Los árabes miran a La Meca desde Palermo
El presidente Fernando de la Rúa participará del acto inaugural; la mezquita tiene capacidad para 1700 personas
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El sol del mediodía hace relumbrar la medialuna dorada que remata la cúpula del minarete, desde donde se divisan el Campo Argentino de Polo, el Hipódromo Argentino y el río.
Es rara la sensación de caminar descalzo sobre la mullida alfombra y asomarse por la ventana que mira a La Meca. Aquí, tan cerca del supermercado Jumbo, de Bullrich y Cerviño, en pleno Palermo.
Uno de nuestros anfitriones, el sheik Abdelkadez Ismael, no deja de pasar las cuentas de su subha, especie de rosario que usan los musulmanes practicantes.
La fuente central arroja chorros de agua que se reflejan en los cristales de la torre principal y un obrero que pasa la máquina lustradora por los ricos mosaicos nos saca del ensueño. No estamos en un palacio miliunanochesco , sino en el Centro Islámico Rey Fahd, el complejo cultural musulmán más grande de América latina.
Una colonia numerosa
En un inglés inobjetable, Zamel Abuzinada, director general de Informaciones del Reino de Arabia Saudita, nos explica que la Argentina, con sus 850.000 creyentes, es el tercer país de América en cuanto a su colonia islámica. Lo preceden Brasil, con 15 millones, y los Estados Unidos, con 25 millones. Allí, agrega el enviado real, las fuerzas armadas tienen capellanes musulmanes.
En los edificios, que están vacíos y a los que se les dan los últimos retoques antes de la ceremonia de mañana, se combina la tradicional arquitectura arábiga con el vidriado del estilo occidental moderno. Su tamaño no termina de integrarse con ese espacio abierto y verde de Palermo, a metros de la Avenida del Libertador.
"Este centro es verdaderamente una bendición de Alá para nosotros, porque no teníamos un lugar tan espacioso para reunirnos. En la mezquita de la calle Alberti sólo cabían muy pocos", comenta Ismael.
El diseño corrió por cuenta del afamado arquitecto saudí Zuhair Faiz, quien ha supervisado la construcción de más de dos centenares de templos islámicos en todo el mundo.
Hay 1450 millones de musulmanes en el mundo, repartidos principalmente en las 62 naciones islámicas, y el reino saudí es una suerte de sponsor y financista. Su enorme riqueza petrolera y sus convicciones religiosas lo llevan a impulsar y proteger a sus hermanos allí donde estén.
Las instalaciones de los dos colegios, primario y secundario para varones y mujeres, ya están casi listas. Sólo falta colocar los pizarrones digitales. Sobre ellos, las maestras y los profesores escribirán con el dedo. Adiós a las tizas.
Nos dejan sin aliento los 203 escalones que conducen a lo alto de uno de los dos minaretes. Y nos parecen hormigas los clientes de Jumbo que se divisan a lo lejos empujando sus carros.
El sector de la mezquita, con capacidad para 1700 hombres arrodillados -las mujeres rezan en un sector vecino pero sin comunicación-, es suntuoso, pero funcional. Al lado están los baños con sus piletones para las abluciones, ya que antes de presentarse ante Alá hay que lavarse.
Talal Sultán, representante en el país de la Liga del Mundo Islámico, explica que la norma prescribe cinco rezos o momentos de meditación durante el día, y que deben hacerse siempre mirando a la ciudad santa de La Meca. En Buenos Aires, hacia el río.
Es también gigantesco el salón de reuniones, con instalaciones de sonido y traducción simultánea que hacen pensar que no se ahorró en detalles ni en dinero.
Visita real
Operarios montaban allí los sitiales de honor para el presidente Fernando de la Rúa y para su alteza real el príncipe heredero Abdallah bin Abdulaziz Al Saud, que llegará mañana a la Argentina. El también vicepresidente del consejo de ministros y jefe de la guardia nacional saudita vendrá en representación del Custodio de las Dos Sagradas Mezquitas, el rey Fahd Bin Abdulaziz Al Saud.
De la Rúa asistirá a la ceremonia de inauguración y agasajará, por la noche, al príncipe heredero con una cena en el Palacio San Martín.
El reino de Arabia Saudita es custodio de los dos templos más caros al islam: la mezquita sagrada de Makkah (La Meca) y la mezquita del Profeta en Madinah (Medina).
Sultán hace cuentas con los dedos y dice que anualmente reciben a 3.000.000 de peregrinos de todo el mundo que visitan los sitios sagrados. "Es como organizar un mundial de fútbol todo los años, o aún más complejo", se ufana mientras rescata con entusiasmo la colaboración que José Camilo Cardoso, director general del Registro de Cultos de la cancillería argentina, brinda a las autoridades sauditas.
Al caer la tarde, los obreros dejan de bruñir las molduras doradas y de repasar los enormes ventanales azulados. Religiosos y funcionarios juntan sus manos y sonríen con satisfacción. Ya está todo listo para mañana. Que será un gran día para el islam. Inch«Alla. Dios lo quiere.
El centro en, cifras
Dimensión: sólo la mezquita tiene 33.700 metros cuadrados.
Inversión: la construcción del centro costó más de 20 millones de dólares y la piedra fundamental se colocó el 7 de diciembre de 1998.
La obra: trabajaron 800 obreros en jornadas de 12 horas, todos los días.
Colonia: en la Argentina hay 850.000 musulmanes.
Capacidad: la mezquita tiene espacio para 1700 hombres arrodillados.
Minaretes: son dos y miden 48 metros de altura.
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