Hallaron el cuerpo del chico tirado al Riachuelo
Acusan del crimen a diez policías
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"Ahora van a aprender dos cosas: que acá no tienen que robar más y a nadar. Vamos, salten", le ordenó el subinspector Gastón Somohano a Ezequiel Demonty y a otros dos chicos en la madrugada del sábado 14, según relató ante la jueza María Cristina Bértola, uno de los diez policías detenidos por su participación en el hecho.
"Los tres pibes saltaron, nosotros volvimos a los móviles y nos fuimos. No nos fijamos si llegaron a la otra orilla ni qué les pasó", relató un suboficial de la comisaría 34a. de la Policía Federal a la jueza.
Ocurrió el hecho hace ocho días, en Pompeya, a cien metros del puente Alsina.
Ayer, el policía que admitió su responsabilidad y los otros efectivos de dicha dependencia detenidos se enteraron cuál fue el destino de Demonty.
A las 8.30, a 20 metros del puente Victorino de la Plaza, después de siete días de búsqueda, los buzos de la Prefectura encontraron el cadáver del muchacho de 19 años. Ezequiel no tuvo la misma suerte que sus dos amigos que lograron sobrevivir.
En un comunicado, el titular de la Policía Federal, comisario general Roberto Eduardo Giacomino, calificó de delincuentes, traidores y enemigos a los efectivos acusados de participar en el crimen de Ezequiel.
"Los policías acusados cruzaron la línea, se atrevieron a enfrentar a la comunidad y a la institución, se convirtieron en delincuentes, en nuestros enemigos, no merecen justificación alguna, nos traicionaron a todos", expresó Giacomino.
Según los testimonios de ambos sobrevivientes y de cuatro de los diez efectivos detenidos, que confesaron su participación en el hecho, antes de obligarlos a saltar a las sucias aguas del Riachuelo, desde cinco metros de altura, los policías les propinaron una dura golpiza.
Sobre este episodio de brutalidad policial, una calificada fuente de la Federal aseguró que en los próximos días se reforzarán los controles psicológicos y psicofísicos sobre todos los efectivos de la fuerza que prestan servicio en las calles.
Fuentes judiciales señalaron que por lo menos cuatro de los diez policías acusados de su posible participación en el crimen de Ezequiel coincidieron en señalar al subinspector Samohano como quien "llevaba la voz cantante en el grupo. Fue Samohano quien ordenó subir a los pibes en los patrulleros y él nos llevó hasta el Riachuelo", dijo uno de los efectivos ante la jueza.
"En el momento de saltar no nos pegaron. No habían golpeado antes. Ezequiel fue el primero en saltar. Comenzó a nadar hasta que llegó a la mitad y vi que se desviaba. Lo pasé y le grité. Nunca dejó de nadar. Pero cuando llegué del otro lado lo perdí de vista", señaló uno de los dos sobrevivientes.
El otro amigo de Ezequiel salvó su vida porque pudo sujetarse de unas plantas y esperó hasta que los policías se marcharan.
De acuerdo con el jefe del Destacamento La Boca de la Prefectura, prefecto Hugo Zabala, el cuerpo de Ezequiel fue hallado cuando uno de sus botes de goma "se dirigía desde Vuelta de Rocha hasta el puente Uriburu -donde se focalizaba la búsqueda- y se topó, a la altura del puente Victorino de la Plaza, con el cadáver".
En tanto que el titular de la División Salvamento y Buceo de la Prefectura, Alejandro Annichini, explicó que el cuerpo, debido a su estado de descomposición, flotó semisumergido durante un par de días y fue arrastrado por la corriente 3000 metros hasta el lugar donde emergió.
Luego de declarar ante la jueza Bértola y ante el fiscal Marcelo Roma, los dos efectivos de la comisaría 34a. que estaban de guardia en esa dependencia quedaron en libertad.
"Por el momento quedaron detenidos diez efectivos. Se trata de dos oficiales y ocho suboficiales que estaban en los tres móviles que detuvieron a los tres muchachos en la remisería de la avenida Cruz y el pasaje La Constanza. Los cuatro suboficiales que confesaron señalaron al subinspector Samohano, hijo de un ex jefe de la policía bonaerense, como el oficial que comandaba al grupo", dijo una calificada fuente policial.
Samohano, en tanto, aseguró que no tenía nada que ver con el hecho, también de acuerdo con lo relatado por fuentes judiciales. Anoche, los investigadores esperaban los resultados de la autopsia para confirmar si Ezequiel había sido sometido a una golpiza, tal como aseguraron varios testigos.
A pesar de lo que dijeron los testigos, durante las indagatorias, los policías negaron haber golpeado a los tres muchachos.
"Una de las claves para esclarecer el caso estuvo en la posibilidad que nos dio la ley de detener en forma preventiva a los policías sospechados. Esto permitió que por lo menos cuatro de ellos se quebraran y confesaran", dijo el informante policial.



