
Maradona está más grave de lo pensado
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PUNTA DEL ESTE (De un enviado especial).- El estado de salud de Diego Armando Maradona es más grave del que transmitieron sus allegados. El ex futbolista, que permanecerá internado al menos una semana más, presenta una patología cardíaca severa y dificultades psicomotrices, aunque no se le detectó lesión cerebral alguna.
Así lo confirmó su médico de cabecera, Alfredo Cahe, quien aseguró que Diego corrió peligro de muerte, y no descartó que pueda sufrir alguna secuela por esta afección. El profesional dijo que el consumo de drogas de Maradona se "había vuelto más frecuente" y deseó que "Dios y la medicina nos acompañen".
Maradona corrió riesgo de muerte
Lo afirmó el médico que siempre lo atiende, Diego sufre temblores musculares y está delicado.
PUNTA DEL ESTE.- La noticia del repetido abuso de drogas por parte de Diego Maradona conmovió a todos, pero mucho más impactaron ayer los nuevos detalles sobre su estado de salud, que es muy delicado. Maradona padece una patología cardíaca severa y problemas psicomotores, aunque no se le detectó lesión cerebral alguna.
A pesar de que sus allegados intentaron en todo momento minimizar la gravedad del estado del máximo ídolo que tuvo el fútbol argentino, Maradona corrió peligro de muerte, deberá seguir internado por varios días más y todavía no se descarta la posibilidad de que le queden secuelas, tras el grave cuadro que lo llevó a la sala de terapia intensiva del sanatorio Cantegril.
"¡Que Dios y la medicina nos acompañen!", dijo su médico de cabecera, Alfredo Cahe, quien voló ayer por la mañana hacia aquí junto al doctor Federico Benetti, para prestar apoyatura a los médicos uruguayos. Es más, también ha sido convocado el doctor Alberto Alvarez, un prestigioso cardiocirujano argentino.
El partido que Maradona se encuentra jugando en la clínica se ha convertido en el más duro de su historia y, de salir airoso, como acostumbró hacerlo en todos los estadios de fútbol del mundo, aún tiene por delante seguir enfrentando rivalidades que le esperan en el áspero campeonato de su vida.
Esto es, los riesgos físicos que van más allá de aquellas clásicas contracturas, esguinces o tirones musculares. Aquí, el desgarro es mucho más grande y no es por haberle entrado mal a una pelota, cosa que él difícilmente hubiera hecho, sino por haber seguido el macabro juego que más allá de la gramilla le propuso la cocaína. Rival demasiado desigual como para ponerse a jugar.
Ayer, todas las personas que conforman su entorno por fin entraron en razón y se dieron cuenta de que la cosa no era tan fácil como ellos se autoconvencían e intentaban convencer a otros. Cuando arribó el doctor Cahe y los situó en el plano correcto, hasta el frío y hábil declarante Guillermo Cóppola cambió el gesto y el discurso: "Nosotros creíamos que el asunto andaba bien y ahora nos dimos cuenta de que el cuadro que se presenta no es tan bueno".
Cóppola concluyó con una reflexión metafórica, pensando en el futuro de su representado: "Diego usó pantalones cortos muchos años, pero es hora de que se ponga los largos".
Momentos antes, Cahe había dicho lo que nadie del grupo de Diego: "Antes Maradona era un adicto esporádico. Ultimamente comenzó a utilizar la cocaína con frecuencia".
Un estado de cuidado
El facultativo tomó todo el tiempo necesario para explicar el cuadro de salud de Diego: "Estamos, sin duda alguna, ante algo muy delicado y de sumo cuidado. Actualmente se le está suministrando por vía endovenosa una solución fisiológica hidratante, aunque también puede tomar cosas por vía oral. Comprobamos que no está dañado el cerebro, ni el corazón, pero su estado determina que realicemos una reevaluación".
Cuando se le preguntó si le podría quedar algún tipo de secuela, fue también muy franco: "Esperemos que no", contestó Cahe. El parte del facultativo uruguayo, Frank Torres, decía que "la patología cardíaca de fondo ya está en tratamiento y sólo podrá ser estudiada en profundidad una vez compensado el cuadro psicomotor".
Alfredo Cahe se encargó de explicar este aspecto: "Se trata de un temblor muscular y de un cuadro de agitación nerviosa". Luego avanzó con otros pormenores: "Maradona está sedado y se le van a practicar otros ecocardiogramas. El no presenta síndrome de abstinencia por la cocaína, menos aun con los depresores que se le están suministrando".
El médico de cabecera del crack volvió a nombrar al "Señor" cuando habló del futuro de Diego: "Dios mediante, confiamos en que se va a recuperar, pero por lo menos deberá estar internado una semana más y mi idea es que esté aislado de mucha gente. Después de que supere esta etapa, veremos qué hacer en cuanto a su adicción. El hizo varios tratamientos cortos, pero ninguno dio resultado. Creo que allí nos equivocamos todos, porque debimos intentar rehabilitaciones más largas y efectivas".
Cahe aseguró que Diego no está apto para declarar ante la Justicia y recordó que si bien en dos oportunidades estuvo mal, jamás presentó la arritmia de esta vez. En cuanto al cuadro hipertensivo, destacó que se puede producir por múltiples factores, aunque el consumo de cocaína también influye. "Creo -dijo sin esquivar la realidad del enfermo- que está fuera de peligro y espero que no surjan complicaciones. Ayer mostró una mejoría y su estado es estacionario."
El médico, que conoce la historia clínica de Diego en profundidad, dejó de lado su especialidad y se fue al plano social: "Los argentinos tenemos una mala costumbre, la de destruir a nuestros ídolos. Yo lo viví con Carlos Monzón y de joven lo recuerdo con Gatica. Maradona es el único ídolo que tenemos. Muchos se han acostumbrado a decir que es un drogadicto, a criticarle el entorno o a ver a Cóppola como un monje negro, y yo les aseguro que Guillermo fue quien no lo vio bien y actuó enseguida".
El facultativo destacó la actuación de sus colegas uruguayos y puso el punto justo sobre la salud del astro de Boca Juniors, del Nápoles y de tantos otros clubes. Fue una de las primeras personas que llamó a la realidad cuando, quizá por expresiones de deseo o de cariño, muchos hablan con la sinrazón, como el director técnico de San Lorenzo de Almagro, Oscar Ruggeri, quien mencionó la idea de facilitarle el regreso al fútbol a un hombre que está luchando para regresar con normalidad a la vida cotidiana.
Las horas, los días, el tiempo, la medicina, el cuerpo herido del campeón y, como dijo el médico, Dios -Maradona es creyente- nos dirán en el futuro cómo terminará esta historia.
Se augura y se espera que concluya bien, mucho más allá de la salida de Diego del Cantegril, con un triunfo definitivo en el estadio que le propone la droga y de visitante.





