
Matan al custodio de un testigo
Asesinaron al policía que protegía a la hija de Ricardo Manselle; su testimonio fue importante para incriminar a Yabrán
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El caso Cabezas puede enturbiarse nuevamente por un episodio que podría pasar por un hecho policial, pero que despierta sospechas: el asesinato del custodio de la hija de uno de los principales testigos de la causa.
Se trata del homicidio del cabo primero de la Policía Federal Oscar Alberto Villalba, responsable de la seguridad de la hija de Ricardo Manselle, uno de los dueños del restaurante Mc Papas.
El episodio genera inquietud al recordar sólo dos antecedentes ocurridos este año: el robo de las armas a la custodia del gobernador Eduardo Duhalde y el tiroteo en el que murió uno de los policías que protegía a la hija del mandatario.
Hace un año, Manselle declaró ante el juez José Luis Macchi haber visto en el mismo lugar, su local Mc Papas, aunque en distintos días, diversas reuniones entre Alfredo Yabrán y el responsable de su custodia, Gregorio Ríos, y entre éste y los ex policías Gustavo Prellezo y Aníbal Luna. Prellezo está procesado con prisión preventiva por el homicidio de José Luis Cabezas; Luna también está preso por el mismo caso.
Según un comunicado de la Policía Federal, Villalba fue asesinado anteayer, cuando estaba, vestido de civil, en una pizzería situada en la esquina de Pacífico Rodríguez e Ituzaingó en Villa Ballester, donde el policía había ido para hablar por teléfono.
El comunicado no dice qué tarea estaba cumpliendo Villalba ni que a 20 metros del local quedaron los otros dos agentes que lo acompañaban en la custodia de la hija del testigo del caso Cabezas, que estaba de visita en la casa de unos parientes.
En ese momento irrumpieron en la pizzería cuatro hombres jóvenes, armados con pistolas 9 milímetros. Uno de ellos comenzó a revisar al suboficial y al advertir "que se trataba de un policía comenzó a golpearlo".
Otro de los asaltantes también lo golpeó y se escucharon cuatro disparos y los gritos de "Mátenlo, mátenlo", según relató a la policía el propietario de la pizzería Don Otto.
Luego, los desconocidos sacaron al policía del negocio y en la vereda le volvieron a disparar. Fueron cuatro tiros, dos en la cabeza y dos en pecho del agente.
Luego de asesinar al policía, los cuatro delincuentes huyeron en una Trafic blanca. Hasta anoche, la policía no logró encontrar el vehículo ni pudo dar con los sospechosos. De acuerdo con el relato de los testigos, dos de los malvivientes eran de cabello rubio y ojos verdes, tenían pelo corto y vestían ropa informal.
Al ser consultado por La Nación , Manselle dijo:"Estoy muy preocupado. No sé si fue casualidad o causalidad. Habría que investigar a fondo para tratar de establecer si se trató de un robo común o hubo un mensaje. No sé qué pensar".
El atentado contra el policía que cuidaba a la hija de Manselle se produjo un mes después de que el gobernador Eduardo Duhalde manifestó que se debía investigar las actividades de los ex custodios de Yabrán.
Atentados sospechosos
Otros dos hechos delictivos ocurridos durante la investigación del caso Cabezas, y que en principio fueron calificados como "robos comunes", generaron sospechas por tener como blanco a la custodia del gobernador Duhalde.
El primero de ellos ocurrió el 8 de febrero último, en plena temporada veraniega, cuando el equipo de seguridad que el gobernador tiene en Pinamar fue víctima de un robo de curiosas características.
Los delincuentes ingresaron en la casa que ocupaban los custodios del mandatario en esa ciudad balnearia y, mientras éstos dormían, les sustrajeron tres armas de guerra y cuatro cargadores.
Los efectivos sólo se dieron cuenta del hurto cuando despertaron, algunas horas más tarde. A raíz de lo ocurrido la policía bonaerense les inició un sumario y decretó su pase a disponibilidad. Pese al impresionante operativo que se montó para buscar a los ladrones, sólo se encontró una de las armas robadas, un fusil FAL. Este hecho fue interpretado por algunas fuentes cercanas a la policía bonaerense como una "muestra de impunidad" dirigida hacia Duhalde. Unos meses más tarde, el 6 de mayo último, otro hecho similar se cobró la vida de uno de los custodios del mandatario.
Alrededor de las 21.45, dos efectivos se enfrentaron con dos delincuentes que habrían pretendido robarles el auto en el que aguardaban a una de las hijas del gobernador, frente a la casa de su abuela paterna, en Lomas de Zamora. Los policías fueron heridos y uno de ellos falleció unas horas más tarde.
Este hecho, al igual que el anterior, fue calificado por el mandatario como un "robo común", aunque con el correr de los días no descartó que el ataque hubiera sido un "mensaje".
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