
La Argentina adhirió a la convención horaria en 1920
Actualmente está en el mismo huso que Río de Janeiro
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En 1992, la mayoría de las provincias había adoptado su propio huso horario, en medio de una discusión que duró un año y que provocó numerosos trastornos.
Algunos memoriosos recordarán, por ejemplo, el día en que la provincia de Catamarca amaneció con tres horas diferentes y durante toda esa jornada las autoridades nacionales, provinciales y municipales no pudieron ponerse de acuerdo para unificar el reloj.
La historia
Pero el cambio de hora tiene una historia muy anterior. Según un informe que posee el senador Pedro Del Piero, en la Convención de Washington de 1884 los países de mayor actividad económica, reunidos en la Conferencia Internacional de Meridianos, decidieron estructurar el esquema general de zonas de tiempo del planeta y para ello dividieron en 24 partes iguales el globo terráqueo, a las que llamaron husos horarios.
Esos husos se correspondían con franjas de 15° de longitud, con origen en el meridiano 0 de Greenwich, que se toma como referencia hacia el Este y el Oeste.
La Argentina adhirió en 1920 al sistema establecido por la Conferencia Internacional de Meridianos y desde 1993 es la misma hora aquí que en la ciudad brasileña de Río de Janeiro, tanto en verano como en invierno.
Según el informe de Del Piero, en el cambio de hora está en juego "la calidad de vida de todos los habitantes de la Argentina", porque la gente debería "desarrollar sus actividades con luz natural, tanto en verano como en invierno". Y, siempre según el senador, trae como consecuencias otros aspectos e "impactos".
A saber: el psíquico -alteración del ritmo biológico-; medioambientales -la contaminación en horas nocturnas-; de seguridad -mayores riesgos por actividad nocturna- y de uso racional de la energía.
El ahorro
"Se produce ahorro -explica Del Piero- cuando, estando en el huso solar que corresponde, se adelanta una hora en verano el reloj y también adelantando simultáneamente una hora el comienzo de las actividades económicas. En invierno se vuelve al huso solar que corresponde (H -4) porque es donde mejor se utiliza la iluminación natural." Sin embargo, la zona andina y casi toda la Patagonia corresponderían al H -5.
Para el senador que promueve el cambio de hora, "está comprobado que se produce un máximo de concentración de contaminantes al iniciarse la actividad laboral cuando aún es de noche".
Sin embargo, las explicaciones del senador del Frepaso no convencieron a quienes asesoran al Presidente.


