
Existen otros paredones separatistas
Cuando era jefe de gobierno, en 2003, Aníbal Ibarra quiso levantar un muro con rejas en Recoleta
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El muro que había comenzado a construir el intendente de San Isidro, Gustavo Posse, entre su distrito y el de San Fernando no fue el primer intento de combatir la inseguridad con un paredón separatista. Hubo casos en la ciudad de Buenos Aires y también en el conurbano.
Se puede decir que el ex jefe de gobierno porteño Aníbal Ibarra fue un pionero en la materia. El 13 de junio de 2003 LA NACION había adelantado que se iba a construir un muro, de ladrillos y rejas, para separar el parque Thays y la Villa 31, en Retiro.
El sistema mixto de protección, que buscaba darle más seguridad a la zona, iba a ser levantado en la vía rápida Brigadier General J. F. Quiroga y las vías del ferrocarril, desde Callao hasta Austria, en el barrio de Recoleta.
La decisión se había tomado después de que una joven fue interceptada mientras esperaba el colectivo, sobre Figueroa Alcorta, y luego fue arrastrada hasta las vías, donde la violaron.
"Para que no digan que discriminamos, estamos buscando un sistema aireado, con rejas, y no sólo con un paredón", había explicado a LA NACION el por entonces subsecretario de Seguridad porteño, Enrique Carelli.
Al igual que lo ocurrido con Posse, Ibarra fue duramente criticado. El por entonces candidato a jefe de gobierno Mauricio Macri había dicho: "Ibarra va a construir un muro de Berlín para segregar la villa de Barrio Norte. No va a disminuir en nada la inseguridad y, en cambio, provocará un aumento de la discriminación de los barrios pobres".
Anteayer, casi seis años después y ahora como jefe de gobierno porteño, Macri no quiso opinar sobre la decisión de Posse.
Ante las críticas que sufrió Ibarra no hubo muro, pero sí alambrado. Un día después del adelanto de LA NACION sobre el tema, el gobierno porteño desautorizó a los funcionarios que habían anticipado el proyecto.
El sistema de protección hoy persiste. Se trata de un alambrado que además cuenta con protección policial las 24 horas en puestos situados a la vera de las vías del ferrocarril Mitre.
"Los policías están para impedir que delincuentes se roben los cables de cobre de las vías del ferrocarril Mitre, que está electrificado", explicaron a LA NACION fuentes de la Policía Federal.
Pero el alambrado no es el único sistema de protección en la Villa 31. Según las fuentes policiales consultadas, seis meses atrás se construyó un paredón entre parte del asentamiento y las vías del ferrocarril San Martín.
"El muro fue levantado para que la villa no se agrandara hacia los terrenos del ferrocarril y para que no se ocuparan unos galpones vecinos al asentamiento", explicó ayer a LA NACION un policía que patrulla la zona.
En la autopista
En enero de 2007 la concesionaria de la autopista Illia decidió levantar un muro de dos metros de alto para impedir el crecimiento de la Villa 31 bis.
Además de frenar la construcción de viviendas, la iniciativa surgió para evitar que las personas que viven en las villas 31 y 31 bis crucen la autopista o arrojen piedras a los automovilistas que circulan por el camino rápido.
En el partido de Tigre, a la altura del canal San Fernando, un paredón de concreto que, tiempo atrás, fue de una arenera separa las vías del Tren de la Costa de la villa Garrote; además hay custodia policial para impedir los asaltos en la estación Canal de San Fernando.
"Había muchos robos a turistas que tomaban el Tren de la Costa. La zona se torna muy insegura", dijo a LA NACION un policía bonaerense.
En 18 de marzo de 1997 los vecinos del country CUBA, en Villa de Mayo, en el partido de Malvinas Argentinas, se llevaron la sorpresa de que topadoras enviadas por el municipio derribaron las garitas que controlaban el ingreso en el club.
El intendente de Malvinas Argentinas, Jesús Cariglino, había explicado su decisión: "Sólo quitamos algunos alambrados y paredones que obstruían las calles municipales".
En la actualidad, en la calle Suiza, que da a una de las entradas de CUBA, hay un garita con personal de seguridad y una barrera donde los vecinos que quieran pasar por ahí deben identificarse.


