
La mediación llega para hacer justicia
Cambio: la novedad promete modificar los hábitos jurídicos de los argentinos; se busca agilizar la Justicia y descomprimirla del enorme número de expedientes que ahora la han convertido en una institución lenta.
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Manaña entrará en vigor el sistema de mediación mecanismo que según la opinión de las autoridades modificará la cultura judicial de los argentinos y reducirá el altísimo índice de litigiosidad que entierra a nuestros tribunales bajo el peso de cientos de miles de expedientes.
A partir de ahora cuando dos personas estén enfrentadas por alguna controversia civil o comercial antes de iniciar un juicio deberán sentarse juntas a la mesa frente a un mediador. Sólo si entonces no llegan a un acuerdo someterán sus diferencias a la decisión de un juez.
Del sistema quedan expresamente excluidas las causas penales y laborales las quiebras y concursos los amparos las medidas cautelares los juicios sucesorios y voluntarios los procesos de declaración de incapacidad y de rehabilitación y las causas en las que el Estado sea parte.
El secretario de Justicia Elías Jassán principal propulsor del sistema opinó que la mediación permitirá resolver más fácilmente las controversias. "Porque no enfrenta a las partes sino que las acerca. Cuando una persona demanda a otra afirma que los hechos ocurrieron de una determinada manera en tanto que la segunda contesta la demanda asegurando que no ocurrieron de ese modo. Es más la ley procesal aconseja al demandado que si no quiere perder el juicio debe decir que nada de lo que el demandante afirma es cierto. En cambio en la mediación las partes no se arranca de posiciones antagónicas ni rígidas sino de una posición intermedia donde ambas están más cerca de llegar a una solución".
-¿Es más económica que el juicio?
-Es mucho más económica porque en la mediación salvo que se trate de un tema extremadamente complicado se puede comenzar y finalizar en un solo día ya que una sesión promedio de mediación dura entre tres y cuatro horas. Además es barata debido a que la parte vencida sólo tendrá que pagar el honorario del mediador.
También tiene un costo psicológico menor ya que mientras los procedimientos judiciales finalizan con una sentencia en la que el juez resuelve el problema técnico pero no el humano en la mediación las partes ayudadas por un mediador buscan libremente una solución a su problema. Cuando lo encuentran quedan satisfechas y a la vez comprometidas moralmente a respetarla.
-¿Cómo hace una persona para someter su caso a mediación?
-Tiene dos posibilidades. Una consiste en buscar a un mediador privado junto con la otra parte en conflicto el cual debe estar habilitado por el Ministerio de Justicia de la Nación. Si llegan a un acuerdo allí termina la controversia. Asimismo pueden recurrir a un mediador oficial que les tocará por sorteo.
En cambio si las diferencias continúan la someten a un juez ante quien deben presentar un certificado que constate que pasaron por la instancia de mediación. Entonces también le toca un magistrado por sorteo que resuelve con una sentencia.
-¿Cuántos mediadores habrá en la Argentina?
-Tantos mediadores como abogados quieran serlo. No hay vacantes limitadas.
¿-Qué tiene que hacer un abogado para convertirse en mediador?
-Debe hacer un curso de 58 horas en el Ministerio de Justicia de la Nación y realizar pasantías o prácticas de mediación que se efectúan en la escuela de mediación del Ministerio y en instituciones especialmente habilitadas para formar mediadores.
El mediador que quiera ser sorteado para ejercer como tal deberá anotarse en el registro abierto por el Ministerio. Esa lista se remite a los tribunales y sobre ella se realiza el referido sorteo de mediadores.
-¿Cuántos mediadores hay?
-Actualmente hay 1400 mediadores que completaron los cursos pero de esa cantidad sólo 450 terminaron la correspondiente pasantía. Entretanto creemos que a la brevedad serán unos 700 quienes estarán habilitados para trabajar.
Sin contar los casos que no van a mediación -los conflictos familiares no se incluirán en este tipo de mediación debido a que se elabora una ley especial que los atienda; tampoco las cuestiones en las que el Estado es parte por ejemplo- cada día se someterán a mediación unas 370 causas alrededor de 7400 al mes.
Con los 700 mediadores que inicialmente estarán habilitados el sistema funcionará desahogado. Cada uno de ellos resolverá entre ocho y nueve causas mensuales.
La experiencia argentina en mediación indica que el sistema tendrá posibilidades de ser exitoso. Sobre 200 casos realizados durante el período de prueba piloto más de un 49 por ciento se resolvió en forma favorable.
El secreto del sistema se parece a saber compartir una naranja
Tira y afloja: que las partes cedan en beneficio de un rápido acuerdo es una de las claves del éxito del nuevo método; para ello hay que sentarse a la mesa del mediador con la expresa voluntad de acordar.
Una persona contrata a un arquitecto un familiar político lejano para construir una casa que le cuesta 180.000 pesos. Cuando se muda se encuentra con rajaduras y entre otras cosas advierte que el material utilizado no es el pactado. Su abogado se va de viaje y deriva el caso a un mediador que reúne a las partes en conflicto.
El arquitecto que tenía antecedentes de inhabilitaciones y clausuras de obras acepta la necesidad de arreglar rajaduras pero no admite fallas graves. Por su parte el damnificado exige una indemnización para efectuar las reparaciones en cuestión. Pero no se ponen de acuerdo.
Tras una visita a la casa y un peritaje técnico el mediador comienza a indagar sobre sus lazos familiares ya que ambos permanentemente manifiestan su preocupación por preservarlos. En sesiones privadas los dos expresan su intención de no romper su vínculo familiar (el padre del arquitecto está emparentado con la madre del damnificado).
Luego de varias sesiones y ante la proximidad de una fiesta familiar llegan a un acuerdo mediante el cual el arquitecto paga dentro de sus posibilidades una suma menor a la pretendida por el dueño de la casa pero que alcanza para cubrir los gastos del arreglo del inmueble.
La resolución de conflictos como éste a través de la llamada mediación colaborativa es "una herramienta eficaz que tiende a que las partes involucradas lleguen a una decisión deliberada consensuada e informada y además preserva los intereses de ambos en forma simultánea" asegura la mediadora María Ajuria Guerra.
Para explicar los beneficios de esta negociación Ajuria Guerra comenta el siguiente ejemplo: "Dos personas se pelean constantemente por una naranja y ninguna cede en su presión. Finalmente en una mesa de mediación comienzan a dialogar y al ser indagadas sobre sus reales intereses el mediador descubre que una quería la pulpa para hacer un jugo y la otra deseaba la cáscara para realizar una torta".
La voluntad de acordar
Con el fin de difundir la mediación como una alternativa válida a partir de mañana la asistencia al menos a la primera sesión informativa es obligatoria. Así lo establece la ley 24.573 con aplicación sólo en la Capital la cual sólo se refiere a la mediación como instancia previa al juicio civil o comercial.
Pero "la mediación es voluntaria". Así lo afirma el abogado mediador Francisco Diez quien sostiene que "el proceso de mediar y resolver un conflicto se da sólo si las partes involucradas están dispuestas a aceptar como opción una solución colaborativa no adversarial".
"Se trata de dar poder a los participantes para que compongan sus hechos en conflicto" agrega la abogada mediadora Patricia Aréchaga.
Otra abogada mediadora la doctora Susana Fernández añade que "en su función de saber inducir y hacer el mediador responsabiliza a las partes para que alcancen una solución. De esta manera -explica- los protagonistas dan sentido a la justicia que logran".
Cabe destacar que la mediación llamada judicial que tendrá vigencia a partir de mañana no se aplica a causas penales o a conflictos familiares como casos de separación o divorcio y tenencia de hijos por ejemplo.
Estos últimos temas son analizados para elaborar otros proyectos de ley de mediación más específicos. Así lo adelantó la doctora Beatriz Jazin especialista en casos familiares e integrante de la Comisión de Egresados para el Desarrollo de la Difusión de la Mediación (Cobrame).
Ambito y aplicaciones
Durante los últimos tres años la mediación se ha desarrollado tanto en el ámbito privado como en el estatal. En nuestro país existen varias fundaciones instituciones y entidades intermedias que ofrecen este servicio.
Además el Ministerio de Justicia de la Nación cuenta con una escuela y un centro de mediación que desde hace cuatro años trabaja en 20 juzgados civiles 14 patrimoniales y seis familiares. A partir de ahora ese trabajo se hará extensivo en forma obligatoria a todos los tribunales porteños de los fueros civil y comercial.
En tanto al centro oficial también llega gran cantidad de casos derivados de estudios jurídicos y particulares que se acercan espontáneamente.


