
Encontrá las guías de servicio con tips de los expertos sobre cómo actuar frente a problemas cotidianos: Adicciones, violencia, abuso, tecnología, depresión, suicidio, apuestas online, bullying, transtornos de la conducta alimentaria y más.

¿Sos una de esas personas que no se siente cómoda al estar en una fiesta llena de gente y prefieres juntarte con unos cuantos amigos para conversar? No tenés por qué sentirte avergonzado de ello, ya que existen una explicación en la psicología. Los expertos consideran que no se trata de una falta de sociabilidad; al contrario, existen otras respuestas más profundas.
Seguramente te sientas identificado con esta situación. No te agrada estar en espacios donde se encuentra una gran cantidad de personas, a excepción de conciertos de tus artistas favoritos. Por lo tanto, si te proponen una reunión con unos cuantos amigos o asistir una fiesta con gran cantidad de personas, te orientarás por la primera opción.
En un primer momento, se puede interpretar como que sos alguien aburrido o que no cuenta con buenas habilidades sociales, pero no necesariamente significa eso. Distintos investigadores de la salud mental realizaron estudios para comprender este comportamiento, obteniendo resultados interesantes.

Un artículo relacionado a la psicología considera que las personas que presentan este hábito son selectivos y radicales en sus decisiones con aquellos que pretenden considerar amigos. No tienen dificultades para eliminar a hombres o mujeres que no suman nada positivo en sus vidas.
Esto puedo revelar un rasgo de introversión. Habitualmente se percibe como algo negativo cuando la realidad es distinta. Para Psychology Today, estas personas no temen ni rechazan a los demás; al contrario, pueden contar con buenas habilidades comunicativas, pero en entornos tranquilos, más acorde a sus sistemas nerviosos.
“El cerebro de los introvertidos no reacciona con intensidad al ver rostros humanos desconocidos; en tales situaciones, producen menos dopamina”, se lee en dicho portal.

Otros estudios señalan que la preferencia por reuniones íntimas suele evidenciar que el individuo intenta protegerse emocionalmente ante interacciones desconocidas y pretende demostrar autonomía; es decir, no intenta agradar a todos.
También se puede concluir que estos seres humanos tienen una gran afinidad por los vínculos profundos. No se sienten cómodos al hablar con otras personas; al contrario, prefieren dialogar con amigos o familiares que les brindan tranquilidad y seguridad.




