La IA permite que un músico con Parkinson siga creando tras perder la capacidad de tocar
Un músico con Parkinson recurre a herramientas de inteligencia artificial para seguir componiendo, tras perder casi toda la capacidad de tocar la guitarra, y abre un nuevo debate sobre creatividad y tecnología
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LONDRES.- Samuel Smith pasó años escribiendo canciones con una guitarra en las manos.
Ahora, el cantautor radicado en Londres usa herramientas de inteligencia artificial para seguir haciendo música de estilo estadounidense después de que la enfermedad de Parkinson le quitó casi toda la capacidad de tocar la guitarra.
Smith, a quien le diagnosticaron el trastorno neurológico progresivo en 2020, lanzó recientemente su segundo álbum, “The Art of Letting Go”. Para una de las ocho pistas, una pieza instrumental titulada “Horizon”, recurrió a plataformas que usan IA para generar música con el fin de crear maquetas de arreglos que transmitieran su visión a los músicos que grabaron la canción.
Smith recalca que las maquetas que creó tarareando melodías preliminares en su teléfono y subiendo las grabaciones a generadores de canciones como Suno y Udio no eran para mezclarlas en la versión final de estudio de “Horizon”. Pero los temblores, la rigidez y la fatiga —síntomas comunes del Parkinson— hicieron que sus habilidades con la guitarra se deterioraran durante el más de un año que trabajó en el álbum, explicó.
“Entonces me enfrento a una pregunta”, dijo Smith, de 49 años. “‘No toques, no seas creativo, o encontrá una salida, encontrá una ruta’”. Y para mí, esta fue la ruta".
La IA generativa dividió a la industria musical, cuyos artistas y sellos discográficos se quejaron de que su trabajo, protegido por derechos de autor, se utiliza para entrenar los modelos que impulsan herramientas musicales basadas en IA. Sony Music Entertainment, Universal Music Group y Warner Records demandaron a Suno y Udio en junio de 2024, aunque Universal más tarde alcanzó un acuerdo y una alianza con Udio y Warner hizo lo mismo con Suno.
De lo que se habla menos es de lo que esas plataformas pueden hacer cuando las usa un músico serio como Smith, cuya enfermedad afecta las herramientas centrales para su composición y su identidad como guitarrista: sus manos. Lanzó su álbum debut, “In the Springtime”, en 2023, y señaló que quiso darles a sus dos hijos una forma de recordar cuando podía interpretar y grabar música por sí mismo.
“Siempre escribí, también tocaba, siempre canté”, dijo. “Y enseguida me quedó claro que estaba en problemas, que mi música iba a verse seriamente afectada”.
De indicaciones a maquetas convincentes
Los generadores de música con IA usan sistemas entrenados con grandes conjuntos de datos de música grabada y audio. Las plataformas analizan patrones de melodía, armonía y ritmo antes de generar nuevo audio a partir de indicaciones o grabaciones subidas. Los usuarios no necesitan talento musical para generar una canción aceptable, o incluso popular.
Smith dijo que producir maquetas convincentes a partir de pistas sintéticas que generaban las aplicaciones a menudo requería “50, 100, 150 intentos” y una edición extensa “para lograr algo que suene cercano a mi música”. Después de tararear una canción en su teléfono y subir la grabación, da indicaciones que describen la instrumentación, el estado de ánimo y el estilo.
“La IA no está reemplazando nada para mí”, afirmó. “Está desbloqueando, está habilitando. Me permite seguir escribiendo. Subo mis letras; la IA no crea mis letras. Subo mi música; la IA no crea mi música”.
“Luego, le da vida de una forma que puedo mostrarles a músicos de sesión y decirles: ‘Miren, esto es lo que estoy pensando, esto es lo que estoy escuchando’”, agregó.
Un agridulce dúo de guitarra
El álbum fue producido por el pianista y productor Matt Rollings, ganador del Grammy, quien reunió para el proyecto a un grupo de intérpretes consagrados de música tradicional y bluegrass. Entre ellos estaban el intérprete de dobro y ganador de 16 premios Grammy Jerry Douglas, la banjista ganadora del Grammy Alison Brown, el violinista Stuart Duncan, el guitarrista Bryan Sutton, el bajista Viktor Krauss y los cantantes Jonatha Brooke y Glen Phillips.
Para Smith, la experiencia de cantar en un estudio de Nashville junto a músicos a los que había admirado durante décadas fue “un momento extraordinario”.
El guitarrista Julian Lage, nominado al Grammy y conocido por sus grabaciones de jazz y música acústica con Blue Note Records, participó en la pista que da nombre al álbum y en “Horizon”. Esta última grabación se convirtió en un punto culminante agridulce en la carrera de Smith; pese al avance de su enfermedad, logró tocar un dúo de guitarra con su amigo.
“No había podido tocar durante meses, pero seguía diciéndome que, si escribía algo para llevar al estudio, quizá las nubes se abrirían por unos minutos”, señaló. “Eso fue lo que pasó. Tuve una ventana de unos 10 minutos en el estudio en la que mi brazo se liberó... Así que, al final, pude capturar el último aliento de mi forma de tocar la guitarra”.
Nuevas posibilidades y riesgos
Varios expertos señalan que las herramientas musicales asistidas por IA podrían beneficiar a otras personas con discapacidades o enfermedades.
Ruaidhri Mannion, compositor, productor musical y artista sonoro que enseña en la Universidad Brunel de Londres, señaló que tecnologías como el software accesible de grabación digital “en la práctica democratizaron la creación musical” en las últimas décadas. Al ayudar a compositores y músicos a comunicar ideas y colaborar con mayor facilidad, las herramientas de IA que generan material con sonido pulido a partir de indicaciones de voz o texto podrían funcionar de la misma manera, sostuvo.
“Si estas herramientas son capaces de permitir que la gente participe con otros grupos creativos y de alentar a más personas a sentirse seguras para acercarse a un conjunto, a una orquesta o algo así, entonces creo que eso es para mejor”, dijo Mannion.
Pero una dependencia excesiva de la tecnología podría interferir con el ensayo y error, la frustración y la sinergia que son partes necesarias del desarrollo artístico de un músico, advirtió.
“Lo que hace que gran parte de la creación musical tenga sentido es el elemento colaborativo”, afirmó. “Hay mucha experimentación, desarrollo y error que forman parte del descubrimiento musical”.
Udio y Suno negaron las acusaciones de infracción de derechos de autor y dijeron que quieren trabajar con la industria musical, no en oposición a ella. Algunos músicos no están convencidos. Un grupo de artistas y activistas, entre ellos la cantautora Tift Merritt, David Lowery de las bandas Cracker y Camper Van Beethoven, y el presidente de ECR Music Group, Blake Morgan, publicó una carta abierta en febrero bajo el encabezado “So no to Suno” (“Entonces, no a Suno”).
“Muchos miembros de nuestra comunidad están adoptando una IA responsable como herramienta de creación y como un medio para que los fans exploren e interactúen con nuestro arte. Eso es maravilloso”, dice la carta. “Pero no es lo mismo que crear un entorno en el que obras generadas por IA, obtenidas a partir de nuestra música, se distribuyan masivamente para diluir nuestras regalías o, peor aún, recompensar a quienes buscan activamente cometer fraude. Los artistas necesitan conocer la diferencia”.
“Muéstrennos lo que pueden hacer”
Smith dijo que, en su opinión, su experiencia muestra cómo la IA podría beneficiar a la sociedad y ampliar el acceso creativo, si se desarrolla de manera responsable.
“Mi mensaje sería que, si estas empresas quieren demostrar que tienen un lugar, un papel en la sociedad, entonces den un paso al frente”, sostuvo. “Involúcrense con profesionales de la salud, involúcrense con terapeutas musicales, involúcrense con la sociedad y muéstrennos lo que pueden hacer”.
El 21 de mayo, Smith colaboró con el Berklee Music and Health Institute en un evento en Nueva York que reunió a líderes de la industria musical, investigadores y terapeutas para analizar cómo la música puede ayudar a personas que viven con afecciones neurológicas. Smith habló de su experiencia con Parkinson y volvió a cantar junto a músicos que participaron en “The Art of Letting Go”.
Crear música es clave para el legado que Smith espera dejarles a sus hijos, de 4 y 17 años.
“Mi hijo de 4 años probablemente nunca me va a recordar tocando, y es desgarrador”, dijo. “Pero pude convertir esto en algo y negarme a que esta enfermedad me defina”.
Con información de AP.
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