
Felices de tener rulos: quiénes son y cómo lograron superar el mandato del pelo lacio
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Aceptarse como uno es. El gran desafío de nuestra época ha ganado varias batallas, o al menos está empezando a hacerlas visibles. Desde las sexualidades diversas a la identidad de género, desde la belleza real al activismo gordo. Con distintos grados de intensidad, todas las minorías, aquellas que siempre han vivido por fuera de lo que la sociedad impone como modelo aspiracional, empiezan a generar movimientos para cambiar las cosas.
Tal es el caso de las personas de pelo enrulado, congregadas en el grupo de Facebook Rulos Arg, que nació como un espacio para compartir métodos de cuidado para este tipo de cabello y que, a lo largo del tiempo, creció hasta convertirse en una comunidad de defensores del orgullo curly.

Vero Aguirre es una de las responsables de administrar esta comunidad virtual de más de 38 mil integrantes que encuentran respuestas a las dudas que les plantea el cuidado de variados tipos de rizos. Lo hace desde la ciudad donde reside, Córdoba, dedicada al cuidado de sus abuelos mayores. El grupo se creó principalmente porque resultaba difícil conseguir productos específicos para el cuidado y la salud de los cabellos enrulados, según revela. Su tarea no es fácil pero la hace con muchísimo cariño, algo que todos perciben y agradecen. Administrar el grupo lleva mucho tiempo, sobre todo a la hora de revisar comentarios y publicaciones para asegurarse de que todo esté en orden y sin conflictos. "Por suerte muchos de los miembros colaboran avisándonos cuando ven algo raro. Pienso que el mayor desafío es mantener la buena onda, evitando que se mezclen otros temas, por lo general de índole mas sociopolítica, que nada tienen que ver con pelo y que lo único que hacen es generar conflicto entre los miembros". Se sabe, las redes sociales, suelen ser una vía de descarga para mucha gente que, amparada en el anonimato, cree que es posible decir cualquier cosa. Pero no. En Rulos Arg, las reglas son claras y la buena onda impera.
A tal punto que, los comentarios y posteos fueron mutando de consultas técnicas o informativas a tocar a temáticas relacionadas con la discriminación, las burlas o el desprecio que muchas personas sufrieron a lo largo de la vida en torno a su peinado. Desde los comentarios supuestamente graciosos como "te peleaste con el peine" o "metiste los dedos en el enchufe" a consejos del tipo "telodigoportubien" o a bullying liso y llano, es mucha la violencia sutil que muchas personas con rulos denuncian haber padecido.

Sanar esas heridas y alentar la autoestima se volvió una cuestión fundamental, un denominador común en la mayoría de los comentarios. "En un principio queríamos que el grupo fomente la auto aceptación de los rulos, que por mucho tiempo fueron, y tal vez aún, son vistos como sinónimo de desprolijidad y descuido, al punto que en algunos casos casi que obligaba a algunas mujeres a recurrir a los alisados para ser tomadas en cuenta para algún puesto de trabajo o para sentirse aceptada y "linda", explica Vero.
Con el pasar de los meses, al objetivo inicial del grupo, se sumó el de aceptar nuestro pelo tal cual es sin importar la textura que tenga, aceptarse y amarse a uno mismo, al punto que a muchas les ayudó a aumentar, mejorar y construir su autoestima en general.
En ese sentido, la historia de Vero, no es la excepción. "Siempre tuve el pelo ondulado, de chica vivía con el pelo atado en trenzas, como la mayoría de los chicos para no contagiarse piojos. Cuando llegué a la adolescencia y a los quince decidí usar el pelo suelto, no sabía cómo manejarlo para verme bien. Todas mis amigas tenían el pelo lacio, así que al soltar mi cabello y notar que no me quedaba igual que a ellas me ponía mal. Ahí empecé a cepillarlo todos los días y dos veces por día como mínimo, pensando que así me iba a quedar más lacio... ¡Gran error! En un momento me compré champús para pelo lacio con la misma falsa ilusión hasta que un día conocí los "alisados definitivos" y pensé que eran mi salvación. Por suerte mi economía jamás me permitió acceder a uno. Llegados mis 20 empecé a ver en la calle a muchas mujeres que usaban sus rulos sueltos mientras yo andaba siempre con rodete. Entonces me surgieron muchas ganas de saber cómo hacían para tener el pelo tan lindo. Así fue que consulté con un par de peluqueros pero tuve otra desilusión: la única respuesta que recibí fue "y ...los rulos son complicados". Un día, hace cinco años decidí ir a Google, buscar "cómo cuidar de los rulos" y así fue que llegué a lo que en Rulos Arg llamamos "los métodos". Por ese entonces el 90% de la info estaba en inglés pero igual me las arreglé para entender y empezar a aplicarlos. Ahora amo mi pelo en todos sus estados, aun cuando no sea su mejor día y esté lleno de friz".
También se aceptan lacias, hombres y niños

Los métodos surgen en Estados Unidos, de la mano de Lorraine Massey, y su libro "Curly Girl The Hand Book", una estilista especializada en rulos que, además, tiene su propia marca y método de corte para rulos.
Dentro del Rulos Arg hay varias expertas en química. En su administración está Cecilia Manno, futura bioquímica, que es la creadora del grupo. "Decidí crear el grupo porque estaba cansada que todos los productos conocidos para rulos sean de Brasil o de Estados Unidos y pensé que muchas como yo estaban necesitando un lugar donde compartir información acerca de aquellos que pudiéramos comprar en Argentina".
Además de Vero Aguirre, la ayudan a administrar el constante flujo de posteos, intercambio de datos e información, Giuli Michelich, Julie Jara y Daniela Becerra, desde Rosario, Buenos Aires y Córdoba.
Giuli estudia la carrera de Analista universitario en Sistemas, actualmente está en búsqueda laboral. Daniela estudió Licenciatura en Periodismo y trabaja en una empresa como analista de administración. Julie estudió Ciencias de la Comunicación y es emprendedora independiente y, como dicen sus compañeras, una madraza. En sus fotos puede verse una hermosa cabellera teñida en colores fantasía, verde, turquesa, rosa, peinada con trenzas, en perfecto estado y brillo, que llevan a preguntarle cómo hace. La respuesta es una. "No tengo rulos pero sigo los métodos". Evidentemente, son, como se anuncia en el grupo, para todas y todos. Incluso para las "lacias infiltradas", modo cariñoso de referirse a las que desean conocer solamente cómo mantener su cabello sano, ajenas a los problemas prácticos o emocionales de las personas con rulos.
Además, participan hombres y mamás sin rulos que se encuentran con el misterio de cómo tratar las cabelleras rizadas de sus hijos.
Según las chicas, "este es el grupo más inclusivo que hay", bromean.
Cómo son los métodos
La primera consigna para quien se suma al grupo es "Leer la publicación marcada". Quien no lo hace rápidamente se pone en evidencia al preguntar algo ya respondido en dicha publicación, por lo que o bien las administradoras o bien algún otro miembro, lo remitirá a la misma, con mucho respeto.
El segundo paso es revisar los Albumes, en los que la información se agrupa por temas: ingredientes, finalizadores aptos, champus aptos, acondicionadores aptos, máscaras, mascaras caseras y cronogramas.
Quien no los encuentre deberá hallarlos utilizando la lupita del buscador.
Por supuesto, esto no resulta nada fácil, de modo que es habitual para los recién llegados perderse y consultar mucho. Siempre habrá alguien dispuesto a ayudar.
En general, la primera medida que tomará el recién llegado, es deshacerse de todos sus productos "no aptos" que por lo general son la mayor parte de los que viene utilizando. Pero hay muchos consejos sobre darles una segunda utilidad (por ejemplo usar el acondicionador como enjuague para la ropa o el champú para lavar prendas o brochas de maquillaje o continuar utilizándolo en un método transitorio hasta reemplazarlo por uno nuevo y apto).
Luego deberá elegir entre 3 posibles métodos de lavado del cabello, distintos al clásico chapú y luego acondicionador.
En estos métodos se proponen:
1. Co-wash, consistente en usar un acondicionador de marca económica que no contiene siliconas en lugar del champú (sí, aunque usted no lo crea, hace espuma y limpia el cabello) y en segundo lugar, un acondicionador de mayor cremosidad, elegido entre los productos considerados aptos.
2. Low Poo , se trata de lavar el cabello con un champú sin sulfatos y acondicionador apto.
3. Ac- sh - ac, una opción para continuar usando el champú habitual: se pone en primer lugar un acondicionador, luego el champú y finalmente el último acondicionador.
Para restaurar los cabellos dañados, se debe hacer una "prueba de porosidad", testeando un cabello limpio en un vaso con agua y luego se procederá a elegir un "cronograma" de cuidados intensivos, de acuerdo a la porosidad de cada cabellera.
Estos cronogramas consisten en tratar el cabello 3 veces por semana con distintos tipos de máscaras capilares que nutren, hidratan y reconstruyen la fibra capilar. Estas máscaras pueden ser comerciales, elegidas entre las recomendadas en el grupo, o caseras.
Finalmente se enseñan técnicas de secado y peinado, con productos y consejos especiales.
"Que las marcas nos escuchen"

El desafío mas grande en la actualidad, según Daniela Becerra, otra de las administradoras quien se confiesa como "lacia infiltrada", es lograr que las empresas presten atención a lo que los miembros de esta creciente comunidad están necesitando. "Necesitamos que creen productos que realmente sean beneficiosos y estén a nuestro alcance", expresa Daniela. "No queremos que nos llenen de químicos que enmascaren un resultado o que generen un círculo vicioso imposible de romper: culfatos que barran siliconas y siliconas que necesiten de los sulfatos para barrerse. Ese es solo un ejemplo; hay muchos otros ingredientes que sugerimos evitar y que, por supuesto, se encuentran casi en el ciento por ciento de los productos que consumimos", aclara.
Actitudes "extrañas" los identifican
La obsesión por los ingredientes lleva a las y los miembros de esta comunidad a una actitud claramente identificable: al comprar productos capilares pasan horas leyendo las etiquetas de cada envase, consultando en su celular si estos se encuentran dentro del listado de los permitidos, si el champú, el acondicionador, la máscara, la ampolla se encuentran dentro del álbum de los productos aptos, si servirá para reconstrucción, nutrición o hidratación. Si el producto podrá potenciarse con algún elemento casero, si a las usuarias les resultó o no eficaz, y muchas otras dudas que suelen resolver en el momento consultando las publicaciones o bien posteando su duda. Al instante recibirá el feedback de quien se encuentre en línea y podrá resolver su compra, ayudada en forma virtual.
Esta actitud, que a muchos vendedores y personal de seguridad de los comercios les suele resultar extraña o sospechosa, es una clara señal de que el o la compradora en cuestión es miembro de Rulos Arg. Así, se suelen armar conversaciones entre desconocidos en la gran ciudad, que suelen arrancar algo tímidas con la pregunta clave "¿Está en el grupo? o más arriesgada "¿Sos de la 'secta'?", que si resulta coincidente, se convierte en una charla animada como si ambos se conocieran de toda la vida.
La misma situación ha llegado a ocurrir en colectivos, o en el baño de un boliche. Es fija, si alguien tiene los rulos hermosos es probable que conozca y use "los métodos".
Otra actitud extraña pero con un fin "solidario" que suele suceder es que al ser tan escasos algunos productos, como un acondicionador que ya no se fabrica pero que todavía continúa en stock en algunos comercios: cuando alguien del grupo encuentra alguno en un súper, lo esconde atrás de todos los otros productos y después avisa en el grupo para que quienes lo necesiten puedan ir a conseguirlo si les hace falta.
"Amo mis rulos"

Pao Zen es una de las miembros mas nuevas del grupo. Tiene 44 años, es docente, bailarina de danzas árabes, terapeuta holística y conoció el espacio a través del comentario de alguien en un círculo de mujeres. "Siempre tuve rulos y siempre me encantaron, me lo he planchado eventualmente a modo de juego y cambio, por un rato nada más", comenta. Es evidente que Pao no tenía un gran problema de autoestima pero se entusiasmó cuando escuchó hablar del alto costo para la salud del cabello que implica el uso de productos con sulfatos, parabenos y siliconas que durante tantos años había puesto en su cabello. " El ochenta por ciento de las fórmulas que se comercializan contienen estos ingredientes, que otorgan al cabello una suerte de 'maquillaje del momento' pero finalmente deterioran y desnutren la estructura capilar. Por esta información resoné en la data y pedí unirme al grupo y así fue que me encontré con un espacio, creado por unas chicas muy organizadas y profesionales", cuenta.
En su experiencia, uno de los grandes desafíos a abordar al llegar a es la paciencia, constancia y confianza, ya que como todo cambio implica un tiempo de transición que hay que sobrellevar con el mayor optimismo posible, sabiendo que en algún momento llegará el resultado esperado: un cabello saludable con rulos bien definidos. "Y, en el mientras tanto sentís que te divertís, ya que hay posteos insólitos de la vida cotidiana y también sumás gente a tus relaciones", confiesa.
Y esto no solo queda en lo virtual. Cada tanto, se organizan juntadas en distintos lugares, generalmente parques, en las que no falta el mate, también hay grupos de whatsapp de varias provincias que nacieron por el furor de esta "secta", y, como dice Daniela Becerra, esto no para. "La verdad no sé hasta donde llegaremos con esto, pero nada va a cambiar lo divertido que es ser parte", concluye.
Saber más
Rulos Arg en Facebook: @RulosArg
Lorraine Massey en Facebook:@lorraine.massey.90
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