
La exdirectora del Coro Nacional de Niños cruzó al Gobierno: “¿Por qué destruir algo que funcionaba bien?"
María Isabel Sanz sostuvo que no había motivos “musicales” para el cierre y se preguntó por qué se busca “crear otra cosa” que no se sabe “cómo va a funcionar”
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Luego de que el Gobierno decidiera disolver el Coro Nacional de Niños (CNN), María Isabel Sanz, exdiretora de ese organismo, sostuvo que no había motivos “musicales” para el cierre y cruzó al Gobierno al preguntarse “por qué se busca destruir algo que funcionaba bien“.
“Lo más grave es destruir algo que es patrimonio musical argentino. El coro funcionó hasta diciembre del año pasado dando 30 conciertos anuales y al más alto nivel representando al país, cantando", expresó.
Y se preguntó: “¿Por qué destruir algo que funcionaba bien y era económico para crear otra cosa que no se sabe ni cómo va a funcionar, ni como va a estar financiada? No tiene ningún sentido”, manifestó Sanz en diálogo con Futurock.

La medida fue oficializada el jueves último mediante el Decreto 687/2026 publicado en el Boletín Oficial, firmado por el presidente Javier Milei y el jefe de Gabinete, Diego Santilli. Según informó la Secretaría de Cultura, el Coro de NIños será reemplazado por un Programa de Formación Artística que posibilitará “dar continuidad a los objetivos culturales y pedagógicos” de la institución.
En ese contexto, la exdirectora del organismo expresó que “es lamentable” que se cierre un coro que tenía 60 años de historia y con una categoría que representó al país en todo el mundo.

De acuerdo con lo que contó Sanz, el coro brindaba alrededor de 30 conciertos por año, con un repertorio argentino, latinoamericano y universal.
Además, señaló que el entramiento para los chicos era muy exigente, con tres ensayos semanales de dos horas y media, preparación vocal y lectura de partituras, entre otras actividades.
El funcionamiento y la historia del conflicto
Cada uno de los niños recibía cerca de $300.000 de remuneración, una cifra que pretendía abarcar los viajes que en muchos casos realizaban para asistir a los conciertos.
Según Sanz, el conflicto inició en 2022, con la sanción de una ley que no permitía la designación de menores en el Estado. “Cuando uno se retiraba porque dejaba de ser niño, no se permitía que ingresara otro para reemplazarlo. Pero con nosotros se debía hacer una excepción y la Dirección Nacional de Elencos nunca lo arregló”, rememoró.

“Y en lugar de buscar una solución, fue más fácil decir ‘Desintegro el coro y hago otra cosa’. No hay un motivo musical, no hacía falta disolver el elenco para nada. Habría que preguntarle a la Dirección Nacional por qué lo hizo”, agregó.
La planta del coro estaba conformada por 40 niños y dos músicos, un pianista y un director, cargo que hasta el jueves último ocupaba Sanz. “En lo personal estoy bien, una vida hecha en lo profesional, pero lo lamento muchísimo. Ocho años de mi infancia transcurrieron entre pianos y partituras, y le dediqué mi vida. Me parece un error que se tiren a la basura tantos años”, señaló.
La explicación del Gobierno
La Secretaría de Cultura, a cargo de Leonardo Cifelli, explicó en diálogo con LA NACION que la decisión de disolver el coro respondió a “irregulares” detectadas en el funcionamiento del organismo, vinculadas a la participación de menores que percibían una remuneración de la administración pública por su actividad artística.
De acuerdo con la Ley 26.390 —iniciativa que impulsó el Gobierno en el marco de la reforma laboral—, los menores de 16 años no pueden mantener vínculos laborales ni prestar servicios remunerados para el Estado.
Sobre este punto, la Secretaría de Cultura trabajó con la Secretaría de Empleo Público para desarrollar un nuevo esquema que amplíe el alcance de la formación artística y “mitigue cualquier incompatibilidad administrativa”.
El Programa de Formación Artística estará integrado, detallaron, por las líneas de acción “Práctica y Desarrollo Artístico en Canto Coral” y “Práctica y Desarrollo Artístico en Danzas”.



