
Matan a una argentina en Los Angeles
Su cadáver maltratado apareció en un descampado del condado de Orange; presumen que se la habían llevado en un auto
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WASHINGTON.- Ornella Andrea Murúa Maccari, una joven cordobesa de 18 años, llamó a su madre el jueves último a las 23.30 cuando terminó de trabajar en un local de Burger King en el condado de Downey, California, y le pidió que no la fuera a buscar porque quería caminar hasta su casa y disfrutar de la luna llena. Nunca llegó.
En el trayecto fue obligada a subir a un auto y desapareció. Horas después fue encontrada asesinada en un descampado en el condado de Orange.
"Era una niña hermosa, que no andaba en cosas malas. Venía caminando, mirando la luna, y algún maldito la mató", dijo desde Downey a LA NACION Gabriel Ramallo, pareja de la madre de Ornella, cuyo asesinato ha conmocionado al condado, situado en el sur de Los Angeles.
Ornella Murúa Maccari había llegado hacía un año y cuatro meses a los Estados Unidos junto con su madre, Carmen Ana Maccari, y su padrastro, Ramallo, en busca de un mejor horizonte. Su esperanza era ir a la Universidad, para lo cual estaba estudiando inglés y mientras trabajaba en un local de Burger King, el último lugar en el que estuvo antes de ser asesinada.
Llamada a la madre
Cuando terminó de trabajar, Ornella llamó a su madre y le dijo que iba a caminar las seis cuadras que separan su casa del local de comidas, situado en Paramount Boulevard e Imperial Highway. Al ver que pasaba el tiempo y no llegaba y no respondía las llamadas a su celular, los padres decidieron llamar a la policía. Habían pasado 15 minutos desde la última vez que habían hablado por teléfono.
La sospecha de un secuestro hizo que la policía de Downey diera cuenta de inmediato al FBI, que comenzó la investigación y la búsqueda.
Después de diez horas de investigación y rastrillaje, y siguiendo la señal del teléfono celular de Ornella, la policía localizó el cuerpo de la joven asesinada en un descampado lleno de malezas, cerca de Brea Canyon Road y la autopista 57, la Orange Freeway, a 35 kilómetros al sur de donde había sido secuestrada.
El cuerpo estaba a unos 200 metros de una antena desde la cual la policía rastreó la señal del teléfono celular de la joven asesinada.
"Hay sospechosos y los están buscando intensamente con más de 60 efectivos en un operativo impresionante. Testigos del hecho dijeron a la policía que habían visto algo", dijo Ramallo desde su oficina, donde desarrolla su profesión de ingeniero en informática. "Viste qué hermosa es", dijo cuando el cronista le confirmó que ya tenía su fotografía.
Varias pistas
"Es un homicidio, obvio", dijo Jim Amormino, vocero de la oficina del sheriff del condado de Orange, a cargo de la investigación, que dejó traslucir que trabajan sobre varias pistas.
"El asesino no hizo ningún esfuerzo para ocultar el cuerpo", agregó. "Había malezas muy altas en el descampado, pero ella estaba en una zona plana", destacó el funcionario policial.
A partir de que el caso fue caratulado como homicidio, el FBI se retiró de la investigación, pues no era un delito federal, por lo que ahora el caso está en manos de las policías de los condados de Orange y de Downey.
La ropa de la joven asesinada estaba desarreglada, pero a primera vista no se encontraron signos de disparos de arma de fuego o cortes de arma blanca.
Ramallo señaló que si bien aún no se conocen los resultados de la autopsia había indicios de que Ornella no fue violada.
Los investigadores no han determinado aún si ella fue asesinada en el lugar donde se encontró su cuerpo o en otro sitio y luego trasladada hasta el citado espacio verde.
El consulado argentino en Los Angeles se puso en contacto con la familia de Ornella después de que un allegado se comunicó con la delegación, sostuvo a LA NACION el cónsul general adjunto, Raúl Guastavino.
Ramallo dijo que una vez que se autorice a trasladar el cuerpo regresarán a la Argentina "para llevar los restos de Ornella y enterrarlos en el lugar en el que nació".
Una vez que ello ocurra, expresó, él y la madre de la joven asesinada, Carmen Ana Maccari, regresarán a California a seguir el caso para que se esclarezca. "Hasta que no veamos ejecutado al culpable no vamos a parar", dijo el ingeniero cordobés, a pesar de decir que él siempre estuvo en contra de la pena de muerte.
La condena a muerte es la pena máxima que se aplica en el distrito donde ocurrió el crimen.
El recuerdo de Pelosso
En febrero de 1999, conmovió al país el crimen de otra ciudadana cordobesa en el Estado de California, Estados Unidos. La joven Silvina Pelosso, que tenía entonces 16 años, había volado de vacaciones a Eureka, en el norte californiano.
Allí la recibió la familia Sund. El 12 de febrero, Silvina partió junto con Carole Sund, de 43 años, y su hija Julie, de 15, rumbo al Parque Nacional Yosemite, para visitarlo.
Se las vio por última vez con vida el 15 del mismo mes, en el motel Cedar Lodge, situado cerca de una de las puertas de ingreso en el parque. Las tres mujeres debían reencontrarse con el padre de Julie en el aeropuerto de San Francisco el 17. Nunca llegaron. El hombre dio aviso a la policía.
Y comenzó la búsqueda de las desaparecidas, que se prolongó durante un mes. El 18 de marzo apareció quemado, en un camino rural, el auto alquilado por las víctimas para moverse. En el baúl hallaron los cuerpos carbonizados de Silvina y de Carole. El cadáver de Julie fue encontrado después, a 50 km de distancia.
En julio del mismo año otros restos aparecieron en el parque Yosemite. Pertenecían a la norteamericana Joie Armstrong, de 26 años, que trabajaba como guía del parque.
Por este crimen fue arrestado Carl Stayner, de 41 años, conserje del motel donde habían estado alojadas Pelosso y las Sund. Tras su detención y procesamiento Stayner confesó que también había matado a las tres turistas, por lo que se lo condenó a cadena perpetua.
Cuenta solidaria
- Para poder costear los gastos de los abogados y del traslado del cuerpo de Ornella Andrea Murúa Maccari a la Argentina, su madre, Carmen Maccari, abrió una cuenta bancaria en el Wells Fargo Bank, con el número 6222211440 ; "esto lo hacemos para que todos aquellos que quieran ayudarnos nos puedan ofrecer una donación para seguir luchando para que se esclarezca esta horrible muerte", señaló Gabriel Ramallo.





