
Los aperos de colección, furor entre los visitantes
Fue la actividad más convocante de ayer
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El Concurso Nacional de Aperos, en el picadero central, resultó un convocante viaje al pasado por lo mejor de la tradición campera. Desde las 9, y durante toda la tarde, la gente se agolpó en las tribunas y festejó el desfile de nueve conjuntos gauchos y 108 caballos, ataviados con sus mejores galas y según la usanza de diversos puntos del país en épocas remotas.
Fue la atracción indiscutida ayer en la 123a. Exposición Rural de Palermo, seguida con entusiasmo por centenares de familias, consustanciadas con lo mejor y más representativo de la tradición gaucha.
El espectáculo resultó hipnótico y el público encomió la ornamentación refulgente de plata, oro, marfil, jade y otros materiales exquisitamente labrados o trabajados que "vestían" a los caballos. Todas eran piezas de colección, cuidadas y preservadas por más de dos siglos por anónimos guardianes de nuestra tradición.
Según los entendidos, se mostraron frenos, estribos, cabezadas, bastos chapeados, recados, fiadores, ponchos y mantras, cuyo valor se calcula en cientos de miles de pesos.
En el palco central, el presidente de la Sociedad Rural, Hugo Biolcati, flanqueado por Luciano Miguens, su antecesor, aplaudía el paso jactancioso de alazanes, rosillos, tobianos, zainos y tordillos con sus altivos jinetes, todos vestidos "de domingo".
"Evaluamos la coherencia del caballo y el jinete, según categorías como platería, soga y talabartería, ubicadas en determinadas épocas", explicó Eduardo Schipeer, miembro del jurado. Y no se sorprendió por la nutrida convocatoria al evento. "A la gente le fascina ver aperos tradicionales junto al gaucho de otras épocas y localidades", dijo.
Ricardo Gruppo, otro miembro del jurado, explicó: "El apero de colección vale mucho más que el equino. Algunas de las piezas exhibidas son de la época de la Independencia", dijo. Y corrió a premiar a Juan Prado por presentar "el mejor emprendado".
Carolina Santos, de la Capital, siguió el convite junto con sus tres hijos.: "No me lo quería perder. Vine porque me gusta ver las tradiciones de mi país. La gripe A no me lo iba a impedir".




