
Los autos clásicos tienen su paraíso en San Isidro
Para fanáticos: se inauguró ayer la muestra más importante de coches históricos de la Argentina; hay tiempo hasta mañana.
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En los jardines del hipódromo del Jockey Club de San Isidro, más de 400 autos recuerdan sus días de gloria. Sus seductoras formas deslumbran desde ayer, y hasta mañana, a los visitantes de Auto Clásica 99, la mayor muestra de vehículos históricos de la Argentina.
"Quisimos reunir en un lugar agradable, al aire libre, a los autos más lindos -contó Miguel Devoto, presidente del Club de Automóviles Clásicos (CAC), organizadora del festival-. En esta segunda muestra incorporamos más modelos."
Los vehículos están agrupados por categorías, desde los más antiguos, construidos entre 1919 y 1930, hasta los más recientes (de los años sesenta, setenta y ochenta).
Los modelos participan de un concurso de elegancia. Se premiará mañana, a las 17.30, al rodado más original y mejor conservado. Los candidatos buscarán deslumbrar al jurado desfilando en el circuito del centro del parque. El ganador recibirá, además, la copa La Nación .
Unidades de marcas clásicas, como el Alfa Romeo Giulietta, el Jaguar MK II, el Mercedes 300 SL y el Rolls-Royce Saloon se codean con otros menos conocidos. Es el caso del Messerschuitt, alemán, de 1950, que puede llevar dos pasajeros, uno adelante y otro atrás.
¿Qué diferencia hay entre conducir un vehículo moderno y uno antiguo? "Es simple -contestó Santiago Frasier Aragunde, propietario de un Studebaker Dictadore Touring de 1928-. La misma que entre subirse a un avión y andar a caballo."
El valor del pasado
Frasier Aragunde encontró su Studebaker en 1990, en San Nicolás, enterrado hasta los ejes. "Restaurarlo me llevó nueve años", dijo.
Miguel Angel Politis se esforzó porque su Fiat 501 Speciale de 1919 luciera como en las primeras décadas del siglo. Ricardo Zeziola puso a nuevo un Pronello Ford Halcón de 1969, un diseño de competición de Heriberto Pronello que perteneció al equipo de Turismo Carretera de Ford. Sólo había tres modelos: dos Huayra, que corría Carlos Reutemann, y éste, que piloteaban Carlos Pascualini y Jorge Ternengo.
En el centro del predio está el stand de La Nación . Quienes se acerquen podrán descubrir dos camiones que se utilizaban para el reparto de ejemplares en las primeras décadas del siglo.
Un International verde inglés de 1935 perteneció a la flota de La Nación y prestó servicios hasta 1978. El otro, un Ford rojo, del mismo año, es de la Sociedad de Distribuidores de Diarios y Revistas (Sddra). Dos canillitas desafiarán a los visitantes a un partido de tatetí. Quienes ganen recibirán una enciclopedia de "La historia del automovilismo deportivo".
Y se propone un desafío: elegir el coche del siglo. Los resultados se darán a conocer el viernes próximo, en el suplemento Autos.
Auto Clásica 99 se podrá visitar hoy y mañana, entre las 10 y las 20. El ingreso es por la esquina de Santa Fe y Unidad Nacional y la entrada cuesta 7 pesos (los menores de 11 años entran gratis). El estacionamiento es de 5 pesos.
Apostillas
El empresario Gregorio Goyo Pérez Companc expone 20 autos, entre ellos, el Ford Cobra 427 de 1966 con el que corrió las Mil Millas Sport, en octubre, en la Patagonia; el Ford K de 1906 con el que participó en la Recoleta-Tigre, y la única Ferrari F50 de 1998.
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Entre las motos, se exponen una Peugeot francesa, de 1911; una Harley-Davidson con sidecar de 1918 y una Homero Militar Plegable italiana de 1910.
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