
La ciudad recuperó el parque Sarmiento
En ruinas: las autoridades porteñas se hicieron cargo de las 70 hectáreas del predio, en Saavedra; quieren convertirlo en paseo público.
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Metros y metros cuadrados tapados de malezas y pastizales, canchas y gimnasios regados de vidrios rotos, piletas olímpicas inutilizables, fueron parte del panorama que encontró el jefe del gobierno porteño, Enrique Olivera, cuando llegó al parque Sarmiento. La ciudad recuperó ayer al mediodía las 70 hectáreas de este predio en el barrio de Saavedra, uno de los espacios verdes más grandes de Buenos Aires.
El parque permanecía cerrado desde noviembre de 1998 por un proceso judicial que concluyó hace unos pocos días. La bandera blanca de la Justicia y las constantes quejas de los vecinos empujaron a las autoridades porteñas a poner manos a la obra.
Olivera y la secretaria de Promoción Social, Lidia Satragno, encabezaron el operativo de recuperación. Sus primeras medidas fueron reubicar a las 28 personas que vivían en el parque y liberar la zona de malezas, que se habían convertido en un potencial foco de incendio.
El ex intendente Carlos Grosso había adjudicado el parque en 1991. Cinco años más tarde, se revocó la concesión al constatarse graves incumplimientos del contrato. Según informó el Gobierno, la concesionaria Pinatur había prometido construir ocho canchas de paddle, dos de squash, un albergue estudiantil y una guardería de kayaks.
Ninguna de esas obras se hizo y en 1998 se efectivizó la clausura preventiva. Pero la desidia y el abandono terminaron por transformar el parque en un inmenso baldío.
"Es criminal lo que se ha hecho acá... Con el poco espacio verde que tiene la ciudad", repetía Satragno. Desde ayer, el predio pasó a depender de su cartera, más precisamente de la Dirección de Deportes. Satragno aseguró que el parque no será concesionado, sino administrado por su secretaría.
En un primer momento, cuando se arreglen las columnas de alumbrado, se corten las malezas y se aseguren los servicios básicos, el público tendrá acceso al sector lindero con la avenida General Paz. Esta primera fase costará alrededor de dos millones de dólares.
Un panorama desolador
Los funcionarios recorrieron ayer las instalaciones y se amargaron con lo que vieron. La cancha de basquet, que tuvo tribunas rebatibles, presenta dos cráteres en el piso de madera como huella de sendos asados. Partes del techo, basura y hasta cápsulas de nueve milímetros pueden verse diseminadas por todo el gimnasio.
En las cinco piletas del parque la situación es parecida. "La empresa concesionaria decidió darle a la pileta climatizada un uso más rentable y organizó recitales de rock acá adentro", protestó el director de Deportes, Ricardo Nosiglia. Una alfombra de vidrios rotos, paneles del techo y partes de la instalación de luz cubre lo que supo ser una pileta modelo.
Si de abandono se trata, el parque Sarmiento tiene de todo. Hasta circo propio. En un rincón del predio, todavía quedan, desde hace siete años, 10 trailers del Circo Rodas. Su dueño aguarda una respuesta de la Justicia para dejar el lugar. Mientras tanto, los vecinos esperan el momento de poder disfrutar del parque de nuevo.





