Los hombres argentinos ahora modernizan su estilo de vestir
Siguen las tendencias internacionales y se animan al color y a los cortes entallados
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Que un hombre se vista con una camisa multicolor, pero bien multicolor, una corbata con dibujos búlgaros en tonos fuertes y un saco príncipe de Gales ahora no es raro. El rosa subido y los tonos cítricos dejaron de ser privativos de las mujeres, al igual que los estampados liberty, por ejemplo. Ellos pueden usar ropa más entallada sin problemas y jugar con combinaciones contrastantes. Y estos hombres son hombres. Simplemente, se animan y se arriesgan sin prejuicios.
Basta mirar los catálogos de las últimas colecciones de firmas como Polo Ralph Lauren y Lacoste, o las gráficas de marcas nacionales como Giesso, Félix, Bensimon, o ir directo al grano: a Palermo, una zona donde hay cada vez más propuestas de diseño masculino, y de vanguardia. Mercer, Riccardi, Six Feet, Rêve, Airborn, Deberser, La Toscana y Agenda, entre otras. Pero no necesariamente hay que ir a un reducto. Ahora, las firmas consideradas clásicas o formales incluyen cada vez más propuestas descontracturadas y full color.
¿Y por qué no? Una pregunta que más que un cuestionamiento es una invitación que aceptan muchos.
Según Ana María Giesso, dueña de una firma tradicional en ropa masculina (y tradicional ya no es sinónimo de clásico o antiguo): "Los hombres ya no son los de antes. Hoy se visten a todo color y no necesariamente son muy jóvenes. Más bien, son cancheros y actuales. Cuestión de estilo".
Y agrega: "La campera se convirtió en un artículo deportivo y fue reemplazada por sacos desestructurados de lino o cloqué, sin forro, por ejemplo, que van con un jeans o un capri de gabardina. Las camisas van mejor afuera del pantalón y con media cartera (la abotonadura), tipo túnica. También se ven bien las remeras de cuello base con un saco liviano o hasta rayado arriba. La ojota o sandalia, de cuero, por supuesto, es algo común, no sólo para la playa sino para salir de noche en plena ciudad".
Polo Ralph Lauren pasa por una primavera tan inédita como especial. Sugiere un "full color impresionante en una propuesta más desestructurada y sport", asegura Roberto Devorik, managing director de América del Sur, y detalla: "La colección incluye 70 colores de remeras, suéteres de cashmere con 74 tonos y hasta 260 fantasías en corbatas; sólo de búlgaros ofrecemos 60 dibujos y además tenemos 120 rayados distintos. Para los modernos que no quieren tanto color, hay diseños no menos vanguardistas, con siluetas más entalladas, cuellos cortos y corbatas finitas, por ejemplo. Un dandy de los años 60, que hoy puede vestir como Sean Connery o un Hugh Grant, Tom Cruise o John Penn. Y este look también incluye a un Leo Sbaraglia o José Meolans, por mencionar algunos tipos de estilo". Sí: los argentinos son en la moda cada vez más cosmopolitas.
Para Federico Alvarez Castillo, dueño de Etiqueta Negra, el hombre se permite vestir con cualquier cosa y eso incluye un mix de colores y texturas. "Vale todo. Aunque no me gusta andar de moda. No creo en la tendencia sino en la comodidad y el gusto personal. Si para algunos eso incluye el color, bienvenido. Para mí, el negro es un clásico vigente, un fuerte, no menos que el blanco, los tonos naturales y tierra. Más que el color, pongo el acento en los géneros y el calce perfecto." Y su marca no se priva de entalles y texturas que alguna vez fueron patrimonio exclusivo del ropero femenino.
Gran salto
"Hay más gente que se anima que marcas que proponen." Lo asegura Martín Egozcue, creador de Félix y Bensimon, dos marcas que actualizaron el mercado. El empresario y creativo sostiene que en los últimos 6 o 7 años hubo una gran evolución: de propuestas circunscriptas a la camisa, jeans, caqui o cargo, como mucho, a otras desestructuradas y libres para incluir más color, estampados y cortes.
"Hoy, el argentino se produce tanto como la mujer. Usa un color, que hasta no hace tanto se consideraba sólo femenino, el rosa, y se anima a las estampas con flores. Acepta calces más ajustados, talles más chicos y remeras cortas, como los que sugiere Félix. Todo para un hombre que se juega y arriesga, que no se conforma con básicos. No depende de su edad, sino de su actitud, de quién es, cómo quiere ser y cómo desea presentarse."
Las arrugas ya no son mal vistas, en géneros como el lino. Las terminaciones o tratamientos de telas, cortes láser o gastados, bien vintage, volvieron, como el denim en todas sus versiones. Fabián Venturino, dueño de las marcas Mercer y Balthazar, incluye algunas de estas tendencias. Opina: "El hombre actual no se limita a la hora de vestir. Acepta un look desestructurado. Hasta las firmas más clásicas se distienden con algún detalle que siempre incluye color". Sí, se distienden, como cada vez más argentinos comunes y corrientes que no le tienen miedo al cambio.
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