dieta, para llevarlos a una conducta alimentaria que sea siempre posible y llevadera para ellos."
Cambios de costumbres, vida más sedentaria, más comodidades, comidas rápidas, edades más críticas (como después de los 40 y en la menopausia) donde el metabolismo se torna más lento y bajar de peso más difícil, todo contribuye para sumar kilos.
El problema no es igual para los hombres que para las mujeres, cuentan los especialistas. Los hombres acumulan más grasa en la panza, pero al tener más masa muscular bajan más rápido. Sin embargo, a no desesperarse, las dietas siempre aportan soluciones. Lo que hay que tener es paciencia para aprender a comer lo que se puede y se debe.
Dieta Club
4792-2495
martinez@dietaclub cormillot.com.ar
Excesos
4700-8930
excesos@ar.inter.net
Rosario Julianes, nutricionista
4742-3670 o 4747-6214
losrivera@ciudad.com.ar
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