Estupas de hielo: las fascinantes torres congeladas que luchan contra el cambio climático en el Himalaya
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Originalmente, una estupa era una construcción de piedras apiladas en cuyo centro se colocaban las reliquias de la religión budista. Pero en Ladakh, una meseta desértica administrada por India, lindante con Pakistán, China y el Tíbet, y delimitada por las montañas Kunlun al norte y por la cadena del Himalaya al sur, las estupas son de hielo y cumplen una función más terrenal: abastecen de agua a los pueblos para las plantaciones de primavera.
En esta parte del mundo, el cambio climático se mide en un grado centígrado; el ascenso total de las temperaturas de invierno promedio que tuvo lugar en las últimas cuatro décadas. Esto se traduce en un menor almacenamiento de nieve y en un retroceso de los glaciares más arriba hacia las montañas. Las nieves se derriten antes de la primavera y los glaciares cada vez más tarde. Mientras esa brecha se agranda, la agricultura se torna imposible.
En 2013, el ingeniero y fundador del Movimiento Educativo y Cultural de Estudiantes de Ladakh, Sonam Wangchuk, observó cómo el hielo permanecía congelado a la sombra de un puente en pleno verano. Entonces pensó en una torre de hielo que diera sombra a su propio interior. Debería ser lo más empinada posible para reducir la superficie expuesta al sol. Un cono sería la forma indicada.
Wangchuk y sus alumnos construyeron la primera estupa de hielo de Ladakh en noviembre de ese año. Guiaron un hilo de agua, desde un arroyo cercano a la ciudad de Leh, a través de un tubo montaña abajo, y lo unieron con otro tubo vertical conectado con una boquilla que enviaba el chorro de agua hacia arriba. Prendieron el flujo por la noche, cuando las temperaturas bajan al punto de congelamiento. La gravedad hizo el resto. Lentamente, un pequeño glaciar se fue formando alrededor de la tubería.
Esa primera torre de hielo medía seis metros de altura y llegó a contener más de 151.000 litros de agua. Desde entonces, Wangchuk viene enseñando la técnica de las estupas de hielo por todo Ladakh y fomentando que los alumnos de las escuelas de la región sean conscientes de los efectos del cambio climático en su tierra. En 2019, se construyeron 12 estupas de hielo en Ladakh, dos de las cuales medían más de 30 metros de altura. En 2020 fueron 26.
En julio del año pasado, la acción de Wangchuk fue difundida por National Geographic. “Si el tamaño y la locación de una estupa son óptimos, podría sobrevivir todo el verano y hasta el siguiente invierno. La estupa seguiría creciendo, año tras año”, aventuró el ingeniero, optimista de poder abastecer a la región de agua de enero a diciembre, y también de generar un sistema de riego que haga posible el crecimiento de la vegetación en las laderas de las montañas. Esto último contrarrestaría los efectos de las repentinas inundaciones de verano, otra de las caras del calentamiento global en Ladakh.

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