Los policías que eran ladrones
Alertados por la alarma de un comercio, siete efectivos llegaron al lugar, lo desvalijaron y huyeron.
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CORDOBA.- Atónito, Walter Díaz observó cómo los policías que llegaron -alertados por el sonido de una alarma- para impedir el robo de una tienda de ropa, aprovechando la ausencia del propietario del comercio, desvalijaban el negocio.
"Cuando sonó la alarma salimos del pool para ver qué pasaba. Llegaron como seis patrulleros, y en eso veo que un policía rompe el vidrio del negocio, prende la luz y empieza a cargar ropa en el móvil 2366", cuenta Díaz, que presenció el robo ocurrido en la madrugada del viernes último en el barrio Jardín.
El hombre, que tiene una carnicería a dos cuadras de la tienda saqueada, intentó detener a los policías preguntándoles con qué autorización se llevaban la mercadería, pero sólo se ganó unas cuantas amenazas e insultos.
Cuando el propietario del negocio asaltado, Pablo Vacanti, llegó al lugar y se enteró por su vecino de lo ocurrido, también quiso averiguar, pero sin demasiada suerte.
El hecho consumado
"Me enteré por una llamada telefónica de un vecino, pasadas las 3.30 de la mañana, y me encontré con el hecho consumado. Luego se me acercó un comerciante de la zona y me dijo que habían cargado en los móviles la ropa de mi negocio. Entonces se inició una discusión entre la policía y este testigo, ante lo cual yo traté de apaciguar los ánimos porque lo único que me interesaba era recuperar la mercadería", contó Vacanti.
Para evitarse más problemas, los efectivos abrieron el baúl del automóvil y le devolvieron a Vacanti un bolso negro y un maniquí gris que ellos mismos habían sacado de la tienda. Sin embargo, el comerciante dijo que esa mercadería era sólo un tercio del faltante registrado en su negocio.
Al día siguiente, Vacanti y Díaz denunciaron lo ocurrido ante Asuntos Internos de la policía provincial, pero no se registró ninguna novedad hasta ayer, cuando el episodio tomó estado público a través de la prensa local.
Durante la mañana, el jefe de la fuerza, Máximo Lascano, convocó a una conferencia de prensa para anunciar que "los cuatro o cinco hombres involucrados en este lamentable episodio fueron pasados a situación pasiva".
Sin embargo, durante la tarde, la fiscal Liliana Sánchez imputó por robo a nueve efectivos: el oficial principal Carlos Fernández, el oficial subinspector Oscar Lazarte, el sargento Daniel Riolfi, los cabos Aldo Magiora, Mario Grasso, Eduardo Cuello y Víctor Petrocelli, y los agentes Cristian Rodríguez y Adrián Mansilla.
Según el propio Lascano, "ninguno de ellos registraba mayores problemas" de disciplina o de inconducta en sus legajos. Ahora, se anticipó, ninguno de los imputados podrá volver a integrar la fuerza.
Ante el repudio que generó la noticia en esta provincia, Lascano le pidió disculpas públicamente a Vacanti y le ofreció a Díaz su protección personal.
"Lo felicito porque se quejó y quiero darle la garantía que debe tener todo ciudadano que denuncia un acto de corrupción", dijo el comisario. "Si ese hombre ha sido amenazado -agregó-, va a recibir mi protección."
Amenazas
Cuando Díaz intentó impedir que los policías desvalijaran el negocio, éstos replicaron: "¿Quién sos vos para venir a meterte? Te vamos a llevar a la jefatura y te vamos a c... a puñetes".
El solidario vecino contó que los efectivos también lo amenazaron con llevarlo detenido "por el artículo 86 (merodeo)" y con que "alguien" asaltaría su negocio, por lo que esa noche, después del episodio, durmió en su carnicería, arriba del freezer.
Los nueve policías, que fueron desvinculados de la fuerza y que además tendrán que atenerse al fallo judicial, creyeron que esa noche podían actuar con total impunidad.
La alarma del negocio había sonado porque un niño de 11 años rompió el vidrio para robar unas prendas de la vidriera.
Ellos agrandaron el hueco y entraron tranquilos, sin imaginar que un carnicero del barrio, lleno de impotencia y valentía, pondría al descubierto la delincuencia policial. Pero las cosas les salieron mal, y ya es demasiado tarde para arrepentimientos.





