
Les Luthiers, de exposición en el Museo de Arte Tigre
Instrumentos, discos, música y más, en un imperdible recorrido por la historia del grupo; la muestra se presentó hace dos años en el Centro Cultural Recoleta
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La bienvenida la da una imagen en tamaño natural de Carlos López Puccio, Marcos Mundstock, Jorge Maronna, Carlos Núñez Cortés y Daniel Rabinovich, en la que todos se sacan fotos. Es el punto de partida de Les Luthiers, 40 años, muestra que en 2007 llegó al Centro Cultural Recoleta y ahora desembarcó en el Museo de Arte Tigre (MAT). "La idea fue de Lino Patalano, al cumplirse los 40 años del grupo. Tuvo gran éxito. Un paseo por su rica historia que ofrece la posibilidad de acercarse a esos instrumentos geniales", dice María José Leveratto, diseñadora y montajista de la muestra, que también organizó la de Recoleta.
Curada por Carlos Ulanovsky y Sebastián Masana (hijo de Gerardo Masana, fundador del grupo ya fallecido), la muestra ocupa la planta baja y abunda en información. Desde unos tótems es posible seguir la trayectoria del grupo, año tras año, incluido los antecedentes, cuando varios de sus miembros, que habían coincidido en el Coro de la Facultad de Ingeniería de la UBA, formaron I Musicisti, a mediados de la década del 60.
La primera gacetilla de prensa, mecanografiada (1967); el afiche del show en el teatro De la Cova (1971), donde estrenaron Opus 3,1416 ; otro de la gira de 1973 por Venezuela (la primera al extranjero), seguida por 153.000 espectadores; las presentaciones en el Teatro Coliseo, su casa por casi 30 años y la llegada al Teatro Colón (1986) son parte de la muestra, que ofrece más datos: la presencia de una violinista, Clara de Rabinovich, que en 1968 reemplazó a Rabinovich (no son parientes) por unos meses.
Pero si algo no podía faltar es la risa de la visita. Es que en los paneles hay citas de los shows, como el que tenía a Johann Sebastian Mastropiero como protagonista: Los personajes de Teresa y el Oso están inspirados en Libi y Dini, mis dos ositos de felpa, y en Teresa Hochzeitmeier, mi nodriza. Con ellos dormí hasta los cinco, siete y veintiséis años, respectivamente...
La creación del idioma gulevache, creado especialmente para la ópera Cardoso en Gulevandia , ocupa otro sector: Esta ópera se canta en idioma guvelache, lo cual dificulta en parte su comprensión, contrariamente a lo que sucede en la mayoría de las óperas cantadas en italiano, alemán o ruso, que las entiende todo el mundo..., explica el epígrafe.
Un idioma que con el tiempo los fans fueron profundizando, crearon un diccionario e incluso algunos fueron capaces de hablarlo con naturalidad. A simple vista (u oído), el gulevache parece registrar influencias de la jeringoza y del español antiguo -agrega el texto-, además del latín, catalán, gallego, esperanto y hasta el mismísimo lunfardo porteño.
Sus instrumentos musicales, creados por ellos y ejecutados con maestría, son presentados en off por Mundstock. Se exhiben diez: el bass-pipe a vara (de viento, con dos ruedas de bicicleta); el nomeolbídet (a cuerda, con objeto sanitario incluido); el órgano de campaña (montado en una mochila se puede ejecutar mientras se camina); el dactilófono, que imita el sonido del xilofón, y el cellato, entre otros, que tiene un bidón metálico coma caja de resonancia.
Una carta de Fontanarrosa (2007), guionista del grupo; tapas de sus discos, como Sonamos pese a todo y Muchas gracias de nada, y 25 cabinas para deleitarse con su música y ocurrencias forman parte de un recorrido imperdible, que incluye videos, fotos y hasta un sector, Los Archivos Secretos, donde hay fotos de entre casa y críticas periodísticas adversas.
Diana Saiegh, directora del MAT, abundó en elogios. "La muestra permite mostrar el arte en toda su maravillosa amplitud. Con su sutil humor, Les Luthiers descubren con destreza y profesionalismo los distintos andariveles del mundo del arte a través de la música, y con madurez hacen un aporte singular en la desacralización, sin ofensas, del arte culto. En estos 42 años hicieron de su trabajo una verdadera obra de arte."
La muestra, que en 2008 se montó en Posadas, dejará Tigre el 9 de agosto y viajará por otras ciudades del país. En 2010 llegará a España, donde los fans del grupo son incontables. "Allí se organiza la Quedada, encuentro de sus seguidores en un teatro, que se pasan la noche hablando del grupo. Queremos hacer algo similar en la muestra -adelanta Saiegh-. Sería fantástico."
Para agendar:
El mural de Siqueiros volverá a Tigre, al menos en forma simbólica. Es que el MAT abrirá desde el viernes próximo hasta el 2 de agosto una muestra sobre la historia de Ejercicio plástico (1933), que el artista mexicano realizó en la quinta de Natalio Botana, en Don Torcuato. Habrá fotos del mural tomadas por Aldo Sessa, Annemarie Heinrich y Pedro Roth, y una escenografía de Miguel Battaglia, que recreará el emblemático trabajo. El museo abre de miércoles a viernes, de 9 a 19, y sábados, domingos y feriados, de 12 a 19. En Paseo Victoria 972. Informes, por el 4512-4528.
Lea la nota completa en la edición impresa del Suplemento Norte, el sábado 13 de junio.



