
En San Isidro solucionaron el problema con bombas
El intendente Posse cuenta cómo lo hizo
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Los sótanos inundados no son un problema exclusivo de los vecinos de Lomas de Zamora. Desde hace 13 años las napas subterráneas de San Isidro se desbordan cada vez que crece el caudal del río Reconquista, que corre por debajo de ese partido bonaerense.
Desde entonces, la municipalidad lleva colocadas 44 bombas que extraen el agua excedente y la vuelcan en los conductos pluviales. Cada una tiene un valor de 14.000 pesos y contribuye a evitar que en San Isidro la situación se desborde.
"Por el momento logramos controlar las inundaciones, pero vemos que el fenómeno tuvo un crecimiento tan acelerado en los últimos dos años que no sabemos qué puede pasar más adelante", le dijo a La Nación el intendente de San Isidro, Gustavo Posse.
Según contó, en 1987 se registró el primer caso en el sótano de un colegio de la zona del bajo de Boulogne, donde funcionaba un comedor escolar. No fue un episodio aislado. Hoy, el agua ya llegó al bajo de San Isidro, al bajo de Beccar y al centro de Boulogne.
"No es un problema de infraestructura, sino climático: los ríos subterráneos se desbordan por el derretimiento de los hielos de la cordillera. Ahora el problema es mucho mayor que hace 13 años y nada hace pensar que se vaya a frenar", reconoció Posse.





