Hallan muerta a una menor desaparecida

Se trata de Luciana Moretti, de 15 años
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26 de octubre de 2004  

BAHIA BLANCA (De nuestro corresponsal).- El cuerpo descuartizado y quemado de Luciana Moretti, de 15 años, fue encontrado ayer, en Ingeniero White, en el patio de la casa de Pablo Cuchán, un amigo de la víctima, de 25 años, que quedó detenido. El hallazgo fue confirmado por el jefe de la Dirección de Investigaciones de la Policía, comisario mayor Abel Iopollo.

Ayer, un peritaje forense determinó que la dentadura de un cráneo quemado hallado dos días antes en un basural se correspondía con el registro de la adolescente desaparecida 11 días antes. Estos datos y otros indicios llevaron a la policía a allanar la vivienda de Cuchán. Allí se encontraron restos de cabello y, en el fondo de la vivienda, una bolsa plástica de residuos tipo consorcio que contenía el resto del cuerpo.

Cuchán vivía allí con sus padres y una hermana discapacitada. Se comprobó que los restos óseos habían sido quemados, al parecer, en el fogón del quincho de la familia.

El hallazgo del cráneo

Una pareja que caminaba por la zona descampada cerca del paraje El Guanaco, en Ingeniero White, encontró hace dos días un cráneo que se envió a peritar. Luciana Moretti había desaparecido el sábado 16 del actual después de conversar, alrededor de las 5.30 de la madrugada, con su padre Julio antes de que el hombre fuera a trabajar.

"Hablamos del estudio y del colegio", dijo el empleado municipal, que desde un primer momento aseguró que a su hija "la secuestraron". El propio Moretti había viajado con la policía a La Pampa y a Río Negro buscando a la menor, y aseguró a media semana: "Luciana tenía amistades muy pesadas".

Una hermana que llegó de bailar a las 6.30 advirtió a su madre de la ausencia de Luciana. Media hora más tarde la propia adolescente llamó para decir: "Estoy con Claudia, ahora voy". En realidad nunca estuvo con ella, según confirmara más tarde la propia amiga, que a esa hora estaba trabajando.

Al día siguiente un transportista dijo haberla visto subir a una camioneta y su relato coincidía con la descripción de la vestimenta de la menor.

Cuchán es el dueño del teléfono desde donde se hizo la llamada en la que Luciana dijo estar en la casa de su amiga Claudia. La víctima vivía a sólo dos cuadras del victimario.

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