Fútbol y barbarie: un herido
Hincha de River: fue gravemente herido de un balazo que le penetró por la axila durante un enfrentamientro entre barras bravas de ese equipo y de Boca en Laboulaye; hay 85 detenidos.
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CORDOBA.- Ansiosos por revalidar ante la sociedad los pergaminos que los acreditan como exponentes de esa violencia irracional que la legislación aún no ha logrado erradicar un grupo de "barrabravas" de los clubes de River Plate y Boca protagonizaron ayer un feroz enfrentamiento que arrojó el saldo de un herido de gravedad numerosos contusos y alrededor de 80 detenidos además de importantes daños materiales.
La batalla campal tuvo como escenario el playón de una estación de servicio ubicada a la vera de la ruta nacional 7 en las afueras de la ciudad de Laboulaye a casi 350 kilómetros al sur de aquí cuando por una desafortunada casualidad se detuvieron allí dos colectivos con casi 100 personas que desde la Capital Federal iban rumbo a Mendoza para presenciar el partido.
Una de las unidades marca Scania 112 estaba ocupada por simpatizantes de Boca mientras que en la restante un Mercedez Benz viajaban los hinchas de River. Habrían sido los ocupantes de este último vehículo los que al observar que en el bar de la estación de servicio se encontraban desayunando sus tradicionales adversarios comenzaron a agredirlos verbal y físicamente generándose una descomunal batahola que no se limitó a los golpes de puño y patadas sino que también se utilizaron palos piedras trozos de manguera botellas cuchillos e incluso armas de fuego.
Alertadas la policía concurrieron al lugar varios móviles de la Unidad Regional 10 de Policía cuyos ocupantes lograron detener el feroz combate.
En la batalla un joven resultó herido de bala. Se trata de Jorge Rodrigo Britos un hincha de River de 22 años que paradójicamente vive en La Boca. Britos fue trasladado de inmediato hasta el hospital regional Ramón J. Cárcano pero debido a la gravedad de la herida fue derivado al Hospital Municipal de Urgencias de esta ciudad. La decena de lesionados fue atendida en el hospital Cárcano.
Antecedentes
El fútbol argentino una vez más volvió a desenfundar la más sanguinaria violencia. Y este tipo de hechos obligan a revisar la memoria.
Si de enfrentamientos entre hinchas de River y Boca se trata el producido el 30 de abril de 1994 es el referente obligado: después del triunfo de River como visitante una emboscada preparada por integrantes de la barra brava de Boca cerca de la Bombonera arrojó el cruento saldo de dos muertos y la detención de nueve hinchas xeneizes entre ellos el jefe de la agrupación José Barritta.
Otra vez el drama familiar
No por favor mi hijo no puede morirse por un partido de fútbol la desesperación del padre de Rodrigo Jorge Britos de 50 años estaba reflejada en su rostro y en sus reacciones.
En Lamadrid al 200 en el barrio de La Boca una familia más estaba destrozada por un acto de barbarie. A cientos de kilómetros de allí en la localidad cordobesa de Laboulaye se abría un expediente en el legajo de la violencia.
Jorge Britos estaba en la ciudad de Garín provincia de Buenos Aires disfrutando del fin de semana junto con su esposa Carmen de 51. Ambos tienen el corazón delicado por eso es que Jorge evitó comentarle a Carmen -quien una vez aquí se quedó en la casa de su cuñada- lo que había ocurrido con su hijo de 22 años.
¿Qué pasó con Rodrigo? preguntó Jorge. Maximiliano de 20 años el hermano del herido contenía el llanto y le contestó: "Todo lo que sé me enteré por medio de la televisión en un principio hablaban de que estaba grave pero fuera de peligro" y remarcó: "Aparentemente la bala ingresó por la axila izquierda y salió por la derecha sin que haya tocado la médula ósea. Dicen que estuvo inconsciente. No sé...".
Estaba almorzando solo cuando mirando en canal TN me entero de la noticia. Me quedé duro me temblaban las piernas no sabía cómo reaccionar. La comida se me atragantó en la boca... agregó.
Mientras Jorge consultaba a los vecinos y amigos de Rodrigo a la vez se preguntaba: "¡Cómo puedo saber dónde y cómo está mi hijo...!".
¡Vengan... Vengan... Están hablando de Rodrigo por la televisión...! dijo Juan un vecino de la familia.
Todos salieron corriendo en busca de la pantalla informativa. Jorge exclamó: ¡"Por favor... Silencio está en juego la vida de mi hijo...!".
Todos menos el padre -hincha de Vélez- son fanáticos de River. Maximiliano asegura: "Cuando no tiene que manejar el taxi va a todos lados. A Mar del Plata a Mendoza siempre en el micro con la hinchada de River. Mi padre le decía que tenga cuidado. El le contestaba: "No va a pasar nada..." La incertidumbre crecía y Jorge el padre repetía una y otra vez:"No mi hijo no puede morirse por un partido de fútbol...".
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