Marou Rivero, la chica lunar
La socióloga y bloguera es amante de la moda, el cine y la música; una influencer siempre alegre que canaliza su creatividad en el collage y su energía, en el deporte
1 minuto de lectura'

Movediza como pocas, Marou viaja mucho por trabajo, pero al final del día quiere llegar a su casa, al hogar que comparte con su novio y es su guarida ideal. De los programas hogareños, las películas se ven a toda hora, aunque al momento de salir, la predilección es el brunch. “Es nuestra comida favorita cuando nos levantamos tarde”, cuenta. Y en plan social, suelen recibir amigos para aprovechar la parrilla, y entre semana las salidas suelen girar en torno a bares, restaurantes y eventos.
El clan Rivero ocupa un lugar inmenso en su corazón. “Cuando estamos los cuatro en una misma ciudad, nos divertimos mucho haciendo cosas que son de familia normal”. Por ejemplo, reunirse alrededor de una rica comida y charlar de lo lindo. “Estamos todos muy al tanto de lo que hace el otro, opinamos y nos ayudamos”, cuenta entre orgullosa y emocionada. “Son padres cancheros, se unen a todos los planes y se animan a hacer cosas que están más cercanas a nosotras que al rol de padres”, agradece.
No se dejen engañar: la chica lunar (tal como ella misma se autodenominó) también disfruta de la soledad. En el verano le tocaron cuatro días en Buenos Aires sin novio, amigas, trabajo ni familia, y los atesora como los más liberadores. Se dedicó a entrenar, andar en bici y visitar muestras. “Hay días en que una necesita estar sola”, afirma, y cuenta que encontró en la técnica del collage la mejor manera de materializar las ideas de su mente creativa. Recortar, recolectar materiales y customizar prendas forman parte de ese universo terapéutico. Su lado audiovisual también se manifiesta en su pasión por el cine y las muestras de arte. Concentrarse en un libro le cuesta un poco más, pero igualmente se pone metas de lectura porque considera la palabra una oportunidad para salir de la literalidad y sumergirse en la fantasía.
“Me gustan mucho los conceptos descontracturados, el Konex es el símbolo de lo que disfruto”, cuenta sobre su amor por propuestas como el cine al aire libre, la música desde una perspectiva grupal y los contenidos teatrales. Y, por supuesto, los recitales. “Nada nunca va a poder suplantar la música en vivo, no se puede piratear”, concluye, convencida.
Ping Pong
¿Ropa ideal de entrecasa? Vestido mata todo.
¿Emoticón más usado? Últimamente estoy muy con el rayo como primera respuesta para todo.
¿Algo que no puede faltar en tu cartera? Si llevo cartera, no puede faltar teléfono. Si no llevo cartera, puede que no lleve teléfono. Si no voy a trabajar, intento no llevarlo. Es algo nuevo que estoy probando, más que nada para relajarme y disfrutar, no porque sea obsesiva.
¿Algo que te da placer? El helado: me da placer, me pone de buen humor y me alegra el día. Además, ¡es tan fácil! Vas a cualquier heladería y te pedís uno, si es de barrio, mejor. Siempre es de menta granizada y lo que quiera en el momento… Ahora estoy con el chocolate con almendras.
¿Algo que te molesta? Una cosa que me irrita de mí misma es que no hago double-check de la información. Salgo muy convencida de que voy a un lugar y al final no era ahí. Es que soy re distraída y confío en lo que leo, que siempre mezclo o doy por sentado. Es el único habito mío que me genera incomodidad.
¿Un recuerdo lindo de tu infancia? Tengo millones porque tuve una infancia muy feliz. Un recuerdo que en ese momento no disfruté pero que hoy me hace morir de risa porque refleja mi personalidad es cuando fui Reina de la Primavera en Recreo (Catamarca). El día antes me corté la frente y me tuve que subir al escenario con una venda en la cara. Veo la foto y estoy ahí sonriendo y es genial. Así son las experiencias: vividas, disfrutadas. No existe la perfección.
¿Que harías si te ganaras la lotería? Es algo que pienso, por lo menos, una vez por año. Pienso en la estabilidad para todos los que me rodean. Y después… viajaría por todo el mundo viviendo experiencias puntuales, como ir a Japón nada más que para ver florecer los cerezos o ir a Berlín solamente para ver la muestra de Bowie.
¿Tu personaje de película preferido? Por lo estético, Margot Tenenbaum (de Los excéntricos Tenenbaum). Y por la personalidad, Don Gregorio, el profesor de La lengua de las mariposas. Tiene una forma de enseñanza increíble y un modo de ser mucho más conectado con lo vivencial que con el libro y el mandato.
1Guardapolvos “térmicos” y visitas de pingüinos: así se estudia en la escuela más austral de la Argentina y del mundo
- 2
Seis cuadras de Berisso, entre el abandono y la memoria: el plan para recuperar el “km. 0 del peronismo”
3“Milagro”: revolucionó la educación de un pueblo, llegó al Ministerio y su receta es referencia en toda América Latina
4Video: así fue el feroz temporal que azotó Tucumán y causó inundaciones, rutas cortadas y suspensión de clases





