
La Cámara respaldó a Bergés y criticó al procurador Becerra
Archivó el sumario administrativo del magistrado, que investiga a su par Liporaci.
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Mientras enfrenta duras críticas de sus pares del fuero federal y una embestida del oficialismo, que quedó plasmada en una denuncia penal que formuló la SIDE y un pedido de juicio político del procurador general Nicolás Becerra, el juez de instrucción Mariano Bergés recibió ayer un claro respaldo de sus superiores.
La Cámara del Crimen entendió que el magistrado "actuó dentro del marco legal" en la causa que investiga por cohecho (recibir coimas) al juez federal Carlos Liporaci. Y, en cambio, expresó su "extrañeza y preocupación" por la decisión del jefe de los fiscales de recurrir al Congreso por cuestiones que hacen a la tramitación de un expediente.
En tiempo récord, los camaristas resolvieron archivar el sumario administrativo que se abrió dos semanas atrás, cuando el procurador denunció que Bergés había avasallado la función del Ministerio Público, dijeron tres fuentes judiciales.
Becerra entendió que Bergés incurrió en mal desempeño cuando le exigió a la fiscal de instrucción Elsa Areu Franco que le devolviera en el día el expediente en el que se investiga si Liporaci le pidió plata al empresario Alberto Samid y al financista Jorge Zamudio Strauss a cambio de beneficiarlos en causas a su cargo.
Al archivar las actuaciones que llevan el número de registro Nº 2501/98 de la Secretaría Especial del tribunal, los camaristas criticaron a Becerra, aunque sin decir abiertamente que consideran que el pedido de enjuiciamiento de Bergés respondió a intereses políticos, como habían comentado en forma reservada algunos magistrados a La Nación .
"El pleno no puede soslayar la extrañeza y preocupación que motiva la inusitada presentación del procurador general Nicolás Becerra ante la Comisión de Juicio Político" antes de la sustanciación del sumario y "máxime cuando se resolvió después que el juez no ha cometido ninguna falta administrativa", consignaron los camaristas.
La resolución fue firmada por Carlos González, Carlos Gerome, Edgardo Donna, Guillermo Rivarola, Carlos Tozzini, Guillermo Ouviña, Carlos Elbert, Eduardo Valdovinos, Alfredo Barbarosch, Mario Filozof, Mariano González Palazzo, Abel Bonorino Peró y José Manuel Piombo.
El único que votó en disidencia parcial y optó por que se le efectuara a Bergés una exhortación fue el camarista Luis Ameghino Escobar, amigo del destituido juez Francisco Trovato, según lo reconoció al excusarse en un escrito.
La Cámara sostuvo que el juez Bergés "actuó siempre dentro de las prerrogativas que le acuerda la ley, sin que se trasunte de su parte una actitud de tal entidad que lo haga merecedor de un reproche o sanción".
Becerra había comunicado a la Cámara "una presunta actuación irregular" del magistrado, "que afectaría la función de la fiscal Areu Franco en la causa" por presunto cohecho que se instruye contra Liporaci.
Sin embargo, según confiaron fuentes judiciales, en el sumario se evidenciaron algunas "cosas extrañas" ocurridas en la fiscalía de Areu Franco.
El custodio de la fiscal, por ejemplo, declaró que en la caja fuerte había dos dictámenes contrarios de esta causa, con sus respectivas copias, y que Areu Franco le indicó por teléfono que rompiera el que decía "Pido incompetencia. Requiero instrucción" y que agregara al expediente -y se lo llevara al juzgado de Bergés- el que impedía avanzar con la investigación contra Liporaci. Y la secretaria de la fiscalía habló de una visita del fiscal de Cámara Joaquín Gasset, con indicaciones de no devolverle el expediente a Bergés en el plazo que había dispuesto.
La causa está parada desde hace un mes. La fiscal pidió que el caso pase a la justicia federal, pero el juez entendió que era competente. La Sala IV de la Cámara debe dirimir la cuestión.
La otra investigación contra Liporaci, por amenazas y por abuso de poder (por haber ordenado escuchas ilegales en el teléfono de un ex empleado), es en la que avanzó Bergés y lo llevó a pedir el juicio político de su par, el lunes último.
Tres fiscales y tres camaristas dijeron ayer a La Nación que creen que éste es el primer gran error político de Becerra. El procurador piensa que no es así y dice que él sólo buscó defender la independencia del órgano que preside.
Un camino sinuoso
- 1/6/98: Guillermo Gowland, ex secretario del juez federal Carlos Liporaci, lo denunció por presunto cohecho y por amenazas y abuso de poder. Ambas causas quedaron en manos de Mariano Bergés.
- 17/6/98: el procurador Nicolás Becerra denunció al juez Bergés ante la Cámara del Crimen y el Congreso por avasallar a la fiscal del caso.
- 25/6/98: la SIDE denunció a Bergés ante la justicia federal por un allanamiento realizado en una de sus oficinas.




