
Matan al dueño de un desarmadero mendocino
La víctima era un ciudadano chileno
1 minuto de lectura'
MENDOZA.- El dueño de un desarmadero de autos fue encontrado muerto ayer y la policía no descarta que el hecho tenga relación con el comercio ilegal de autopartes.
El cuerpo de Manuel Salas, de nacionalidad chilena y 55 años, fue hallado por una de sus hijas cuando fue a buscarlo al comercio, que se encontraba cerrado, en San Martín y Echeverría, de Las Heras, en el Gran Mendoza.
El cadáver estaba semidesnudo, atado de pies y manos, y presentaba un fuerte golpe en la cabeza y un corte en el cuello. Los peritajes iniciales indicaron que el asesino podría haber conocido a la víctima, ya que el portón externo se encontraba cerrado con candado y las puertas internas no presentaban signos de violencia.
El desarmadero lleva el nombre de Colo Colo y fue abierto por Salas alrededor de 1990, según señalaron los vecinos.
La Policía Científica trabajó durante dos horas y media con el fin de obtener huellas dactilares del asesino y rastros que permitan continuar la pesquisa. También intervinieron agentes de la seccional 16a. de Las Heras, quienes efectuaron las primeras inspecciones.
Fuentes policiales indicaron que una de las pistas que se seguirían en el caso se relacionaba con el negocio ilegal de la compraventa de autopartes robadas.
En Buenos Aires
En tanto, los procedimientos para combatir los desarmaderos ilegales y el robo de vehículos continuaron en las últimas horas en distintos lugares de la provincia de Buenos Aires. El más importante se concretó en Tres Arroyos, donde se secuestró una cantidad de autopartes valuada en un millón de pesos.
En esa ciudad del sudeste bonaerense, los operativos comenzaron en una casa de compraventa de repuestos situada en la intersección de las calles Coronel Pringles e Isabel la Católica. Las actuaciones continuaron en los domicilios de los propietarios -en Víctor Manuel y Belgrano, Azcuénaga y Alberdi y Liniers 225- y finalizaron en un depósito que funcionaba en Domingo Vázquez 638.
La policía detuvo a Marcelo Alborelli, de 37 años; Roberto Cortez, de 32; Lucas Massenzio, de 23; Sergio Cabral, de 27, y Marta Iriarte, de 25.
En los cinco operativos se secuestraron autopartes por un valor de un millón de pesos, documentación, el CPU de una computadora, elementos de corte, un jeep armado, motores con la numeración limada, accesorios, un Peugeot 405, una camioneta Fiat Ducato cargada con repuestos, drogas y 6000 pesos en efectivo.




