Hallan muerta a Paulina Lebbos, la chica desaparecida en Tucumán

Su cuerpo estaba a un costado de la ruta 341, con signos de estrangulación
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13 de marzo de 2006  

SAN MIGUEL DE TUCUMAN.- La joven Paulina Lebbos, que había desaparecido sin dejar rastros en la madrugada del 26 del mes pasado, fue hallada muerta este fin de semana, con signos de haber sido estrangulada, a la vera de una ruta provincial, según informaron fuentes de la policía.

De esta forma culminó una búsqueda que había mantenido en vilo a la sociedad tucumana y que había dado lugar a un gigantesco operativo policial que incluyó el cierre de las confiterías y pubs de esta provincia.

El cadáver de Paulina, estudiante de 24 años hija del subsecretario provincial de la Juventud, Alberto Lebbos, fue encontrado a la vera de la ruta 341, a la altura de Tapia, localidad situada a 30 kilómetros de esta capital, cerca de la ruta nacional 9 y de la villa veraniega Raco.

En el lugar, agentes de la policía realizaban tareas de rastrillaje y descubrieron el cuerpo de una mujer que había sido arrojado a un barranco, pero había quedado atrapado por la vegetación un par de metros abajo. El cuerpo se encontraba en muy avanzado estado de descomposición y presentaba varias heridas de arma blanca, quemaduras de cigarrillos y desprendimiento de cuero cabelludo.

El cadáver también presentaba signos de haber sido atacado por perros y otros animales de la zona y estaba cubierto con cal, lo que denota que intentaron quemarlo. No se descarta la presencia de signos de violación.

Hay un identikit

En tanto, la policía ya cuenta con un identikit del principal sospechoso del crimen de Paulina Lebbos, que había desaparecido en la madrugada del 26 de febrero al abordar un remise a la salida de un boliche de la zona del ex Mercado de Abasto.

Anteanoche, cuando fue descubierto el cadáver de una mujer a pocos metros de la ruta que conduce a Raco, ni la policía ni los familiares de la chica se atrevieron a confirmar que se tratara de Paulina Lebbos. Sin embargo, luego de un minucioso trabajo realizado en el lugar por los científicos de la policía, junto a expertos y fotógrafos, se determinó que el cuerpo pertenecía a ella. Si bien hasta ayer ni la policía y ni la familia de Lebbos habían formulado una comunicación oficial sobre el deceso de la joven, la ropa y las pulseras que llevaba la mujer hallada muerta no dejaban dudas.

La investigación está centrada ahora en identificar al remisero que, sospechan, habría asesinado a Lebbos. La estudiante subió a un auto bordó, con vidrios polarizados, junto con su amiga Virginia Mercado, según declaró esta joven.

Ambas habían salido de un boliche situado en la zona del Abasto, en la capital tucumana, y se dirigieron primero a la casa de Mercado, tras lo cual Lebbos continuó su viaje, sin que se supiera más de ella.

El padre de la víctima y la policía sospechan que el conductor habría intentado abusar de Paulina, que se habría resistido. Se cree que, en esa hipotética pelea, el remisero habría ahorcado a la joven.

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