La angustia del padre de una argentina que se accidentó en Cancún por no poder traerla al país

Celeste Cevasco
Celeste Cevasco
Evangelina Himitian
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15 de julio de 2019  • 19:50

"Hola, estoy desesperado. Necesito un avión sanitario para mi hija. Nos dijeron que teníamos ocho días y ya pasaron dos". Quien habla entrecortado y estalla en un llanto incontenible es Daniel Cevasco, el papá de Celeste, una argentina de 27 años que el sábado se accidentó en Cancún, al caer de un balcón y necesita reunir 80.000 dólares para pagar el avión sanitario. Su hija tiene la cadera partida en seis partes, fracturas de humero, hombro y vértebras. Está internada en el Sanatorio Quirúrgico del Sur, en esa ciudad, pero allí no la pueden operar. Los médicos le recomendaron a la familia trasladarla al país y operarla aquí, ya que no es recomendable trasladarla después de la operación. Pero como tiene tantas fracturas no puede viajar en un avión de línea y necesita un avión sanitario.

"Nos dijeron que hay que operarla dentro de los ocho días y ya pasaron dos y no conseguimos respuestas de la aseguradora ni del consulado. Hace dos días que en el hospital solo le dan calmantes y ni la tocan. Estoy desesperado", se desborda el papá.

Celeste Cevasco
Celeste Cevasco

Celeste llegó a México el 12 de marzo último. Es licenciada en turismo y vivió el último año en Australia, donde trabajó en una importante cadena de hoteles. Tenía planificado volver a ese lugar en septiembre, según contó su papá. Mientras tanto, había decidido mudarse a México, donde trabajaba en otro hotel. Pero como no tenía un contrato, se pagaba ella misma el seguro de salud.

"Viajó con la cobertura correspondiente a un proveedor de la tarjeta Visa, pero cuando pasaron los 120 días, dejó de tener validez, por eso contrató otro seguro de la empresa Euro American. Pero la letra chica dice que solo cubre hasta 30.000 euros y dicen que no cubren el traslado. Por eso estamos desesperados. No tenemos el dinero que cuesta un avión sanitario. Y tampoco tenemos tiempo. Pedimos ayuda por si algún funcionario nos puede ayudar a traerla", repite Daniel.

La familia de Celeste vive en Almagro. Daniel trabaja haciendo fletes. El domingo al mediodía recibieron un llamado de Rosi, la amiga mexicana de su hija, que les contó lo que había pasado: Celeste volvió del trabajo y se dio cuenta de que se había olvidado la llave. Quiso entrar al departamento, que está en el primer piso, desde el balcón. Pero en plena maniobra, tropezó y cayó al vacío. Quedó en la vereda con múltiples fracturas. La mamá y el hermano viajaron de forma inmediata hacia México y allí están ahora, junto a Celeste, que pese a los golpes y el dolor nunca perdió la consciencia.

Desde allí empezaron los trámites para el traslado, pero se encontraron con la imposibilidad de traer a su hija al país por los montos que eso implica. Daniel, mientras tanto, coordina el operativo con los funcionarios de la Cancillería y con la funcionaria que reemplaza al cónsul del DF, que se encuentra de viaje. Hasta ahora, no consiguieron respuestas concretas y la angustia y la desesperación de los familiares crecen.

Esta tarde, unas 30 amigas de Celeste se encontraban reunidas a pocas cuadras de la casa de su familia, intentando ver qué pueden hacer para ayudar a su amiga y traerla de regreso. También el papá recibió llamados de amigos y conocidos, dispuestos a ayudar: la maestra de primaria de Celeste, amigos que cosechó en su estadía en Australia, amigos de la India, todos dispuestos a colaborar.

Celeste Cevasco
Celeste Cevasco

Sabrina Carmona es la prima de Celeste y organizó una campaña en redes para que la gente done dinero a una cuenta en dólares, para acelerar el proceso. "Muchas personas nos llaman y se solidarizan. Pero es muy a pulmón. Porque necesitamos juntar 80.000 dólares y eso equivale a más de tres millones de pesos. Es mucho dinero", cuenta Sabrina, que es hija de la hermana de Liliana, la mamá de Celeste.

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