
Liberaron a Rubén Astrada en Moreno
Lo había secuestrado la misma banda que privó de su libertad al comerciante Juan Carlos Cirelli; otros dos casos similares Creen que el grupo de delincuentes tiene, por lo menos, ocho integrantes Dos de ellos fueron detenidos por la policía La familia del futbolista dijo que no pagó rescate
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Luego de permanecer en cautiverio durante 27 días, Rubén Astrada fue liberado ayer por la madrugada, en Moreno, sin que se pagara rescate.
Según informaron fuentes policiales y judiciales, el padre del futbolista estuvo secuestrado junto con el empresario Juan Carlos Cirelli, que se había escapado unas horas antes (ver nota aparte). Hasta anoche, la policía había logrado capturar a dos de los por lo menos ocho integrantes de la banda.
Los informantes indicaron que la banda que secuestró a Astrada y a Cirelli es la misma que, a principios de abril raptó, en Martínez, al ingeniero Rodrigo Rodríguez Varela y a la estudiante Gisella Beccacece, a diez cuadras del country Santa Bárbara, en la zona norte del Gran Buenos Aires.
Fuentes de la investigación confirmaron a LA NACION que Astrada y Cirelli estuvieron cautivos en la misma vivienda, situada en Paraguay y Hugues, del barrio La Victoria, de la ciudad de Moreno, en la que también fueron retenidos Beccacece y Rodríguez Varela, durante casi 30 días.
El mismo remise
En aquella oportunidad, los secuestradores liberaron en un mismo remise, en Moreno, a la estudiante y al ingeniero. Esto ocurrió una vez que la familia de la chica pagó 42.900 pesos de rescate que exigían. Una semana antes habían cobrado 33.000 pesos por el rescate de Rodríguez Varela. Pero no los liberaron hasta que recibieron ambos pagos.
Con el padre del futbolista de River Plate y el empresario ocurrió lo mismo. Hace 10 días, la banda, integrada por lo menos por ocho delincuentes, cobró 60.000 pesos por el rescate de Cirelli.
De acuerdo con las calificadas fuentes de la investigación, en principio los delincuentes exigieron 500.000 dólares por liberar con vida al dueño de un supermercado en Haedo. Pero, luego acordaron el pago de los 60.000 pesos, que se hizo en la localidad de Maquinista Savio.
Los informantes no confirmaron si, como se sospecha, los secuestradores reclamaron más plata a la familia de Cirelli y por eso no liberaban, o si esperaban repetir el procedimiento del doble secuestro anterior y querían concluir la negociación con la familia Astrada para liberar a los dos cautivos al mismo tiempo.
En la sexta y última comunicación que los delincuentes mantuvieron con el ex mediocampista de River, concretada el fin de semana último, los delincuentes pidieron 400.000 dólares de rescate.
"Para avisarte dónde tenés que llevar la plata vamos a usar a la prensa. Alguien de tu familia tendrá que decirle a los periodistas: ya tenemos la plata para pagar el rescate. Esa será la contraseña", dijo el único secuestrador que habló con el futbolista.
Rubén Astrada había sido secuestrado el 26 de junio último, a pocas cuadras de su casa de Boulogne, en el partido de San Isidro.
La negociación
En principio, los delincuentes exigieron 800.000 dólares de rescate. Entonces, el ex jugador de River ofreció 70.000 dólares. En las siguientes llamadas, a medida que los secuestradores entregaban pruebas de vida, Leonardo Astrada subió el monto ofrecido a 105.000 dólares y 170.000 dólares. Hasta que los delincuentes acordaron cobrar 400.000 dólares, según informaron fuentes judiciales y policiales.
"Junta la plata o lo vamos a cepillar; junta la plata o lo vamos a torturar", advirtió el único delincuente que negoció con el futbolista, en dos oportunidades.
Como primera prueba de vida el secuestrador llevó la respuesta a una pregunta de los Astrada. ¿Cuál fue el postre que comieron en el último almuerzo que tuvieron juntos? "Una torta rogel con dulce de leche", respondió el delincuente.
Debido a que los Astrada recibieron más de 50 llamadas de distintos malvivientes que se hicieron pasar por los secuestradores, utilizaron esa respuesta como código para identificar al interlocutor válido.
Con el mismo objetivo y como segundo filtro, los investigadores usaron un procesador de voces. Pero el rescate no se llegó a pagar.
La liberación de Astrada se precipitó anteanoche, cuando los secuestradores descubrieron que Cirelli había escapado. Entonces lo obligaron a subir a un Fiat Duna azul y lo abandonaron en un descampado de Moreno. Allí, Rubén Astrada le hizo señas al conductor de un vehículo que lo llevó hasta una remisería, donde abordó otro automóvil con el que llegó a la casa de su cuñado, en Villa Adelina.
Cuando tres delincuentes regresaron, a la 1.30 de ayer, a la casa de Paraguay al 6400, fueron sorprendidos por la policía. Dos de ellos fueron detenidos, el tercero escapó.
Una hora antes, el juez federal de San Isidro Roberto Marquevich se enteró gracias a su colega de Morón, Norberto Criscuolo, de la fuga de Cirelli. Entonces ordenó el allanamiento de esa finca y con un grupo de 250 policías de la Dirección de Investigaciones y dos helicópteros se saturó la zona para presionar a los secuestradores que, finalmente, liberaron a Astrada.





