
En Florencio Varela tienen miedo de atender el teléfono
Alerta: ya son dos los casos en que la corriente eléctrica pasó a través de la conexión telefónica; los vecinos están indignados.
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"¿Cómo es posible que ahora no se pueda agarrar el teléfono?", se preguntaban ayer unos a otros los vecinos de Florencio Varela, 48 horas después de que una joven del barrio muriera fulminada por la descarga eléctrica recibida a través de su línea telefónica.
La fobia se extendió en dicha localidad del conurbano bonaerense cuando una corriente de 13.200 voltios ingresó por la mano de Verónica Noziglia, de 22 años, recorrió su cuerpo en busca de un contacto a tierra y salió por uno de sus pies sobre el parquet del dormitorio de la casa situada en 25 de Mayo 234.
La chica falleció electrocutada alrededor de las 10 del lunes último, al intentar levantar el tubo del teléfono familiar, el 237-2054, porque el aparato emitía "ruidos extraños, como una fritura", según relató a La Nación su madre, Haydée Vacaro, que aún lamentaba haber despertado a la joven por no atreverse ella a comprobar qué pasaba con la línea.
De manera rápida y trágica confirmó que el desperfecto era el paso de energía eléctrica por la conexión telefónica, cuyo hilo -establecieron más tarde peritos policiales- había rozado peligrosamente una fase del cableado de media tensión extendido a 50 metros de allí.
Verónica fue la primera persona muerta por la negligente presencia de electricidad en una línea de la empresa Telefónica de Argentina. Pero otros casos similares, aunque no mortales, sucedieron en el barrio.
El más significativo parece ser la descarga de corriente que, cuatro meses atrás, empujó al arquitecto Héctor Rodríguez contra los tanques de agua instalados en la terraza de su chalet, situado a la vuelta del domicilio de los Noziglia, en Vélez Sarsfield 262.
"El 11 de enero, mi marido descubrió que el cable del teléfono estaba cortado y oscilaba de un lado para el otro sobre nuestro techo. Cuando quiso sostenerlo, porque nunca pensó que podía entrañar riesgo alguno, recibió una patada que lo hizo rodar escaleras abajo", detalló a La Nación la esposa del arquitecto, Beatriz Pascianot, mientras se solidarizaba con los Noziglia.
Rodríguez debió ser hospitalizado y necesitó tres meses de tratamiento médico para curar la profunda quemadura que sufrió en uno de sus pies, cuando la electricidad que conducía su línea 237-0228 también bajó a tierra.
Pascianot había oído en su aparato el mismo sonido descripto por Vacaro y su hija. El cable había hecho contacto igualmente con el tendido de Edesur.
Las coincidencias se unieron como gotas de agua en un vaso. Por eso el temor rebasó en Florencio Varela.
Las empresas presentan sus descargos
Las voces de todos los vecinos de Florencio Varela por las extrañas descargas eléctricas que despiden los cables telefónicos en la zona céntrica se levantan en contra de la empresa prestataria del servicio, antes que contra la compañía suministradora de energía.
Telefónica de Argentina lleva las de perder en la opinión pública, pues el barrio no dudó en quejarse por la que consideran irregular actuación de la firma en la instalación y mantenimiento del tendido.
Consultada por La Nación , la empresa sostuvo que "no haría comentarios hasta la finalización de los peritajes para esclarecer la muerte de Noziglia". La oficina de Comunicaciones Corporativas se negó incluso a mencionar el nombre de la subcontratista que trabaja en la zona y a describir cómo controla su actividad.
La gente, en cambio, habló. "Nunca atendieron los pedidos de reparación de nuestra línea. Y tampoco vinieron desde la muerte de mi hija. Pero en una ocasión en que nos atrasamos en el pago, inmediatamente se comunicaron para advertirnos", denunció Gustavo Noziglia, padre de la víctima.
Otro tanto dijo Beatriz Pascianot, cuyo marido también recibió una descarga de corriente por el cable telefónico: "Después del accidente de mi marido, pasaron cuatro días hasta que mandaron a un operario. Nunca apareció un responsable de la empresa".
La otra compañía en cuestión, Edesur, aclaró: "Respondimos desde el primer día. Nuestro tendido respeta las normativas de seguridad y nunca sufrió desperfectos".
Según trascendió, los cables telefónicos estarían instalados a una altura superior a la permitida.
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