
Está en marcha la autoprevención
Programa: Toma lanzó su plan contra la violencia urbana en la Capital; las autoridades comunales creen que es una intromisión.
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Con el acto de presentación del Manual de Prevención y Autocuidados y la entrega de diplomas para los primeros 60 agentes barriales civiles, el secretario de Seguridad Interior, Miguel Angel Toma, lanzó ayer el Primer Programa Comunitario de Prevención de la Violencia Urbana, cuyas líneas generales fueron publicadas ayer por La Nación .
En rigor, se trata de la primera iniciativa de este tipo impulsada por el gobierno nacional en la ciudad, ya que el gobierno porteño ya tiene en funciones los Consejos de Prevención del Delito -que dependen de los Centros de Gestión y Participación barriales-, donde los ciudadanos pueden acudir para crear redes sociales para intervenir en las políticas de prevención.
El lanzamiento de Toma pasó inadvertido para las autoridades porteñas, más preocupadas ayer por la cuestión de la eventual "re-reelección" del presidente Carlos Menem y los preparativos para una posible consulta popular a modo de antídoto, según revelaron fuentes del gobierno comunal.
No obstante, la iniciativa del gobierno nacional sobre la seguridad porteña fue leída como una "injerencia" en un tema de competencia de las huestes de Fernando de la Rúa, una suerte de segundo paso en una intromisión que, según fuentes porteñas, comenzó con la intención del gobierno nacional de reflotar por decreto los abolidos edictos policiales.
"Me parece bien que Toma se ocupe de la seguridad, como le compete por su cargo, aunque sería mejor que le diera órdenes a la Policía Federal en lugar de dar consejos elementales a los ciudadanos", dijo ayer a La Nación el vicejefe de gobierno porteño, Enrique Olivera, que dejó así bien clara la posición comunal: que cada cual se ocupe de las áreas que, por ley, le corresponden.
Olivera fue más allá y sostuvo que "Toma parece pretender hacer política partidaria con la seguridad, cuando para nosotros es una cuestión de política de Estado".
En este sentido, no pasó inadvertido para las autoridades porteñas el hecho de que todas las iniciativas surgidas en los consejos de Prevención del Delito que dependen del Gobierno de la Ciudad encuentren su límite de acción en el momento en el que debe intervenir la Policía Federal, que está, justamente, a cargo de Toma.
Más allá de esta disputa subyacente, los 60 nuevos líderes barriales que dependen del gobierno nacional están desde ayer en funciones en territorio porteño, con la misión de oficiar de mediadores en conflictos vecinales, de dar consejos preventivos y de difundir la participación social en las decisiones relacionadas con la seguridad urbana.
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