La nueva vida de “Ricardito”, el yacaré overo que pasó más de una década en el instituto Malbrán
Había sido trasladado a un centro de rescate en Santa Fe en octubre pasado; no existía documentación de su origen
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“Ricardito”, el yacaré overo que pasó más de una década en el instituto Malbrán, fue liberado en un área protegida de la provincia de Santa Fe. Si bien no está claro cómo el animal llegó a ese centro ubicado en el barrio porteño de Barracas, permaneció ahí en una pequeña pileta hasta que una denuncia anónima dio lugar a la intervención de la Unidad Fiscal Especializada en Materia Ambiental (Ufema) con apoyo del Cuerpo de Investigaciones Judiciales del Ministerio Público Fiscal de la ciudad.
En octubre pasado, personal del Área de Fauna de la Policía Federal Argentina y el Ecoparque porteño trasladó al yacaré al Centro de Rescate, Investigación e Interpretación de Fauna (Criif) La Esmeralda, Santa Fe.
Fue tras una inspección en la que se corroboró la falta de documentación sobre el origen del animal y su atención veterinaria. “No hay ninguna condición que indicara que podría estar bien en ese lugar”, expresó, en aquel momento, el fiscal Carlos Rolero Santurián, que intervino luego de recibir la denuncia anónima sobre las malas condiciones en las que se encontraba el reptil de la especie Caiman latirostris.
Ya en el Criif, un equipo trabajó durante casi tres meses para que “Ricardito” pudiera recuperar las condiciones necesarias para su reinserción en el hábitat natural para la especie. Según informó el gobierno provincial, el animal permaneció en el centro de rescate hasta tener un buen estado de salud y restablecer comportamientos que lo hicieran apto para la supervivencia en la naturaleza.
El proceso de readaptación incluyó el cambio de la alimentación, la recuperación de peso y la estimulación de hábitos en un entorno controlado.
“El animal llegó con signos característicos de haber pasado un largo tiempo en condiciones inapropiadas para la especie, por lo cual, durante varias semanas, un equipo técnico interdisciplinario evaluó su estado sanitario, nutricional y conductual”, informaron las autoridades de Santa Fe a través de un comunicado. “Aunque no se observaron enfermedades de base, el animal no contaba con el repertorio comportamental adecuado para la vida silvestre y fue necesario que lograra el peso apropiado. El contacto prolongado con personas tiende a generar hábitos incompatibles con la vida en la naturaleza”, continuaron.
La liberación en una reserva natural provincial se concretó pocos días antes de que terminara 2025, de acuerdo con el anuncio oficial. “En reptiles como los yacarés, suele asumirse erróneamente que la liberación es más sencilla por su rusticidad. Pero, en realidad, su éxito depende de la precisión con la que se evalúen factores como el hábitat, la alimentación, las amenazas, la genética y el comportamiento”, explicaron desde el Ministerio de Ambiente y Cambio Climático de Santa Fe tras la reinserción “con éxito” del yacaré overo.

“Ricardito presentaba un comportamiento propio de su especie [en hábitat natural], podía alimentarse y desplazarse de forma autónoma y el sitio elegido contaba con condiciones óptimas para su reinserción, sin contacto con poblaciones silvestres para minimizar riesgos sanitarios o genéticos”, describieron.
Denuncia anónima
La denuncia anónima recibida en la Ufema en octubre pasado alertaba sobre el deterioro de las condiciones de vida del animal en el instituto Malbrán. Con eso, Rolero Santurián inició una investigación y ordenó una inspección en el lugar.
“La certeza era absoluta: un animal de estas características no puede encontrar un hábitat adecuado en plena ciudad de Buenos Aires y, menos, en un estanque con agua sin renovación”, dijo, en aquel momento, el fiscal a cargo de la Ufema.
El animal podía llegar a medir hasta dos metros y pesar alrededor de 90 kilos y, al momento de la inspección de personal judicial, policial y veterinario, estaba en un pequeño estanque o pileta en mal estado, con agua estancada. El desafío, en ese momento, fue coordinar su traslado seguro. Una vez logrado, comenzó la preparación para devolverlo a su hábitat natural.
“Las reintroducciones de fauna silvestre son una herramienta estratégica de conservación. Sin embargo, cuando se hacen sin criterio técnico pueden representar un abandono ecológico, con alta probabilidad de mortalidad del animal, conflictos sociales o impactos sobre otras especies”, explicaron las autoridades de Ambiente y Cambio Climático de Santa Fe.
El caso de “Ricardito” se suma a otros ejemplares de especies silvestres rescatados en la ciudad de Buenos Aires. Al indagar cómo el reptil había llegado al Malbrán, no se pudo dar con documentación alguna. Solo se pudieron reunir relatos vagos de empleados en los que coincidieron en el hecho de que hacía una década se habían recibido dos yacarés, uno de los cuales había muerto.
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