
Nada queda de Yabrán en Pinamar
Todas sus propiedades en el balneario fueron compradas por el empresario Samuel Liberman, ex titular de VCC
1 minuto de lectura'
PINAMAR.- Atraído por la cautivante combinación de bosque y mar, Alfredo Yabrán había elegido este balneario como su segundo hogar. La mayor parte de sus veraneos los pasaba aquí. Cuando quería descansar de los negocios se refugiaba en su chalet, rodeado de pinos, situado a pocos metros de la playa.
El fallecido empresario había gastado más de treinta millones de dólares en emprendimientos hoteleros y tenía previsto seguir con las inversiones aquí.
El asesinato del fotógrafo de la revista Noticias José Luis Cabezas, del que se sospechaba que Yabrán habría sido el instigador, golpeó muy duro al balneario: en los últimos años cayó abruptamente la cantidad de turistas y creció la inseguridad.
Ahora, las cosas parecen estar dando un vuelco de 180 grados con la venta de las propiedades que Yabrán había levantado hacía tres años: el empresario Samuel Liberman, ex dueño del canal de televisión por cable VCC, compró, por casi 20 millones de pesos, el majestuoso apart hotel Arapacis, de cinco estrellas, y Terrazas al Golf -un complejo de cabañas y hoteles de lujo que aún está en obra- enclavado en medio del bosque.
Pero parece que las cosas quedaron muy cerca de la familia del fallecido empresario: en Pinamar sospechan que la operación no fue más que una transferencia de la propiedad para cambiarle la cara al alicaído balneario, según diversas fuentes consultadas aquí.
Las autoridades de Sociedad Latinoamericana de Inversiones, SLI, la firma del grupo Liberman que encabeza Adela Katz, reconocen la operación, pero no quieren dar detalles de cómo se realizó, lo que aviva más aún el fuego del misterio.
Allegados de Yabrán recuerdan la amistad que éste tenía con el empresario televisivo. Entre los vínculos que unían a Yabrán con Liberman, mencionan que este último se presentó en la licitación para quedarse con el negocio del correo por pedido de su amigo y que habrían sido socios en varios negocios en los Estados Unidos.
Según una fuente policial, entre los teléfonos que se encontraron en la estancia entrerriana donde se mató Yabrán, uno de ellos tenía línea directa con Liberman.
La fuente dijo también que cuando el empresario escapaba de la Justicia, hablaba muy seguido por ese aparato especial con el nuevo dueño de sus propiedades pinamarenses.
Comienzan los cambios
La punta de lanza del cambio de cara que se le quiere dar a Pinamar es el Arapacis. Su flamante gerente, Claudio Ubaldi, reconoció que se están estudiando reformas edilicias y que hasta se barajó la posibilidad de cambiarle el nombre.
"Además, se compró la concesión del balneario El Chalao, situado enfrente del apart hotel, con lo que la oferta del complejo se ampliará considerablemente", agregó el joven ingeniero, devenido abruptamente en hotelero.
Luis Abbruzzese, que fue amigo y mano derecha de Yabrán en Pinamar, coincidió con Ubaldi: "La venta le dará un nuevo impulso a la ciudad; tras la muerte de Alfredo, las cosas cambiaron, y la familia decidió desprenderse de los activos; esperemos que todo esto sea positivo para Pinamar".
Abbruzzese tenía un pequeño porcentaje de los inmuebles y anunció que se retirará del negocio hotelero para dedicarse a la vida familiar.
El intendente y candidato a la reelección, Blas Altieri, dijo que sabía de la operación, pero que no tenía muchos detalles para aportar.
En cambio, el presidente del Concejo Deliberante y candidato a intendente por la Alianza, Ricardo Cap, se mostró más cercano a la hipótesis de que lo que se hizo fue una "operación maquillaje".
Según el dirigente radical, "quieren despegar el nombre de Yabrán de Pinamar para ver si pueden paliar la crisis que está atravesando el balneario, pero por lo que se ve ha sido todo una transferencia de papeles".
Los cambios llegarán también a Arapacis. Terrazas al Golf "será íntegramente reformulado, para lo que se llamará a un concurso en el que serán invitados a participar estudios de arquitectura de reconocida experiencia", reza un informe de SLI.
Allí se desarrollará un nuevo polo turístico que incluirá un hotel cinco estrellas, cabañas y un centro de convenciones que promete ser el más importante de la costa atlántica.
Para la operación del complejo ya hubo conversaciones con cadenas hoteleras internacionales, entre las que figura la firma Hyatt, que ya está asociada con Liberman para construir hoteles en Mendoza, San Pablo y Panamá.
Según fuentes de SLI, Liberman pagó 13 millones de pesos por Arapacis y Terrazas al Golf, y algo más de seis millones de pesos por las cuotas de un préstamo bancario que resta cancelar.
En rigor, la operación consistió en la venta de la firma Bosquemar, una constructora que pertenecía a Yabrán y que dirigía Abbruzzese.
Guillermo, uno de los hijos de Liberman, ya estuvo varias veces en el complejo para sugerir algunos cambios, que se están estudiando.
La intención de despegar de Pinamar el nombre del fallecido empresario ha comenzado a dar sus primeros resultados: los locales ya hablan de "el hotel que era de Yabrán". Habrá que esperar hasta el verano para ver si la estrategia se cumple en su totalidad.


