
La Justicia allanó el Hospital Moyano
Por el suministro de medicamentos
1 minuto de lectura'
La Justicia allanó ayer el hospital neuropsiquiátrico Braulio Moyano por una causa que investiga la medicación de las pacientes insanas con remedios aun no aprobados por la autoridad competente, denominados protocolos de investigación.
A pesar de que es habitual que los hospitales se manejen con protocolos de investigación, en este caso las pacientes no pueden dar su consentimiento para someterse a los tratamientos. Incluso se investiga si alguna medicación de la suministrada a algunas internas no fue la causa de su deceso.
La medida fue tomada por el juez federal Ariel Lijo a partir de una denuncia presentada por el secretario de Salud porteño, Donato Spaccavento, e impulsada por médicos de ese nosocomio.
Del allanamiento, en el que estuvieron presentes efectivos de la Gendarmería Nacional y que se extendió por más de cuatro horas, también participaron el director de Salud Mental del gobierno porteño, Pablo Berretoni, y la diputada macrista Soledad Acuña, que hace dos años había denunciado el mal estado del hospital.
Los uniformados de la Policía Federal retiraron del área de Guardia y del sector de Hospital de día las historias clínicas de las pacientes, así como se secuestraron las computadoras en las que quedan asentados los tratamientos indicados por el personal médico.
"Esto demuestra que el hospital estaba bajo el más absoluto descontrol del gobierno porteño. Y justo en pacientes que no pueden dar su consentimiento", dijo a LA NACION Acuña, mientras se realizaba el allanamiento.
"Esta es una prueba más de la aberración que fue el Moyano durante tantos años", opinó la diputada.
El neuropsiquiátrico que alberga a más 1300 pacientes sufre un deterioro importante desde hace años. En pocos meses se registraron problemas edilicios tales como escapes de gas y rotura de techos, y falta de higiene en casi todos los pabellones.
Esta situación provocó que el nosocomio esté intervenido administrativamente desde hace poco más de un año.
A las irregularidades edilicias también se suma la cantidad insuficiente de personal, los olores nauseabundos, sábanas y frazadas desgastadas y baños insuficientes para los pacientes.
Pero no sólo el Moyano tiene carencias edilicias. El Hospital Infanto Juvenil Carolina Tobar García muestra un panorama similar. Aunque no hay pabellones, ya que es un edificio, se puede ver el deterioro de pisos, paredes y ventanas, donde pasan varias horas chicos y adolescentes que sufren trastornos psicológicos.
Para paliar esta situación, el gobierno porteño puso en marcha un programa exclusivo para tratar la Salud Mental. Según Spaccavento, "es el modelo el que está perimido". Y prometió que durante su gestión se acelerarán las obras que permitirán que todos los pacientes tengan una mejor calidad de vida.
1
2Así funcionan los supermercados hoy, jueves 1° de enero de 2026
3“Parece los Hamptons”. De la fiesta más exclusiva a una novedad en el aire de La Punta: así se vivió Año Nuevo en el Este
4“Cuando el Lanín quiere que subas, subís”: dos avezados guías detallan cómo es el ascenso que no pudo concluir Petersen

