
Juan Pedro Cortelezzi es el defensor del juez
Ex camarista: durante su actuación se lo consideró un magistrado independiente; es socio de Luis Dobnieski, abogado en la causa AMIA.
1 minuto de lectura'
"Hola, habla Norberto Oyarbide. Quiero que usted sea mi abogado." El teléfono sonó con insistencia ayer por la mañana en el departamento del ex camarista federal Juan Pedro Cortelezzi, cerca de los bosques de Palermo.
El hombre venía de trotar por su vecindario, como casi todas las mañanas, y se aprestaba a desayunar un frugal jugo de naranjas con una tostada ligth y mermelada ídem.
En ese momento sonó el teléfono, y cuando atendió y escuchó las palabras que comienzan este relato, no se sorprendió: apenas se conoció públicamente el affaire Oyarbide, Cortelezzi pasó por su juzgado para solidarizarse y decirle que podía contar con él para lo que necesitara.
Pero Cortelezzi tardó en dar el sí. Habló con su socio y amigo Luis Dobnieski y debatieron la conveniencia de tomar la causa: a nadie se le iba a escapar que ese estudio tiene a su cargo el expediente AMIA, uno de los más controvertidos de la historia judicial.
Tampoco nadie iba a ser tan inocente como para no emparentar la defensa de Oyarbide con la buena relación que ese estudio tiene con el juez federal Juan José Galeano, que tiene a su cargo la causa del atentado contra la mutual judía. Todos saben en Tribunales, además, que a los dos jueces federales los une la incondicional simpatía de Rubén Beraja.
De hecho, fue el titular de la DAIA uno de los primeros en salir en defensa de Oyarbide cuando se ventiló el escándalo por amenazas, salpicado con sexo.
Seguramente Cortelezzi tomó en cuenta todo esto y mucho más a la hora de decidir si tomaba o no el caso.
Quienes lo conocen, cuentan que se inclinó por el sí porque opina que hay que despolitizar la cuestión, que AMIA, Galeano y Oyarbide no tienen por qué tocarse necesariamente (de hecho, los va a separar desde el vamos), y la estrategia es llevar el tema al plano del Derecho.
Además, Cortelezzi tiene una óptima opinión de Oyarbide, al punto de haber resaltado su actuación en alguna de sus resoluciones. Sin embargo, nunca se tutearon.
Currículum
El ex camarista federal nació el 10 de febrero de 1947, es divorciado, tiene 51 años, tres hijos, un nieto, una larga carrera judicial y es conocido por su independencia.
Además de muchos cargos en el interior del país y de haber organizado la Justicia en Tierra del Fuego, Cortelezzi fue juez de la cámara federal de apelaciones en lo criminal de la Capital desde octubre de 1994 hasta 1997, cuando se fue de la Justicia.
Cuenta la leyenda que Cortelezzi y el actual juez de la Corte Suprema, Gustavo Bossert, fueron nombrados a pedido del radicalismo cuando Raúl Alfonsín firmó el Pacto de Olivos.
Cortelezzi llegó así a la Sala 1 de la Cámara Federal, junto a María Luisa Riva Aramayo y a Horacio Vigliani, de quienes, se dice, responden políticamente al ministro del Interior, Carlos Corach. Pocas veces los tres jueces estuvieron de acuerdo a la hora de votar.
Quizá por todo esto y por el hecho de que se lo considere independiente, es que Oyarbide lo contrató para que asuma su defensa.
1
2Tragedia en La Frontera. Sigue “inestable” el menor víctima de un choque entre una camioneta 4x4 y un vehículo UTV
3Quién era Yair Manno, el marplatense que se había mudado a Francia y que murió en la ola gigante de Mar Chiquita
- 4
“Lo más lindo que hice en mi vida”: inventó 300 cuentos para su nieto en pandemia y se venden a beneficio de dos hospitales



