
En los subtes B y D todo anda sobre nuevos rieles
En la madrugada: la empresa Metrovías está cambiando las vías de esas dos líneas; desde noviembre reemplazarán las de la C.
1 minuto de lectura'
Sin afectar la normal circulación de los servicios, Metrovías puso manos a la obra con uno de los puntos que se comprometió a cumplir cuando le adjudicaron las cinco líneas de subterráneos:la renovación de las vetustas vías, que en su mayoría datan de los años treinta. Así, con una inversión aproximada de treinta y cinco millones de dólares, los ramales B, C y Dson los primeros que verán mejorada la calidad de su servicio. "A pesar de que no es advertible a primera vista, este trabajo tiene una dimensión histórica importante. Buenos Aires es la primera ciudad de América latina que incorporó subterráneos (la línea A, en 1913), y cambiar la vieja infraestructura es fundamental", señaló el licenciado José Barbero, gerente de planeamiento de Metrovías.
La primera etapa del trabajo, que comenzó en junio, abarca 3100 metros de vías nuevas en la línea D(de la estación Agüero a Plaza Italia, en ambos sentidos) y los catorce kilómetros (ida y vuelta)que comprende el recorrido de la línea B, entre Federico Lacroze y Leandro N. Alem. Una vez finalizadas las obras en la línea D, posiblemente a fines de noviembre, se iniciarán los cambios de rieles en la línea C.
Obreros trabajando
Todas las noches a excepción de los domingos, una vez que terminó de circular la última formación, cerca de las 23, la troupe de obreros e ingenieros pone proa a una labor que no se puede extender más allá de las 4 de la madrugada, ya que a las 5 se reanudan los servicios. En la línea D, el operativo no reviste tanta complejidad. Treinta personas de Metrovías y de la subcontratista Ormas son dirigidas por el ingeniero Enrique Ferrín.
El plan por seguir lleva un riguroso orden:levantamiento de la vía vieja, depósito de la misma en un vagón de carga, extracción de las piedras en las que se apoya el riel, instalación de un manto geotextil sobre el piso, colocación de la vía nueva y luego del balasto. A las 4.30 se libera el túnel y pasa un tren de prueba que verifica la seguridad.
"La vía nueva tiene diversas ventajas: el riel es más pesado, los durmientes son de cemento estilo biblock, las fijaciones son elásticas y las vías se unen con soldaduras en vez de con las viejas juntas", explica Barbero mientras sus hombres se debaten en la excavación de piedras.
Tecnología de avanzada
Sin la comodidad y la seguridad con que se trabaja en la línea que une Carranza con Catedral, la línea B demandará de dieciocho meses para su renovación total. "El problema de esta línea es que se debe realizar una excavación frontal en vez de lateral, ya que ambas vías están separadas por una pared, y esto demanda de mayor tecnología. Además, la línea D cuenta con un sistema de drenaje central, mientras que en la B está en el medio de cada riel", explicó Ferrín.
Cuando la ciudad duerme, en los túneles se trabaja por un mejor servicio. Los durmientes de madera, la grasa y el hollín van dejando de ser componentes de una típica postal subterránea.
1
2Nuevo parte médico: cómo sigue Bastián, el niño de 8 años que quedó en estado crítico al chocar un UTV y una 4x4 en Pinamar
3La Anmat prohibió un acondicionador para el pelo por irregularidades en su composición
4La noche de los chicos argentinos en Praia do Rosa: grupos de IG para encontrar fiestas y música hasta el amanecer



