
Lombardo, enojado por la denuncia
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"La Casa Cuna es un edificio de 200 años y no se le están cayendo los techos, como dicen los sátrapas de ese lugar", aseveró ayer a La Nación el secretario de Salud del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Héctor Lombardo.
Los duros términos del funcionario hacían referencia a la denuncia del presidente de la Asociación de Médicos del hospital Pedro Elizalde, ex Casa Cuna, José Luis Dibeto, que aseguró ayer a la prensa que el 80 por ciento del edificio está en malas condiciones y corre peligro de derrumbarse.
Y Lombardo fue más allá: "Es una vergüenza ética que haya publicado eso en los medios. Fue una intención bastarda que creó confusión en la gente -afirmó-. Hay decisión política y el tema no está cajoneado. No entiendo su actitud. Además, filmaron en sectores del hospital que no están habilitados".
Lombardo explicó a La Nación que él fue el autor, en 1994, del proyecto para la remodelación y la reconstrucción de la Casa Cuna.
-¿Y qué pasó desde entonces?
-El gobierno anterior, de Jorge Domínguez, llamó a concurso pero la dejó sin adjudicación. Hubo ofertas muy dispares porque el llamado a licitación fue muy confuso. Y, como si esto fuera poco, éste incluía el crédito.
Según dijo Lombardo, la licitación debió anularse porque "los pliegos estaban mal hechos. El de la parte edilicia ya está terminado y se está diseñando el de la aparatología".
Tal como prevé el secretario de Salud porteño, la nueva licitación estará lista en un mes y medio.
-¿Cuándo estarán en marcha las obras?
-Depende del proceso licitatorio que está de acuerdo con las normas del Estado.
-¿Tiene alguna estimación?
-Supongo que en dos años las obras estarán terminadas.
-¿Qué pasará mientras tanto?
-Se le hará el mantenimiento necesario.





