Hubo algunos robos a argentinos en playas del sur de Brasil
Recomiendan extremar los cuidados
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FLORIANOPOLIS, Brasil (De nuestro corresponsal).- La realidad invadió las playas del sur de Brasil. Antiguamente islas de tranquilidad en un país de violencia récord por causa de la desigualdad, a partir de este año algunas playas del Sur comenzaron a registrar asaltos, robos y hurtos antes menos frecuentes.
"¿Mi recomendación para los compatriotas? Que se cuiden de los robos, porque los argentinos que vienen pensando que pueden dejar todo abierto o alquilar en cualquier lado son el blanco preferido" (de los ladrones), dijo a LA NACION el cónsul argentino en Florianópolis, Valdo Amadeo Palmai.
Según Palmai, el fenómeno es nuevo. "Es el efecto de estos últimos años de crisis económica en Brasil, que provocaron un aumento de la criminalidad, sumado a que el perfil socioeconómico de los argentinos que vienen ahora a estas playas aumentó."
El modus operandi clásico es el de violar las puertas o ventanas de las posadas o casas alquiladas cuando los turistas están en la playa. Fue lo que les pasó a Oscar González y Miguel Iglesias, ambos abogados de Misiones, que pasaban con sus familias las vacaciones en Garopaba, 70 kilómetros al sur de Florianópolis.
No hay seguridad privada
"Como no hay prácticamente seguridad privada, entraron y nos robaron una cámara filmadora y toda la plata que encontraron", contó González, mientras hacía la denuncia.
En esta ciudad de 3500 habitantes se registraron en 12 días 520 denuncias por robos, unas 20 de ellas contra argentinos. "Supimos que todas las mañanas un auto pasa por un quiosco a levantar los electrónicos robados y cambiarlos por drogas, que luego les venden a los propios turistas", relató Iglesias.
Como los asaltos comienzan muchas veces en Río Grande do Sul, los ómnibus de Pluma que se trasladan de noche lo hacen de a dos, por motivos de seguridad. La recomendación de Palmai, a quien le llegan los argentinos que se quedaron sin documentos o sin plata después de un robo, es que no dejen los automóviles estacionados en cualquier parte. "Si hay algún estacionamiento a la vista, mejor usarlo. Y aun en las posadas o countries cerrados es recomendable dejar puertas y ventanas cerradas cuando se sale", sugirió.
Eso no les sirvió de mucho a las familias de Marcelo De Lucca y Sergio Moratti. Instalados en el hotel Chandra, de Jurer, descubrieron al volver de la playa que les habían arrancado la reja de los dormitorios. El caso llegó a los medios y el hotel tuvo que indemnizar parcialmente a los huéspedes, algo que nunca había ocurrido. De Lucca y Moratti perdieron 7000 dólares en equipos electrónicos y dinero, y tuvieron que volver a Buenos Aires.
El Estado de Santa Catarina inauguró una comisaría especializada en atención a los turistas. Se llama Delegación de Protección al Turista, algunos de sus oficiales hablan español e inglés, y la atención es irreprochable.
La comisaria Anna Paula de Macedo Mota, jefa de la delegación, confirmó a LA NACION el aumento del delito en el Estado y recomendó que los turistas "no anden con objetos de valor, no descuiden carteras o máquinas fotográficas y sean cuidadosos con personas extrañas que se acerquen a ofrecer ayuda".
Si se va a alquilar una casa o un departamento, el agente inmobiliario debe estar registrado en el Creci (órgano oficial de los operadores). Es una garantía de que ante alguna irresponsabilidad se podrá hacer una denuncia.



