
La dramática historia de la mujer que por mala praxis perdió las piernas y los brazos
Tras pelear durante dos años, Perla logró que el gobierno porteño le otorgue la asistencia que necesita para empezar a normalizar su vida; "Tengo que salir adelante porque mis hijos me necesitan", expresó a lanacion.com
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"Yo sé que estoy viva por mis hijos". La afirmación corresponde a Perla Ivonne Pascarelli, una mujer de 39 años que sufrió la amputación de sus brazos y sus piernas por la desatención de médicos que restaron importancia a los síntomas de una severa infección y la trataron a destiempo.
Después de un mes en estado de coma, en el que no le dieron esperanza de vida, despertó. Tras más de dos años de lucha, consiguió que el gobierno porteño le dé los subsidios y la asistencia que necesita por su discapacidad. Todavía espera el devenir de la causa por mala praxis que le inició al hospital Durand, donde fue atendida, y las prótesis para mejorar su calidad de vida.
El 9 de mayo de 2007, como estaba programado, Perla tuvo a Santino por cesárea. Ya con su bebe en su casa de Lugano, comenzó a tener dolores en el cuerpo, que se agravaron con el transcurso de los días. En los controles que se realizaba semanalmente en el hospital avisó de sus molestias, pero los médicos no estimaron necesario hacer estudios.
Al mes de su último chequeo, Perla cuenta que le comenzó a levantar fiebre y a tener intenso dolor abdominal. "Me sentía muy mal y decidimos volver al hospital, directamente a urgencias", relató a lanacion.com.
"Cuando me atendieron adjudicaron mis dolores a que había tomado una bebida gaseosa. Sin embargo, me mandaron a hacer una placa y cuando vieron el resultado dijeron que debían hacerme una cirugía exploratoria", indicó. "Firmé la autorización y desde que entré a la sala de operaciones no me acuerdo de nada más".
Perla salió de la operación en estado de coma y sólo pudo reconstruir lo ocurrido a partir de lo que le contó Luis, su marido, cuando despertó un mes después.
Los médicos indicaron que había contraído una grave y severa infección que se extendió a todo su cuerpo. En aquel momento no dieron ninguna esperanza: dijeron que no había nada que hacer, que sus extremidades estaban muy afectadas y que el único órgano que aún le funcionaba era el corazón.
Pero Luis no se resignó y consultó con otros especialistas. "Una médica dijo que quizás, si me amputaban las piernas y los brazos que estaban muy infectados, podía sobrevivir. Mi marido se peleó con medio hospital hasta que consiguió que accedan a hacerlo. Gracias a eso, estoy viva. Fue un milagro", aseguró Perla.
Empezar de nuevo. Según indicó Luis, cuando su mujer estaba inconciente, un anestesista le dijo: "Estos siempre se mandan las mismas macanas, hace la denuncia, flaco". Cuando Perla despertó determinaron que, por sus hijos, darían pelea para salir adelante y buscarían justicia.
"Iniciamos una causa penal por mala praxis contra los médicos y contra el director del Durand y una causa civil por daños y perjuicios contra los médicos y el gobierno de la ciudad", puntualizaron a lanacion.com sus abogados Javien Manzano y Silvia Abin. Los letrados indicaron que todavía el cuerpo médico forense debe expedirse sobre la responsabilidad de los facultativos y que desde el hospital aún no recibieron respuesta.
Por otro lado, Perla presentó un recurso de amparo al gobierno porteño requiriendo la ayuda que necesita por su situación. "Pedimos ayuda pagar un nuevo alquiler, ya que se nos vencía el contrato, y una persona que me ayude a atender a los nenes, para que mi marido pueda salir a trabajar, porque yo no puedo hacer nada sola", explicó Perla.
Batalla ganada. La solución por parte de las autoridades se hizo esperar. "El juzgado dio lugar al amparo e intimó al gobierno a que le den a Perla una vivienda y la ayuda económica pero no se cumplieron los plazos establecidos", afirmó la abogada. "Sólo cuando hice la denuncia a través de los medios me llamaron para ver qué necesitaba", aseguró Perla.
Y agregó: "Nosotros no pretendíamos que nos sostengan económicamente, queremos salir de la emergencia y que mi marido pueda mantener a nuestra familia".
Hoy, tras varios meses de intimidaciones judiciales, de denuncias mediáticas y de promesas, Perla comenzó a recibir la asistencia que necesita.
Según aseguró a lanacion.com Rosana Debonis, asistente del ministerio de Desarrollo Social porteño, Perla ya tiene un subsidio habitacional para poder realizar un nuevo contrato de alquiler y una asistencia de 1200 pesos. A partir de hoy, además, concurre diariamente una auxiliar terapéutica a su casa por once horas para que Luis pueda salir a trabajar y normalizar su vida.
Perla cuenta que aguarda que la obra social le de las prótesis para sus brazos, que deberían llegar en algunos días. Rodeada de sus cuatro chicos, repite: "Al principio fue terrible, no lo podía creer. Pero yo me desperté pensando en mis hijos y tengo que salir adelante porque ellos me necesitan".





