
Nine, otra vez frente a sus secuestradores
Ocurrió durante el comienzo del juicio a cuatro acusados
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Después de casi cuatro años, Patricia Nine, la hija del dueño de un shopping de Moreno, volvió a estar frente a los hombres que la secuestraron y la tuvieron 25 días cautiva.
"Sentí unos golpes y, cuando me quise dar cuenta, tenía a dos personas encima, eran «Tito» y su ayudante -por sus cuidadores- . Entonces, me di cuenta de que eran tiros. «Tito» me miró y se pegó un tiro en la cabeza, el otro cayó herido y me dijo que gritara «!Soy Patricia, soy Patricia!» Entonces, entró la policía y terminó todo", relató Nine.
Ayer durante poco más de dos horas y media, la mujer describió con muchos detalles cómo fue el momento en el que fue interceptada en momentos que llevaba al colegio a sus dos hijas y a dos sobrinos; se refirió a sus días de cautiverio y a la tarde en la que la policía irrumpió en la casa en la que la tenían encadenada a la pared.
Nine fue la primera testigo que declaró en el juicio oral que el Tribunal Oral Federal N° 3 de San Martín lleva adelante contra cuatro sospechosos de integrar la banda que, el 28 de septiembre de 2004, secuestró a la hija del empresario de la zona de Moreno.
La mujer explicó a los jueces Elbio Osores Soler, Lidia Soto y Hugo Gurruchaga que el diálogo con los captores se inició "en forma muy despectiva y muy violenta, y uno me preguntaba si era la nuera de Nine".
Estaban encapuchados
"Luego de cambiar de auto y después de andar durante una hora llegamos a una casa. Los hombres que me secuestraron estaban encapuchados. Además, me pusieron un buzo en la cabeza para que no viera nada. Antes de ponerme una cadena en el tobillo me preguntaron quién era. Pareció que por un momento creyeron que se habían equivocado de persona. Entonces respondí que era la hermana de Mariano Nine; la madre de las nenas. El cuidador al que llamé «Tito», me dijo que no era un secuestro exprés y que iba a durar 30 o 40 días", expresó la mujer, con voz pausada.
Antes del testimonio de Nine, el tribunal concedió a los cuatro imputados la posibilidad de declarar. Pero sólo dos de los cuatro acusados hablaron. Uno de ellos, Alfredo Cantero, quien se habría encargado de realizar tareas de inteligencia previas al secuestro, sostuvo que "me pareció ilógico que dijeran que yo hice las tareas de inteligencia en el colegio. ¿Eso no le iba a llamar la atención a nadie? Ahí está lleno de bancos, de remiserías. Hace tres años que estoy detenido y no tengo nada que ver con esta causa".
Por su parte, Claudio Castaño Penoff sólo dijo que era inocente, mientras que César Ariel Largo Kolakovich y Víctor Eusebio Alegre se negaron a declarar.
"Cuando me interceptaron estaba desesperada por los chicos. Por eso bajé del auto. Lo que me llamó la atención fue que en esa zona, que es muy transitada a esa hora, en el momento en que me sacan y me tiran en otro auto, una mujer frenó su coche a mi lado, se bajó y siguió caminando como si nada", aseguró Nine, que recordó que uno de los secuestradores le confió que la estuvieron siguiendo durante un mes y que una semana antes se les había escapado porque había cambiado su rutina.



