Las víctimas cuyas fotos dominaron la Legislatura
Son ahijados del diputado Milcíades Peña
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La foto de Lautaro se conoció en medio de una tensa discusión política. Fue cuando el diputado Milcíades Peña, el padrino del chico, la exhibió durante la sesión en la que fracasó el pedido de interpelación al jefe de gobierno porteño, Aníbal Ibarra.
Lautaro Blanco, de 13 años, es una de las 189 personas que fueron el jueves 30 de diciembre a República Cromagnon y que jamás volvieron a sus casas. Su hermana Mailyn, de 16, pelea por su vida en una sala de terapia intensiva del Hospital Italiano.
No era la primera vez que los chicos iban a un recital. Junto con sus padres y otros familiares habían asistido a otros conciertos de rock. "Cuando los acompañábamos a recitales no había violencia", dice Pablo, el papá.
El show de Callejeros no estaba en los planes de Lautaro porque no tenía dinero para comprar las entradas. Pero un regalo de su abuela cambió la historia. Con sus amigos Drupi y Guido, y con su hermana, a las 20, salieron para el recital. Tres horas más tarde, los Blanco se enteraron de la noticia del incendio. Comenzó entonces una desesperada búsqueda hasta que encontraron a Mailyn en el Hospital Ramos Mejía, en un "coma leve", dijeron sus padres.
"Yo pensaba que Lautaro estaba bien", expresa Mercedes, su mamá, con la voz quebrada. Cuando le comunicaron que había fallecido no podía creer que ese chico activo, arquero de Sportivo Barracas y amante del rock ya no estaría más.
"Nosotros le pedimos [al legislador Milcíades Peña] que hablara en el recinto", sostiene Pablo.
Peña, además, presentó ayer un proyecto de ley que establece la expropiación del local donde funcionaba República Cromagnon para destinarlo a un espacio en memoria de los que murieron en el incendio.
"No pedimos la renuncia de Ibarra, sino que se investigue a fondo", aclara el papá de los chicos.
Hace más de 12 días que los Blanco, rodeados de un grupo de amigos, viven en los pasillos de un hospital. Pero hay un momento sagrado en el que salen: los jueves por la tarde se reúnen en la plaza Miserere con familiares y alumnos de la escuela normal 5, de Barracas, adonde asistían sus hijos.
Allí, con carteles, una bandera gigante y remeras que tienen estampada la cara de Lautaro, marchan en reclamo de justicia.



